Blanca Yassahara Cruz García asumió la presidencia provisional del Instituto Nacional Electoral (INE) el 27 de octubre, después de que Guadalupe Taddei Zavala renunciara al cargo. El Consejo General aprobó por unanimidad la designación y la nueva titular rindió protesta ante el pleno, con el compromiso de mantener la operación institucional y facilitar las revisiones sobre presuntas irregularidades administrativas.
Cruz afirmó que las investigaciones deberán avanzar con acceso a la información y colaboración con las autoridades competentes. En su mensaje, defendió una conducción basada en la colegialidad y señaló que el INE no debe depender de una sola voluntad.
La transición ocurre después de señalamientos sobre contrataciones, licitaciones y posibles conflictos de interés durante la gestión anterior. Esos señalamientos deberán esclarecerse mediante los procedimientos correspondientes; no equivalen por sí mismos a una determinación de responsabilidad.
Cruz García llegó al Consejo General en abril de 2026, luego de haber encabezado el Instituto Electoral del Estado de Puebla. Su nombramiento provisional fue respaldado por las diez consejerías que participaron en el acuerdo, que busca mantener una conducción colegiada mientras se activa el proceso legislativo para la designación definitiva. En su intervención, también reconoció la importancia del Servicio Profesional Electoral y del personal técnico que sostiene las tareas nacionales y distritales.
Revisiones internas y salida de funcionarios
Entre las primeras medidas de la transición se encuentra la salida de tres funcionarios: Iliana Araceli Hernández Gómez, vinculada con la Unidad de Igualdad de Género; Mario Burciaga Esparza, director de Recursos Materiales; y José Alberto Pérez de Acha, de la Unidad de Servicios de Informática. Sus renuncias se produjeron en el marco de los acuerdos adoptados por las consejerías para revisar la estructura administrativa.
También se anunció la suspensión temporal de procesos de contratación mientras se examinan las condiciones y los procedimientos aplicados. La separación de funcionarios y la suspensión de contrataciones no sustituyen las auditorías ni anticipan sus conclusiones.
Cruz manifestó disposición para colaborar con el Órgano Interno de Control y la Auditoría Superior de la Federación, instancias con atribuciones de vigilancia, fiscalización y revisión. La información reunida permitirá determinar si existen observaciones administrativas, posibles faltas o elementos que deban remitirse a otras autoridades. Cualquier conclusión deberá apoyarse en expedientes y pruebas, con respeto al debido proceso.
La nueva conducción tendrá que coordinar ese trabajo sin paralizar las áreas técnicas ni afectar las tareas ordinarias del organismo.
Continuidad electoral rumbo a 2027
La designación provisional ocurre mientras está en marcha el proceso electoral 2026-2027. El INE debe continuar con la preparación de los comicios federales y locales, entre ellos la elección de la Cámara de Diputados y la renovación de gubernaturas en diversas entidades.
Cruz sostuvo que la temporalidad de su encargo no reduce la obligación constitucional del instituto. La estructura profesional del INE deberá seguir desarrollando las tareas de planeación, capacitación, logística y preparación de la jornada electoral, al tiempo que se atienden las revisiones administrativas. El desafío inmediato es separar la investigación de posibles irregularidades de la continuidad de los servicios electorales.
La Cámara de Diputados deberá llevar a cabo el procedimiento para elegir a quien ocupe la presidencia por el resto del periodo correspondiente, originalmente previsto hasta 2032. Hasta que se concrete esa designación, Cruz encabezará provisionalmente el Consejo General.
La salida de Taddei y las investigaciones anunciadas han abierto una etapa de escrutinio sobre el manejo administrativo del organismo. Para recuperar confianza, la institución tendrá que comunicar con claridad qué se revisa, qué resultados se obtienen y cuáles decisiones derivan de evidencia comprobada. Por ahora, la nueva presidencia ha ofrecido colaboración con las instancias fiscalizadoras y continuidad en la organización electoral; los resultados formales de las auditorías determinarán el alcance de las responsabilidades, si las hubiera.



