NOTICIAS

OTAN cierra brecha con EU y todos superan 2%

La OTAN alcanzó por primera vez el cumplimiento total del umbral de 2% del PIB en defensa, con mayor aporte europeo y menor peso relativo de Estados Unidos.

La OTAN entró en una fase inédita de cumplimiento colectivo en materia de defensa. En 2025, todos los países miembros de la alianza superaron el umbral mínimo de 2% del PIB destinado a gasto militar, una meta acordada desde la cumbre de Gales de 2014. El dato no solo marca un punto de llegada presupuestario; también reordena el equilibrio interno de la alianza, porque Europa y Canadá aumentaron su participación relativa frente a Estados Unidos.

El cambio más visible está en la distribución del esfuerzo financiero. Los aliados europeos y Canadá ya representan 40% del gasto total de la OTAN, mientras el peso de Estados Unidos bajó a 60%, desde 64% un año antes. En términos políticos y estratégicos, esto implica una reducción de la brecha transatlántica en el reparto de cargas dentro del bloque militar, uno de los temas más sensibles en la relación entre Washington y sus socios europeos.

El avance fue acompañado por un crecimiento agregado del gasto. En 2025, los aliados invirtieron en conjunto 574 mil millones de dólares en defensa, lo que representó un aumento real de 20% frente a 2024. La cifra confirma que el cumplimiento del 2% no fue producto de ajustes marginales o aislados, sino de un incremento más amplio y coordinado del esfuerzo presupuestario.

Los datos centrales del nuevo equilibrio son estos:

  • todos los miembros de la OTAN superaron el 2% del PIB en defensa en 2025;
  • el gasto total conjunto alcanzó 574 mil millones de dólares;
  • el aumento real anual fue de 20%;
  • Europa y Canadá elevaron su peso relativo al 40% del total;
  • Estados Unidos redujo su participación del 64% al 60%;
  • la brecha con Washington se redujo en cuatro puntos porcentuales en solo un año.

Aunque todos cumplieron el mínimo, la intensidad del esfuerzo fue desigual. Polonia encabezó la lista con 4.30% del PIB, muy cerca del nuevo horizonte del 5% fijado en la cumbre de La Haya de 2025. Detrás quedaron Lituania con 4%, Letonia con 3.74%, Estonia con 3.42% y Dinamarca con 3.34%. Este patrón muestra que el flanco oriental de la alianza sigue concentrando algunos de los mayores incrementos y niveles de gasto, lo que refuerza su centralidad estratégica dentro del bloque.

En el otro extremo, varios aliados llegaron apenas al umbral. España, Albania, Bélgica, Canadá y Portugal se colocaron en 2%. Italia y República Checa registraron 2.01%, mientras Francia alcanzó 2.05%. Aunque estas cifras cumplen con el objetivo acordado, también dejan ver que dentro de la alianza persisten distintas velocidades presupuestarias y distintos márgenes de maniobra política y fiscal.

El caso de Estados Unidos también resulta relevante. Su gasto sobre el PIB bajó de 3.30% a 3.19% en un año. La reducción no significa un retiro del liderazgo militar estadounidense, pero sí confirma que la disminución de su peso relativo dentro de la OTAN no se explica solo por el aumento europeo y canadiense, sino también por un ajuste leve en su propio esfuerzo proporcional.

La evolución del gasto apunta a una implicación geopolítica más amplia. La OTAN ya no se sostiene únicamente en el predominio financiero de Washington, sino en una base más equilibrada de contribuciones, al menos en términos relativos. Eso fortalece el argumento de una mayor autonomía defensiva europea dentro del marco atlántico y reduce, aunque no elimina, una de las fuentes históricas de fricción entre ambos lados del Atlántico.

También hay una señal de transición estratégica. El objetivo del 2%, que durante años funcionó como referencia mínima, ya quedó rebasado como horizonte político. La alianza fijó una nueva meta para 2035: 3.5% de gasto estrictamente militar y 1.5% adicional en conceptos vinculados con seguridad, para alcanzar un total de 5%. Bajo ese nuevo parámetro, solo Polonia, Letonia y Lituania habrían cumplido en 2025, mientras Estonia y Noruega se aproximan.

Eso significa que el cumplimiento pleno del umbral anterior no cierra el debate presupuestario; lo traslada a una nueva escala. La alianza logró un objetivo que parecía difícil hace una década, pero ahora entra en una fase donde la exigencia será mucho mayor y donde no bastará con alcanzar el mínimo, sino con sostener incrementos de largo plazo en un entorno de tensiones geopolíticas persistentes.

El balance de 2025 deja así una OTAN más cohesionada en términos de esfuerzo financiero, con una brecha menor respecto de Estados Unidos y con un reparto más equilibrado de la carga defensiva. Pero también deja abierta la siguiente disputa: si ese avance colectivo puede mantenerse y ampliarse hasta las nuevas metas fijadas para la próxima década.

Recibe contenido exclusivo directo en tu celular. Suscríbete: WhatsApp | Telegram

PUBLICIDAD

Nuestro contenido noticioso es elaborado con información proveniente de fuentes públicas y verificables. Parte del texto puede haber sido procesado con herramientas digitales con fines de redacción, sin que ello sustituya la responsabilidad editorial de El Comentario del Día. No se reproduce de forma literal obra protegida por derechos de autor.

Si considera que este contenido pudiera afectar derechos de autor o requiere aclaraciones, puede escribir a: contacto@comentariodeldia.com