España es la nueva campeona del mundo. La selección dirigida por Luis de la Fuente venció 1-0 a Argentina este domingo en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey, y sumó su segunda estrella en la historia de la Copa Mundial de la FIFA, dieciséis años después de la conquista de Sudáfrica 2010. El único gol del partido llegó recién en el minuto 106, ya en el segundo tiempo suplementario, obra de Ferran Torres, quien entró desde el banco y resolvió con un zurdazo un encuentro que durante noventa minutos reglamentarios no había producido remates claros al arco por parte de la Albiceleste.
El desarrollo del partido confirmó lo que se anticipaba antes del silbatazo inicial: España asumió el control de la posesión y del ritmo, mientras Argentina, defensora del título obtenido en Catar 2022, optó por cerrar espacios y esperar su oportunidad. La apuesta de Lionel Scaloni funcionó durante el tiempo regular, sostenida en gran medida por las intervenciones de Emiliano «Dibu» Martínez, quien contuvo los intentos más peligrosos de Lamine Yamal en la primera mitad. Pero el desgaste terminó pesando: sobre el final de los noventa minutos, en el 93′, Enzo Fernández fue expulsado por doble amarilla, y Argentina quedó obligada a resistir el resto del partido con diez hombres.
Esa inferioridad numérica marcó la prórroga. España, que ya dominaba el trámite con mayor posesión y presión alta, incrementó su ventaja futbolística y llegó al gol a través de un cambio calculado: los ingresos de Ferran Torres y Pedri en la segunda mitad terminaron siendo decisivos. El «Tiburón» apareció en el momento justo para definir, en una jugada que trajo comparaciones inmediatas con el gol de Andrés Iniesta ante Países Bajos en la final de 2010, también en tiempo suplementario. Con ese resultado, España cerró el torneo con un balance de siete victorias y un empate en ocho partidos, un solo gol recibido en todo el certamen y catorce anotados, cifras que respaldan el dominio mostrado durante toda la competencia.
El propio Luis de la Fuente destacó después del partido que el plan de juego se había cumplido «de manera ideal» y que su equipo tenía «muy estudiada» a la Argentina. «Ha sido un partido casi redondo, de no ser por el portero hubiese sido un resultado más abultado», señaló el entrenador, en referencia a las atajadas de Martínez. Del otro lado, Lionel Scaloni no pudo contener la emoción en la conferencia de prensa posterior a la derrota y dijo que necesita tiempo para decidir si continuará al mando de la selección argentina: «Es justo que me tome este tiempo y lo piense».
La final dejó además datos individuales relevantes. El centrocampista español Rodri fue elegido mejor jugador del Mundial 2026, distinción conocida como Balón de Oro del torneo. En cuanto a la Bota de Oro, Lionel Messi llegó a la final como líder de la tabla de goleadores con ocho tantos, la misma cifra que Kylian Mbappé, aunque el argentino mantenía la ventaja por una asistencia adicional. Ese equilibrio se rompió un día antes de la final, cuando Mbappé anotó dos goles en el partido por el tercer puesto, una derrota de Francia por 6-4 ante Inglaterra, con lo que se convirtió en el primer futbolista en marcar diez goles en una misma Copa del Mundo desde que el alemán Gerd Müller lograra esa marca en 1970. Con ese doblete, Mbappé alcanzó además los 22 goles en la historia de los Mundiales, superando por uno a Messi en el registro histórico del torneo, aunque el argentino se quedó con la Bota de Oro de esta edición gracias a esa asistencia extra.
El cierre de la Copa del Mundo también tuvo su costado protocolar: el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entregó el trofeo al plantel campeón, acompañado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino. Con este resultado, España se consolida como la selección que combina títulos con un estilo de juego reconocido internacionalmente, mientras Argentina cierra su reinado mundialista tras dos finales consecutivas, con la incógnita abierta sobre el futuro de su cuerpo técnico.



