3 de octubre de 2026

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Empleo enfría, Fed respira

Estados Unidos creó apenas 29 mil empleos y el desempleo subió a 4.2%. La Fed recibe argumentos para pausar, mientras Europa enfrenta inflación de 3.8% y los bonos siguen condicionando a los mercados.

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Apertura | fecha del día: Viernes 2 de octubre, 2026

Los mercados abren este viernes con una lectura que cambia de manera importante la discusión monetaria en Estados Unidos: la economía creó apenas 29 mil empleos no agrícolas en septiembre, muy lejos de los 89 mil esperados, mientras la tasa de desempleo subió a 4.2% y los salarios desaceleraron más de lo previsto. El reporte llega después de un PCE más benigno y ofrece a la Reserva Federal el argumento más sólido de las últimas semanas para no encadenar una nueva subida de tasas en octubre.

El dato no significa que el mercado laboral estadounidense haya entrado en caída libre. La participación laboral aumentó, la tasa amplia de desempleo U6 incluso bajó ligeramente y las horas trabajadas se mantuvieron estables. Pero la combinación de 29 mil nuevos puestos, sólo 46 mil empleos privados y salarios creciendo apenas 0.1% mensual sí señala una pérdida considerable de impulso justo cuando los mercados comenzaban a aceptar que el ciclo de endurecimiento de la Fed podía extenderse.

La reacción potencial es especialmente relevante porque los mercados ya llegaban al reporte con cierto alivio. Antes de conocerse las nóminas, los futuros de Wall Street avanzaban, el Brent había vuelto por debajo de 100 dólares y los rendimientos del Treasury habían cedido desde el máximo de 24 años alcanzado ayer. Ahora aparece una pregunta distinta: si la inflación empieza a moderarse y el empleo también pierde velocidad, ¿cuánto sentido tiene volver a subir tasas inmediatamente?

La lectura de la mañana
El empleo estadounidense finalmente se enfría lo suficiente para darle espacio a la Fed, pero los bonos largos, el petróleo y la inflación europea impiden hablar todavía de un giro monetario.
Nóminas EUA
+29K
Desempleo EUA
4.2%
Eurozona inflación
3.8%
Treasury 10 años
≈5.25%

Semáforo de apertura

🔴 EUA nóminas no agrícolas
+29 mil
Muy debajo de los 89 mil esperados y de los 133 mil previos.
🔴 EUA desempleo
4.2%
Sube desde 4.1% y supera la previsión de estabilidad.
🔴 EUA empleo privado
+46 mil
Por debajo de los 85 mil esperados y de los 89 mil anteriores.
🟢 EUA salarios
+0.1% mensual
Desaceleran frente al 0.3% esperado y reducen presión inflacionaria salarial.
🟢 EUA salarios anuales
3.0%
Debajo del 3.2% esperado y del 3.1% previo.
🟢 Participación laboral
61.8%
Sube desde 61.6%; parte del aumento del desempleo proviene de mayor oferta laboral.
🟢 Desempleo U6
7.6%
Mejora ligeramente desde 7.7%, moderando la lectura negativa del reporte.
🔴 Nóminas gubernamentales
-17 mil
Revierten con fuerza el aumento de 44 mil del mes anterior.
🟡 Manufactura EUA
+9 mil
Todavía crea empleo, aunque menos que los 10 mil esperados y 15 mil previos.
🟢 Wall Street antes del empleo
Futuros al alza
S&P y Dow rondaban +0.5%; Nasdaq cerca de +0.7% antes del reporte.
🟢 Petróleo
Brent < US$100
El retroceso energético reduce parcialmente la presión inflacionaria inmediata.
🟡 Treasury 10 años
≈5.25%
Cede desde 5.34%, pero continúa en niveles extraordinariamente restrictivos.
🔴 Eurozona inflación
3.8%
Supera el 3.7% esperado y acelera desde 3.2%.
🔴 Eurozona subyacente
2.5%
Acelera desde 2.4% y confirma que la presión ya no es exclusivamente energética.
🔴 Brasil industria
-0.6% mensual
Peor que el +0.1% esperado; la caída anual alcanza -1.2%.
🟢 México manufactura
50.3
El PMI de septiembre regresó marginalmente a expansión desde 49.8.

Lo que mueve la mañana: el empleo cambia la conversación

El reporte laboral estadounidense es suficientemente débil como para cambiar la conversación monetaria de corto plazo.

Las nóminas no agrícolas aumentaron apenas 29 mil puestos en septiembre. El consenso esperaba 89 mil y el mes anterior había registrado 133 mil. No estamos ante una pequeña desviación estadística: la creación de empleo fue aproximadamente una tercera parte de lo anticipado.

