propietarios de vehículos de la marca en territorio nacional, fortaleciendo el canal directo con clientes y elevando los estándares de postventa . Esta estrategia se suma a su sólida trayectoria en electromovilidad: en su octavo aniversario en México, la marca reafirma su posición como referente, con más de 82 000 unidades vendidas desde 2017 y una cuota de mercado del 22.3 % en autos eléctricos, según datos del INEGI.
Además, destaca su robusta infraestructura industrial: la planta de ensamblaje en Ciudad Sahagún, Hidalgo, cuenta con más de 300 000 m², con capacidad ampliada tras añadir líneas especializadas en vehículos eléctricos, impulso clave al ensamblaje local y adaptación a las condiciones particulares de México. Este enfoque permite tropicalizar los vehículos —desde calibración hasta disponibilidad de refacciones—, lo que evidencia una visión centrada en calidad, resiliencia y servicio.
En conjunto, la alianza con Iké, el crecimiento industrial y el compromiso con la electromovilidad posicionan a JAC como un actor con enfoque integral: no solo en ventas, sino en atención al cliente, desarrollo local y sostenibilidad, consolidando su relevancia en un mercado automotriz en transformación.


