Presión en los precios agropecuarios y el índice general
El costo de la canasta básica registró nuevos embates inflacionarios impulsados por el comportamiento desfavorable de la componente no subyacente. Por lo tanto, el costo elevado de frutas y verduras mete presión a la inflación en primera quincena de octubre, posicionando la tasa general en 3.62% interanual, de acuerdo con las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
El fenómeno responde a la alta volatilidad de los productos del campo, los cuales continúan encabezando los focos de alerta para el bolsillo del consumidor.
Productos con mayores incrementos y riesgos en la cadena de suministro
El encarecimiento afectó con mayor severidad a vegetales esenciales dentro de la dieta de las familias mexicanas. En consecuencia, el diagnóstico del sector agrícola y los aumentos específicos muestran el siguiente panorama:
- La cebolla encabezó los incrementos anuales con un alza extrema del 94% en comparación con 2025.
- El jitomate, el limón, los ejotes y las papas mostraron incrementos interanuales situados entre el 12% y el 35%.
- Riesgos asociados a choques climatológicos adversos e incidencias sanitarias derivados de afectaciones por El Niño.
- Presión indirecta por el encarecimiento de los fertilizantes e insumos agrícolas internacionales.
Por consiguiente, analistas de Banamex prevén que las presiones en la categoría de agropecuarios se mantendrán hasta el cierre de año, proyectando una inflación general del 3.9% al concluir 2026.
Factores macroeconómicos, salarios y tipo de cambio
El comportamiento de otros rubros clave de la economía refleja un balance mixto de cara a los siguientes trimestres. Mientras la inflación en mercancías no alimenticias se mantiene acotada por el efecto rezagado del tipo de cambio, los analistas advierten que la reciente depreciación del peso podría trasladarse a los precios hacia 2027. Asimismo, el sector servicios continúa registrando resistencia a la baja debido a los costos laborales acumulados por ajustes salariales.
Por su parte, la desaceleración del dinamismo económico general se perfila como el principal factor atenuante para frenar un espiral alcista descontrolado.
Perspectivas para la política monetaria y el consumo
La volatilidad del sector primario complica el control de las expectativas inflacionarias de mediano plazo en el país.
En conclusión, la coyuntura en la que el costo elevado de frutas y verduras mete presión a la inflación condiciona la recuperación del poder adquisitivo de los hogares. Gracias a las proyecciones de analistas, el mercado monitorea los choques de oferta agrícola y la transmisión cambiaria hacia los precios al consumidor.



