Los riesgos financieros de la inteligencia artificial se encuentran entre las principales amenazas que actualmente vigila el Fondo Monetario Internacional. La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, advirtió que una corrección de los mercados impulsada por expectativas incumplidas sobre esta tecnología podría extenderse mediante el endeudamiento, las operaciones financieras interconectadas y las inversiones internacionales.
Durante un discurso pronunciado el 19 de septiembre ante ministros de Economía y Finanzas europeos reunidos en Dublín, Georgieva explicó que la inteligencia artificial combina oportunidades importantes para el crecimiento con riesgos de gran escala.
La inteligencia artificial puede elevar el crecimiento
El FMI estima que la inteligencia artificial podría aumentar eventualmente el crecimiento potencial anual de la economía mundial entre 0.1 y 0.8 puntos porcentuales. Este efecto dependerá de que las empresas no se limiten a incorporar la tecnología, sino que también transformen sus productos, procesos de negocio y formas de trabajo.
En el corto plazo, la construcción de infraestructura relacionada con la inteligencia artificial representa un impulso para la demanda. La inversión privada puede favorecer el crecimiento, pero también presionar la inflación debido al elevado consumo energético de los centros de datos.
En el largo plazo, las mejoras de productividad representarían un aumento de la capacidad de oferta. Sin embargo, el FMI considera que el efecto final sobre los precios dependerá del momento en que aparezcan las ganancias productivas, del comportamiento del consumo y de las consecuencias de la tecnología sobre el empleo.
Riesgos financieros de la inteligencia artificial
Georgieva señaló que una corrección del mercado relacionada con la inteligencia artificial es uno de los riesgos que el FMI toma con mayor seriedad. La advertencia formó parte de un adelanto del próximo Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial del organismo.
El primer factor de vulnerabilidad es el aumento del apalancamiento. Si las valuaciones tecnológicas disminuyen, algunos inversionistas podrían verse obligados a reducir deuda y vender activos. El segundo es el financiamiento circular, mediante el cual la inversión, la deuda y los compromisos de ingresos futuros se refuerzan entre sí. Este proceso también podría operar en sentido contrario si las ganancias esperadas no se materializan.
El tercer riesgo proviene de las grandes tenencias internacionales de acciones estadounidenses. Debido a estas conexiones, una caída no quedaría limitada a Estados Unidos. El FMI considera que el apalancamiento, el financiamiento circular y los vínculos globales podrían convertir una decepción empresarial en una corrección amplia y perjudicial.
Impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo
La inteligencia artificial podría afectar hasta 60% de los empleos en las economías avanzadas. De acuerdo con investigaciones citadas por Georgieva, aproximadamente una de cada diez vacantes en esos países ya solicita al menos una habilidad nueva.
Estas capacidades pueden elevar los salarios y el empleo, pero también profundizar la polarización laboral. El FMI observa posibles beneficios para trabajadores altamente calificados y para algunas ocupaciones de menor calificación, mientras que los puestos intermedios enfrentarían mayores presiones.
Europa necesita inversión, energía y capacitación
Para aprovechar la inteligencia artificial, el FMI planteó cinco prioridades para Europa: ampliar el capital privado de riesgo, avanzar en la integración energética, facilitar la creación y cierre de empresas, fortalecer la capacitación laboral y desarrollar infraestructura pública digital.
Los centros de datos ya consumen alrededor de 3% de la electricidad europea y la demanda relacionada con la inteligencia artificial podría triplicarse hacia 2030. Por ello, Georgieva propuso aumentar la conexión entre las redes eléctricas nacionales y ubicar temporalmente los centros de datos donde la energía sea más barata.
El organismo también recomendó apoyar la transición de trabajadores hacia nuevas ocupaciones mediante capacitación y protección social. Reguladores y supervisores deberán garantizar que el sistema financiero tenga suficiente resistencia si las expectativas sobre la inteligencia artificial no se cumplen.
La conclusión del FMI es que la tecnología puede impulsar la productividad y los mercados, pero también desestabilizarlos. Gestionar los riesgos financieros de la inteligencia artificial será indispensable para convertir su avance en crecimiento sostenible.



