Los servicios privados no financieros arrancaron 2026 con una señal mixta: mejoraron en ingresos y gasto frente al mes previo, pero siguieron mostrando debilidad en empleo y en la comparación anual de sus ingresos. En enero, los ingresos totales reales por suministro de bienes y servicios aumentaron 0.3% mensual, mientras los gastos totales crecieron 2.9% y las remuneraciones totales avanzaron 0.4%. En contraste, el personal ocupado total cayó 0.1% respecto a diciembre.
La lectura anual deja un cuadro más frágil. En enero de 2026, los ingresos totales bajaron 0.7% a tasa anual con cifras desestacionalizadas y el personal ocupado retrocedió 1.1%. Al mismo tiempo, los gastos crecieron 0.6% y las remuneraciones 2.6%. Esto implica que el sector mantiene capacidad de gasto y de pago, pero sin lograr todavía una recuperación consistente en generación de ingresos ni en contratación.
INEGI reportó además, con cifras originales, que los ingresos pasaron de un índice de 102.2 en enero de 2025 a 101.7 en enero de 2026, una variación anual de -0.5%. El personal ocupado bajó de 80.8 a 80.0, equivalente a -1.0%. Dentro de ese indicador, el personal dependiente de la razón social cayó 0.9% y el no dependiente 6.9%. Los gastos totales descendieron apenas 0.1%, mientras las remuneraciones subieron 2.4%, al pasar de 96.0 a 98.4 puntos.
Ese cruce de variables deja una señal económica clara. Los servicios no están en una fase de contracción generalizada, pero sí en una etapa donde el crecimiento operativo es desigual. Los ingresos avanzan en el margen mensual, aunque todavía no recuperan terreno frente a hace un año. El empleo sigue ajustándose y el gasto crece a mayor ritmo que los ingresos, una combinación que presiona márgenes y eficiencia en varias actividades.
La desagregación por sector confirma que el comportamiento es dispar. En enero, los mayores avances mensuales en ingresos se concentraron en:
- Otros servicios excepto actividades gubernamentales: 3.6%
- Servicios profesionales, científicos y técnicos: 3.5%
- Servicios educativos: 2.1%
- Información en medios masivos: 2.0%
En el otro extremo, las caídas mensuales más marcadas ocurrieron en:
- Servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos: -15.2%
- Servicios de apoyo a los negocios y manejo de residuos: -1.5%
- Servicios inmobiliarios y de alquiler: -0.6%
- Transportes, correos y almacenamiento: -0.5%
A tasa anual, los contrastes también son amplios. Los ingresos crecieron 16.7% en otros servicios, 5.5% en servicios educativos, 3.1% en información en medios masivos, 2.9% en salud y asistencia social, 2.2% en servicios de apoyo a los negocios, y 2.1% en servicios inmobiliarios. En cambio, cayeron 9.0% en esparcimiento, 7.2% en alojamiento y preparación de alimentos, 5.9% en servicios profesionales y 4.9% en transportes, correos y almacenamiento.
Eso muestra que el sector servicios sigue avanzando a distintas velocidades. Algunas actividades ligadas a educación, información, salud y servicios diversos conservan tracción. Otras, vinculadas a recreación, hospedaje, restaurantes, transporte y servicios profesionales, siguen sin recuperar plenamente su nivel de ingresos frente al año previo. La debilidad en transporte y alojamiento es particularmente relevante porque son ramas con peso transversal sobre movilidad, turismo y consumo.
En empleo también hay diferencias importantes. Mientras otros servicios crecieron 2.2% mensual y 0.8% anual, y los servicios educativos subieron 1.9% anual, varios segmentos mantuvieron retrocesos. El personal ocupado cayó 3.8% anual en servicios de apoyo a los negocios, 2.3% en información en medios masivos, 2.3% en servicios profesionales y 2.0% en alojamiento y preparación de alimentos. Esto implica que la recuperación de ingresos, donde existe, no siempre se traduce en mayor contratación.
A nivel estatal, los resultados de dos sectores particularmente relevantes también muestran una geografía desigual. En información en medios masivos, los mayores avances anuales de ingresos se observaron en Querétaro (17.0%), Baja California (13.1%) y San Luis Potosí (10.0%). En alojamiento temporal y preparación de alimentos, destacaron Hidalgo (22.6%), Querétaro (15.6%) y Zacatecas (9.7%). Del lado negativo, sobresalieron caídas en Sinaloa (-21.8%) para medios masivos y en Coahuila (-15.2%), Tabasco (-14.7%) y Baja California (-13.8%) para alojamiento y alimentos.
Para empresas y hogares, el mensaje del dato es doble. Por un lado, hay actividad y gasto suficiente para evitar una lectura de deterioro general del sector. Por otro, el empleo sigue débil y los ingresos anuales todavía no muestran una recuperación sólida en varias ramas importantes. Eso reduce el margen para hablar de un repunte uniforme en los servicios privados.
El arranque de 2026, por tanto, deja a los servicios en una zona de avance parcial: con mejora mensual en ingresos, gastos y remuneraciones, pero con una base laboral más débil y con varios sectores todavía por debajo de sus niveles de hace un año.



