Ronald Johnson acudió este jueves a Palacio Nacional para participar en una reunión con empresarios estadounidenses, en medio de la tensión que abrió su participación, junto al gobernador Mauricio Kuri, en la colocación de la primera piedra de una academia policial en Querétaro. La visita ocurre dos días después de que Claudia Sheinbaum exigiera que cualquier cooperación extranjera en seguridad se someta a los procedimientos establecidos por México.
Johnson llegó como parte de un encuentro con representantes de la American Chamber of Commerce y empresarios. Su presencia adquiere otro significado por la controversia que el Gobierno federal abrió esta semana alrededor de la academia queretana.
El proyecto fue presentado el 2 de octubre como una Academia Internacional de Capacitación Policial, con participación prevista de agencias estadounidenses. Johnson acompañó a Kuri en la colocación de la primera piedra y destacó la colaboración entre instituciones de seguridad.
Dos días después, Sheinbaum marcó distancia con la forma en que se presentó el proyecto. La presidenta sostuvo que, si la academia recibirá apoyo de un gobierno extranjero para capacitación en seguridad, debe contar con el visto bueno del Grupo de Alto Nivel de Seguridad y seguir los canales de la Secretaría de Relaciones Exteriores.
La discusión no gira, por tanto, sobre si México puede cooperar con Estados Unidos, sino sobre quién autoriza esa cooperación y bajo qué condiciones.
La academia quedó bajo revisión
La SRE precisó el 5 de octubre que el Gobierno de Querétaro sí notificó el 25 de septiembre la visita de Johnson a la entidad. El oficio, sin embargo, señalaba que el encuentro no implicaba el establecimiento de mecanismos directos de cooperación internacional en seguridad o procuración de justicia.
Para Cancillería, la primera piedra cambió ese escenario. La dependencia explicó que la academia sí contempla cooperación en materia de seguridad con un gobierno extranjero, por lo que debe ser presentada ante el GANSEG, órgano auxiliar del Consejo de Seguridad Nacional.
La propia Fiscalía General de Querétaro informó que la academia busca fortalecer la cooperación con Estados Unidos y que pretende capacitar a fuerzas del orden en la detección e intercepción de drogas, armas, efectivo de procedencia ilícita y contrabando.
Sheinbaum aclaró el 6 de octubre que la academia todavía no está en operación y calificó su señalamiento como un alertamiento al gobierno estatal. La decisión sobre si las agencias estadounidenses podrán participar deberá pasar por las instancias federales correspondientes.
El caso coloca a Kuri y al Gobierno federal frente a un problema institucional
Querétaro informó a la SRE sobre la visita de Johnson, pero la Cancillería sostiene que el proyecto de cooperación en seguridad requiere un procedimiento adicional ante el GANSEG.
Ese punto será determinante para el futuro de la academia. La obra puede continuar como proyecto estatal, pero la participación de agencias extranjeras dependerá de las autorizaciones que correspondan.
Mientras tanto, México y Estados Unidos mantienen mecanismos institucionales de cooperación en seguridad para asuntos como narcotráfico, tráfico de armas y actividades transfronterizas. La SRE sostiene que esa colaboración se basa en soberanía, responsabilidad compartida y cooperación sin subordinación.
La visita de Johnson a Palacio Nacional ocurre, entonces, en un momento en que ambos gobiernos necesitan preservar esa coordinación, pero también delimitar sus reglas. La presencia del embajador con empresarios evita convertir el encuentro en una negociación pública sobre la academia, aunque el conflicto sigue pendiente.
El siguiente paso será definir si el proyecto obtiene el visto bueno federal y bajo qué condiciones podrán participar las agencias estadounidenses. La disputa dejó una pregunta que va más allá de Querétaro: hasta dónde pueden llegar los gobiernos estatales en materia de cooperación internacional en seguridad y dónde comienza la facultad del Gobierno federal para autorizarla.



