La reciente decisión de Estados Unidos de suspender la importación de ganado mexicano, tras la detección del gusano barrenador en el sur del país, generará un impacto económico en Tamaulipas. El secretario de Desarrollo Rural estatal, Antonio Varela Flores, señaló que esta medida presionará los precios del ganado local al limitar su mercado.
Aunque Tamaulipas se mantiene libre de la plaga, la imposibilidad de exportar a EEUU obligará a los ganaderos a buscar compradores dentro de México. Varela Flores estima que, durante los quince días que extraoficialmente duraría la restricción, el estado podría dejar de exportar hasta 150 mil cabezas de ganado.
Empresarios ganaderos fronterizos calificaron la medida estadounidense como «exagerada», anticipando posibles encarecimientos en el abasto de carne en el vecino país. Tamaulipas es un exportador importante de ganado, representando el 16% del total de las cabezas que ingresan a Estados Unidos desde México.
El gobierno mexicano, a través del secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué, expresó su desacuerdo con la medida unilateral de EEUU, confiando en alcanzar un acuerdo pronto. La presidenta Claudia Sheinbaum había rechazado previamente la ayuda directa de EEUU para combatir la plaga, apostando por una estrategia nacional.