El sector privado tampoco ofrece una explicación que permita atribuir toda la debilidad al Gobierno. Las nóminas privadas aumentaron solamente 46 mil, casi la mitad de las 85 mil previstas y muy debajo de las 89 mil anteriores.

El Gobierno sí amplificó la caída: eliminó 17 mil puestos después de haber creado 44 mil el mes anterior. Manufactura añadió 9 mil empleos, ligeramente menos de los 10 mil esperados y de los 15 mil de agosto.

La señal central, por tanto, es que la demanda de trabajo se debilitó en varios frentes.

Pero sería un error leer el 4.2% de desempleo como evidencia de un deterioro abrupto.

La participación laboral aumentó de 61.6% a 61.8%. Eso significa que una parte de la subida del desempleo puede explicarse porque más personas entraron o regresaron a la fuerza laboral. Además, la tasa U6 —que incorpora desempleados, trabajadores marginalmente vinculados y empleo parcial involuntario— bajó de 7.7% a 7.6%.

Y la jornada laboral promedio aumentó ligeramente a 34.4 horas, desde las 34.3 esperadas.

Qué dice realmente el empleo
Estados Unidos entra en una fase de menor contratación, no necesariamente de despidos masivos. El mercado laboral pierde velocidad, pero todavía no muestra una ruptura generalizada.

Salarios: probablemente el dato más favorable para la Fed

La nómina decepciona, pero desde el punto de vista de política monetaria el comportamiento salarial puede resultar todavía más importante.

El ingreso promedio por hora aumentó solamente 0.1% mensual, contra una previsión de 0.3%. En comparación anual, el crecimiento salarial desaceleró a 3.0%, desde 3.1% y por debajo del 3.2% esperado.

Eso reduce considerablemente el riesgo de una espiral de precios y salarios.

Durante buena parte del ciclo inflacionario estadounidense, una de las mayores preocupaciones de la Fed fue que un mercado laboral demasiado estrecho obligara a las empresas a elevar salarios con rapidez y que esos incrementos terminaran trasladándose a precios, especialmente en servicios.

El dato de septiembre ofrece la señal contraria: menor contratación y menor presión salarial.

No implica que la inflación esté resuelta. El PCE general sigue en 3.4% anual y el subyacente en 3.0%, claramente arriba del objetivo de 2%. El ISM manufacturero conocido ayer también mostró un fuerte aumento de los precios pagados.

Pero si el empleo deja de generar presión adicional, la Fed puede permitirse observar durante más tiempo antes de aplicar otro aumento.

Fed: octubre pierde urgencia

Antes de conocerse las nóminas, el mercado ya había reducido drásticamente sus apuestas de una subida inmediata.

El PCE de agosto conocido el miércoles avanzó 0.3% mensual y 3.4% anual, menos de lo que temían los economistas. La inflación subyacente aumentó apenas 0.2% mensual y 3.0% anual. A eso se sumaron declaraciones de funcionarios de la Fed que pidieron mayor paciencia antes de volver a actuar.

Justo antes del empleo, los futuros de tasas asignaban aproximadamente 76% de probabilidad a que la Fed mantuviera sin cambios la tasa en octubre, una inversión radical respecto de la semana pasada, cuando el mercado veía otra subida como el escenario dominante.

El dato de hoy fortalece esa lectura.

Con 29 mil empleos, desempleo en 4.2% y salarios mensuales de apenas 0.1%, resulta mucho más difícil argumentar que la Fed necesita volver a subir inmediatamente para enfriar la economía.

Eso no significa que haya comenzado una discusión sobre recortes.

El consumo sigue siendo fuerte, la inflación continúa arriba de objetivo, el petróleo permanece caro y los precios manufactureros mantienen presión. La decisión más lógica puede ser simplemente esperar.

El giro importante: hace una semana el debate era si la Fed debía volver a subir en octubre. Después del PCE y del empleo de hoy, el debate probablemente se desplaza hacia si puede esperar hasta diciembre —o incluso si realmente será necesaria otra subida este año.

Bonos: el empleo ayuda, pero el problema estructural sigue ahí

El Treasury a diez años llegaba al reporte alrededor de 5.25%, después de haber tocado 5.34% el jueves, su nivel más alto en 24 años.

Un empleo tan débil debería proporcionar soporte adicional a los bonos y reducir los rendimientos, especialmente en los tramos cortos y medios más sensibles a la trayectoria de la Fed.

Pero conviene separar dos problemas.

El primero es monetario: cuántas veces más subirá la Fed. El dato de empleo reduce ese riesgo.

