El Gobierno federal prepara un nuevo informe sobre Ayotzinapa a unos días de que se cumplan 12 años de la desaparición de los 43 normalistas. La Fiscalía Especializada para el caso Iguala presentará esta semana las líneas de investigación que permanecen abiertas, las personas detenidas, las pruebas que las sustentan y el avance alcanzado en cada una.
Claudia Sheinbaum adelantó que el reporte no significará el cierre de las indagatorias. Por el contrario, sostuvo que la investigación continuará hasta esclarecer lo ocurrido y localizar a los estudiantes. La Presidenta también afirmó que los elementos incorporados al expediente incluyen información científica y no únicamente testimonios.
La presentación llega después de que, en agosto, el Gobierno informara a las madres y padres de los normalistas sobre cuatro líneas prioritarias: nuevas detenciones, análisis de comunicaciones telefónicas y revisión de hechos y actores relevantes relacionados con Iguala. La reunión estuvo encabezada por Sheinbaum y participaron la Secretaría de Gobernación, la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa y representantes de organismos de atención a víctimas y derechos humanos.
El momento del informe no es menor. Se conocerá antes del 26 de septiembre, cuando familiares, estudiantes y organizaciones volverán a movilizarse para exigir avances en un expediente que permanece abierto desde 2014.
Nuevas detenciones cambian el escenario de la investigación
La investigación tuvo en agosto uno de sus movimientos judiciales más relevantes con la detención y posterior vinculación a proceso del exgobernador de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, por el delito de desaparición forzada. La Fiscalía obtuvo primero prisión preventiva y posteriormente un juez determinó que los datos presentados eran suficientes para someterlo a proceso.
Su caso no resuelve por sí mismo qué ocurrió con los 43 estudiantes, pero forma parte del nuevo conjunto de actuaciones con el que la Fiscalía busca ampliar la responsabilidad más allá de los primeros detenidos y reconstruir la cadena de hechos y decisiones ocurridas en Guerrero.
A esta línea se suma el análisis de comunicaciones y de información que las autoridades consideran útil para reconstruir lo sucedido la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014. En agosto, Gobernación señaló que estas diligencias buscaban ampliar las indagatorias y revisar actores que hasta ahora no habían sido incorporados de la misma manera al expediente.
La Fiscalía también informó que su nuevo modelo de investigación partió de un reanálisis profundo de las actuaciones existentes. Ese trabajo abrió nuevas líneas y permitió incorporar elementos adicionales al expediente, aunque las autoridades han mantenido bajo reserva parte de la información para no afectar las diligencias.
Ejército y familias mantienen una diferencia central
El nuevo informe llegará también en medio de una disputa sobre la información relacionada con el Ejército. Las familias han reclamado acceso a documentos militares que consideran relevantes para esclarecer la participación de elementos castrenses en los hechos. Sheinbaum rechazó que su gobierno esté encubriendo a las Fuerzas Armadas y sostuvo que el informe permitirá conocer qué pruebas respaldan las líneas que actualmente sigue la Fiscalía.
La diferencia no se limita al acceso a documentos. Para los familiares, la apertura de información militar forma parte de las condiciones necesarias para avanzar en el esclarecimiento; para el Gobierno, determinados elementos deben mantenerse dentro de la investigación mientras continúan las diligencias.
Por eso, el contenido del informe tendrá importancia más allá de las cifras de detenidos. Permitirá conocer qué hipótesis mantienen vigencia, qué pruebas científicas las respaldan, qué resultados han producido las nuevas diligencias y qué responsabilidades siguen bajo investigación.
El reporte se presentará antes del aniversario y será una nueva rendición pública de cuentas sobre un caso que sigue sin una respuesta definitiva para las familias. Sheinbaum ha dejado claro que el documento no cerrará la investigación: después de su publicación permanecerán abiertas las líneas que todavía requieran pruebas, búsqueda y actuaciones judiciales.



