Pemex se prepara para reabrir pozos cerrados como parte de su estrategia para frenar la declinante producción de hidrocarburos. Según un informe presentado a la Comisión del Mercado de Valores de EE. UU. (SEC), la empresa prevé alcanzar solo 1.58 millones de barriles por día (bpd) en 2025, por debajo de los 1.8 millones de bpd que el Gobierno mexicano tiene como objetivo.
El encargado del área de exploración y producción, Ángel Cid Munguía, indicó en un documento interno que ya se trabaja en la reactivación de estos pozos, aunque no se han dado detalles precisos. De acuerdo con fuentes internas, la selección depende del riesgo, la geología y la capacidad de recuperación de cada pozo.
México cuenta con más de 31,000 pozos, de los cuales un tercio está inactivo. Pemex produce actualmente unos 1.6 millones de bpd, y los esfuerzos incluyen no solo la reapertura de pozos, sino también técnicas de recuperación secundaria en campos clave del Golfo de México como Ku, Maloob, Zaap, Akal y Ayatsil.
Los desafíos son significativos: muchos pozos fueron cerrados por problemas de presión baja o ingreso de agua, lo que requiere equipo especializado y mayores inversiones, en un contexto de limitaciones presupuestarias. Además, persisten preocupaciones ambientales por la gestión de pozos cerrados y abandonados, un tema sensible en regiones como Chiapas.
Pemex busca optimizar recursos, priorizando proyectos de “generación de valor” y posponiendo algunos trabajos para 2025, incluyendo estudios sísmicos. La empresa enfrenta el reto de revertir años de caída en su producción, mientras mantiene bajo control su alta deuda y cuida el impacto ambiental de sus operaciones.



