La integración masiva de la tecnología digital podría transformar la actividad productiva regional. La adopción generalizada de la inteligencia artificial impulsaría el crecimiento económico de América Latina y el Caribe en un 5.1% al cabo de una década. Así lo reveló un estudio de próxima publicación elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
El documento insignia del organismo multilateral se publicará formalmente durante noviembre. Dentro del análisis, la entidad advierte que un despliegue lento limitaría los beneficios. De hecho, el Producto Interno Bruto (PIB) regional apenas crecería un 0.3% si las ganancias de productividad resultan bajas y la integración tecnológica se mantiene acotada.
Dilema salarial y transición de empleos
El informe subraya que el verdadero reto radica en la capacidad de los trabajadores para adaptarse a las nuevas tareas. Por consiguiente, los ingresos laborales dependerán del nivel de preparación de la fuerza de trabajo frente a la automatización:
- Los sueldos subirían entre 2.3% y 5.3% si los empleados logran recolocarse en sectores en auge.
- Las remuneraciones caerían entre 13.5% y 20.9% si los trabajadores quedan excluidos de los nuevos puestos.
- La brecha de ingresos se ampliaría ante la falta de programas de capacitación técnica y digital.
- La economía regional exige acelerar la reconversión laboral para evitar el rezago productivo.
Retos de capacitación y políticas públicas
Para evitar una caída salarial generalizada, los especialistas sugieren enfocar recursos en educación técnica y digital. De no actualizar los perfiles laborales, la productividad ganada se concentrará en pocas manos y profundizará la desigualdad en la región.
Finalmente, el impacto de la inteligencia artificial en América Latina dependerá del balance entre la modernización de los sistemas productivos y la protección del empleo. Los gobiernos enfrentarán el desafío de facilitar la transición hacia los nuevos empleos que surgirán en los próximos años.



