La apuesta energética de Claudia Sheinbaum tomó forma en una cifra: cerca de 1.2 billones de pesos para electricidad y gasoductos durante el sexenio. El Gobierno federal presentó el miércoles el monto como una inversión histórica, distribuida entre nueva generación, redes eléctricas y ampliación de la infraestructura de gas natural. El objetivo es aumentar la capacidad del sistema y reducir vulnerabilidades de suministro mientras la demanda de energía sigue creciendo.
Del total, un billón 27 mil 805 millones de pesos corresponde a proyectos eléctricos y 140 mil 905 millones a gasoductos. En conjunto, las obras están asociadas con alrededor de 38 mil megawatts de nueva capacidad. La dimensión del programa no está solamente en el dinero anunciado: implica construir centrales, ampliar redes de transmisión y asegurar el combustible que utilizan buena parte de las plantas que generan electricidad.
Más generación, pero también más red
La secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, planteó que al final del sexenio al menos 60 por ciento de la generación eléctrica será pública. Para ello, el Gobierno prevé incorporar 32 mil megawatts de nueva capacidad y elevar la participación de fuentes renovables de 24 a 38 por ciento. La estrategia combina centrales de ciclo combinado con proyectos solares y eólicos, en una expansión que busca mantener el control público sobre una mayor parte de la generación.
El avance ya comenzó. Entre 2025 y 2026 entraron en operación seis centrales de ciclo combinado que añadieron 3 mil 203 megawatts al sistema. Otras cuatro están próximas a entrar en funcionamiento y cinco más ya comenzaron su construcción. Además, antes de terminar 2026 se asignarán 9 mil megawatts adicionales para nuevas plantas, con la expectativa de que durante 2027 haya alrededor de 100 plantas de energía en construcción.
La expansión tampoco termina en las centrales. La Comisión Federal de Electricidad reportó 60 proyectos para la red de transmisión, con la meta de alcanzar 115 mil kilómetros. También concluyó ocho proyectos de modernización de centrales hidroeléctricas y mantiene en desarrollo el complejo fotovoltaico Puerto Peñasco, que llegará a mil megawatts. El dato importa porque una planta nueva no resuelve por sí sola una restricción de suministro: la electricidad debe poder trasladarse hasta los lugares donde se consume.
El gas seguirá siendo parte de la ecuación
La otra pieza del programa son los gasoductos. CFE destinará 53 mil millones de pesos a proyectos como Cuxtal, en Yucatán; Centauro del Norte, entre Baja California y Sonora, y el rerruteo del gasoducto Guaymas-El Oro. CENAGAS contempla otros 87 mil millones para Coatzacoalcos II, Naco-Hermosillo-Guaymas y el libramiento de Reynosa.
La inversión revela una transición menos lineal de lo que podría sugerir el aumento de las renovables. México pretende elevar la generación solar y eólica, pero al mismo tiempo seguirá dependiendo del gas natural para respaldar una parte importante del sistema eléctrico. De hecho, CENAGAS ha señalado que el gas natural es estratégico para la generación eléctrica y el impulso industrial.
El Gobierno también vinculó la expansión con su objetivo de soberanía energética y con una mayor participación de las empresas públicas. La estrategia incluye cerrar brechas de acceso: entre 2025 y 2026, CFE realizó más de 21 mil obras de electrificación que beneficiaron a más de 600 mil personas.
Ahora comienza la parte más exigente del anuncio. Los recursos comprometidos tendrán que convertirse en centrales terminadas, líneas de transmisión disponibles y gasoductos operativos dentro de los calendarios previstos. También será necesario que la nueva generación pueda integrarse al sistema sin crear cuellos de botella en las redes.
Los 1.2 billones de pesos, por tanto, no representan únicamente una apuesta por producir más electricidad. Plantean una reorganización de la infraestructura que sostiene el suministro energético: quién genera, con qué tecnología, cómo se transporta la electricidad y qué combustible respalda al sistema. El resultado dependerá de que esa cadena avance al mismo ritmo que la inversión anunciada.