El segundo es estructural: déficit fiscal, emisión de deuda, inflación de largo plazo y una competencia extraordinaria por capital derivada de inversiones multimillonarias en centros de datos, inteligencia artificial, energía, defensa e infraestructura.

Ese segundo problema no desaparece porque Estados Unidos cree 29 mil empleos en un mes.

Por eso una caída de los rendimientos después del reporte puede representar alivio táctico sin implicar necesariamente el final de la tendencia alcista que ha dominado desde finales de agosto.

Wall Street: buenas tasas, mal crecimiento

La reacción bursátil al dato puede ser menos sencilla de lo que parecería.

Antes de las nóminas, el mercado llegaba claramente positivo: los futuros del Dow avanzaban alrededor de 0.5%, los del S&P 500 cerca de 0.5% y los del Nasdaq 100 alrededor de 0.7%. Nvidia, Broadcom y AMD ganaban más de 1% en premercado y Alphabet y Tesla rondaban avances similares.

Petróleo más bajo y rendimientos algo menores habían permitido recuperar apetito por riesgo.

La sorpresa laboral introduce ahora dos fuerzas opuestas.

Para tecnología y acciones de larga duración, menores expectativas de tasas son claramente favorables. Una caída del Treasury aumenta el valor presente de utilidades futuras y reduce el costo de financiar inversiones.

Pero 29 mil empleos también plantea una pregunta sobre crecimiento.

Si septiembre es solamente un mes débil, Wall Street puede celebrarlo como el escenario ideal: suficiente enfriamiento para detener a la Fed, pero no suficiente para provocar una recesión.

Si se convierte en tendencia, el argumento cambia: menor empleo termina significando menor ingreso disponible, menor consumo y eventualmente menor crecimiento de utilidades.

Esa distinción probablemente será uno de los temas centrales de octubre.

México en foco: el empleo estadounidense puede darle aire al peso

México no tiene este viernes una publicación macroeconómica doméstica de primera línea, pero el reporte estadounidense es suficientemente importante para modificar directamente la lectura local.

El peso inicia la mañana alrededor de la zona de 18.2 pesos por dólar, después de sufrir una depreciación importante durante la última semana y de cerrar el jueves con el tipo de cambio interbancario alrededor de 18.29 pesos.

La depreciación reciente estuvo asociada principalmente con la subida de rendimientos estadounidenses, el fortalecimiento global del dólar y el estrechamiento del diferencial relativo después de que la Fed reanudó las alzas mientras Banxico mantuvo su tasa en 6.50%.

El empleo de hoy puede aliviar parcialmente esa presión.

Si el mercado reduce todavía más la probabilidad de una subida de la Fed en octubre y los Treasuries ceden, el atractivo relativo del dólar disminuye y el peso recupera algo de espacio.

Pero tampoco conviene interpretar el dato como garantía de regreso inmediato a niveles inferiores a 18.

El dólar mantiene soporte por tasas largas muy elevadas, el conflicto energético continúa y el propio mercado mexicano tiene que incorporar que Banxico ya no ofrece el mismo diferencial extraordinario de comienzos de año.

Manufactura mexicana: regreso marginal a expansión

Hay además una señal doméstica conocida ayer que vale la pena incorporar al diagnóstico.

El PMI manufacturero mexicano subió a 50.3 puntos en septiembre, desde 49.8 en agosto, regresando marginalmente a terreno de expansión.

La lectura es favorable, pero todavía no implica una recuperación manufacturera robusta.

La producción siguió contrayéndose, aunque a menor velocidad, mientras las ventas de exportación cayeron por tercer mes consecutivo ante una demanda más débil proveniente de Europa y Estados Unidos. El empleo manufacturero también volvió a disminuir.

Del lado positivo, los nuevos pedidos mejoraron y la confianza empresarial alcanzó su nivel más alto desde noviembre de 2025.

México: lectura conjunta
La economía mexicana sigue mostrando resistencia en actividad, demanda y comercio, pero la manufactura exportadora todavía enfrenta una recuperación incompleta. Un Estados Unidos que enfría empleo sin caer en recesión sería probablemente el mejor escenario externo para México.

Europa: inflación de 3.8% vuelve a presionar al BCE

Mientras Estados Unidos recibe una señal que favorece la paciencia monetaria, Europa recibe exactamente lo contrario.

La inflación de la eurozona aceleró a 3.8% anual en septiembre, desde 3.2%, superando la previsión de 3.7%. En términos mensuales aumentó 0.6%, frente al 0.4% previo.

El componente subyacente también avanzó ligeramente, de 2.4% a 2.5%, mientras la medida que excluye energía y alimentos subió a 2.2%.

