El RC Lens campeón de la Supercopa de Francia escribió este domingo un nuevo capítulo de su historia al derrotar 1-0 al Paris Saint-Germain en el Stade Bollaert-Delelis. Florian Thauvin marcó el único gol del encuentro y permitió al conjunto norteño conquistar por primera vez este trofeo, apenas unos meses después de ganar también su primera Copa de Francia.
El partido tuvo un desarrollo especialmente exigente para el Lens. El equipo local se adelantó al minuto 32, cuando Thauvin aprovechó una jugada generada desde la banda y remató dentro del área para vencer al guardameta Matvey Safonov. El delantero francés, campeón del mundo en 2018, volvió a ser determinante para un club que lo incorporó como una de las piezas principales de su proyecto deportivo.
Thauvin decide y la expulsión cambia el guion
La ventaja, sin embargo, duró poco tiempo con el Lens en igualdad numérica. Al minuto 39, Kyllian Antonio fue expulsado por una entrada sobre un jugador del PSG, por lo que el conjunto dirigido por Dino Toppmoller tuvo que disputar más de 50 minutos con diez futbolistas. La situación modificó por completo el partido y obligó al equipo local a concentrar sus esfuerzos en defender la ventaja.
El PSG asumió entonces el control de la posesión y buscó generar espacios ante una defensa cada vez más replegada. Luis Enrique recurrió durante el encuentro a jugadores como Ousmane Dembélé y Fabián Ruiz para intentar cambiar el rumbo, mientras el Lens resistía los ataques. El conjunto parisino tuvo oportunidades para empatar, pero no logró convertirlas.
La resistencia del Lens terminó siendo suficiente. Incluso el PSG sufrió una expulsión en los minutos finales, cuando Nuno Mendes vio la tarjeta roja, aunque para entonces el marcador permanecía 1-0. El resultado terminó con la racha de cuatro Supercopas consecutivas conquistadas por el Paris Saint-Germain y confirmó el crecimiento de un club que durante décadas estuvo lejos de dominar el fútbol francés.

Raíces mineras y los colores «Sangre y Oro»
La historia del Lens está profundamente relacionada con la región minera del norte de Francia. El club nació en 1906 y adoptó inicialmente los colores verde y negro, vinculados con la actividad carbonífera de la zona. En 1923 pasó al rojo y amarillo que todavía lo identifican, conocidos como “sangre y oro”, una combinación asociada a la historia de la ciudad y a su tradición minera.
Durante sus primeros años, el Racing Club de Lens compitió en la Liga de Artois y conquistó sus primeros títulos regionales en las décadas de 1920 y 1930. La profesionalización llegó en los años treinta y el equipo consiguió posteriormente instalarse en la máxima categoría del fútbol francés. Sin embargo, las guerras y las dificultades económicas interrumpieron varias etapas de crecimiento.

Uno de los momentos más delicados llegó a finales de los años sesenta, cuando la crisis de la industria minera provocó que la empresa que financiaba al club dejara de invertir. El Lens llegó a convertirse en un equipo aficionado y estuvo cerca de desaparecer. La intervención de dirigentes como Henri Trannin, Arnold Sowinski y el alcalde André Delelis ayudó a mantenerlo con vida.
La recuperación condujo al club hacia una de las mejores etapas de su historia. En 1998, el Lens conquistó por primera vez la Ligue 1, convirtiéndose en campeón de Francia. Un año después ganó la Copa de la Liga y disputó por primera vez la Champions League, donde consiguió vencer al Arsenal en Wembley.

Después llegarían nuevos descensos, ascensos y problemas financieros. El club volvió a recuperar estabilidad bajo la propiedad de Joseph Oughourlian y construyó un proyecto basado en una gestión más eficiente y en el análisis de datos para incorporar futbolistas.
Un proyecto consolidado en la cima del fútbol francés
El subcampeonato de la Ligue 1 en la temporada 2022-23 confirmó ese resurgimiento. En 2026, el Lens dio otro salto al conquistar la Copa de Francia y, ahora, la Supercopa frente al PSG. Para un club nacido en una ciudad marcada por la minería, el RC Lens campeón representa el resultado de una historia construida entre crisis, identidad y capacidad para volver a competir en la élite.