El grueso de la aceleración sigue viniendo de energía y alimentos, pero el incremento de la subyacente demuestra que la presión no está completamente encapsulada en los componentes volátiles.

Ahí está el problema para el Banco Central Europeo.

Una inflación de 3.8% está casi dos veces por encima del objetivo y llega después de aumentos importantes en España, Alemania, Francia e Italia. Al mismo tiempo, la manufactura europea acaba de regresar con mayor claridad a expansión.

El BCE enfrenta así una economía que está resistiendo mejor justo cuando los precios vuelven a acelerarse.

El mercado continúa esperando nuevas subidas durante el próximo año, aunque la probabilidad de un movimiento inmediato en octubre sigue siendo reducida. La lectura dominante es que el BCE puede mantener un enfoque medido, con aumentos espaciados, siempre que la inflación subyacente no empiece a acelerarse de forma mucho más agresiva.

Italia mejora consumo; España todavía suma desempleados

Italia presenta una señal algo más favorable desde consumo.

Las ventas minoristas aumentaron 0.3% mensual en agosto, después de caer 0.4% y frente a una previsión de -0.1%. En términos anuales crecieron 0.5%, aunque desaceleraron desde 1.0%.

El dato sugiere que el consumidor italiano todavía resiste pese al encarecimiento energético y al nuevo endurecimiento financiero.

España registró un aumento de 23.6 mil demandantes de empleo en septiembre. La cifra es peor que los 17.6 mil previstos, aunque representa una mejora considerable frente al aumento de 44.4 mil del mes anterior.

El mercado laboral español, por tanto, pierde algo de impulso, pero sin mostrar todavía una ruptura abrupta.

Francia ofrece una señal favorable desde automóviles: los registros aumentaron 11.6% anual, desde 7.4%, aunque ese crecimiento debe interpretarse dentro de un mercado europeo que ha mostrado fuertes oscilaciones mensuales.

Brasil: menos industria y más inflación

Brasil entrega probablemente la combinación macroeconómica más incómoda fuera de Europa esta mañana.

La actividad industrial cayó -0.6% mensual en agosto, cuando se esperaba un crecimiento de 0.1%. En comparación anual, la producción retrocedió -1.2%, frente a una previsión de crecimiento de 0.3% y después de una contracción de 0.5%.

Es una señal clara de debilitamiento productivo.

Al mismo tiempo, el indicador de inflación IPC-Fipe aceleró a 0.51% mensual, desde apenas 0.01%.

Brasil vuelve así a enfrentar la peor combinación para cualquier banco central: menos actividad y mayores presiones de precios.

Después de las recientes señales de inflación elevada y deterioro fiscal, la caída industrial limita todavía más el margen de maniobra.

Petróleo: alivio debajo de 100 dólares, pero no normalización

El petróleo ofrece este viernes uno de los principales apoyos al mercado.

El Brent volvió temporalmente por debajo de 100 dólares por barril, después de que surgieran reportes sobre posibles liberaciones adicionales de reservas de crudo y diésel en Europa.

La caída es importante porque la energía ha sido el vínculo central entre geopolítica, inflación y tasas durante septiembre.

Menos petróleo significa menor presión inmediata sobre gasolina, transporte, costos empresariales y expectativas de inflación.

Pero todavía no estamos ante una normalización.

El conflicto en Medio Oriente sigue sin una resolución clara, China mantiene restricciones sobre exportaciones de productos petroleros y los mercados internacionales de diésel y combustible de aviación permanecen ajustados.

Estados Unidos publicará más tarde el conteo de plataformas petroleras de Baker Hughes, mientras las posiciones especulativas de la CFTC permitirán observar cuánto del movimiento reciente sigue respaldado por apuestas financieras.

Oro y Bitcoin: dos lecturas distintas del mismo dato

El oro cotizaba alrededor de 4,180 dólares por onza antes de conocerse las nóminas y se encaminaba a una segunda pérdida semanal consecutiva.

El principal obstáculo sigue siendo el mismo: Treasury elevado y dólar fuerte. Sin embargo, un empleo significativamente más débil reduce la probabilidad de nuevas subidas inmediatas y puede ofrecer soporte al metal si los rendimientos comienzan a retroceder.

Bitcoin llegaba a la mañana con un avance cercano a 2% y alrededor de la zona de 86 mil dólares.

Para los activos digitales, el dato laboral puede inicialmente funcionar como apoyo si reduce expectativas de tasas. Pero, igual que en acciones, una debilidad económica sostenida terminaría deteriorando el apetito por riesgo.

Asia: mercados parcialmente cerrados y atención al costo energético

China permanece cerrada por la Fiesta Nacional e India por el nacimiento de Gandhi, reduciendo parte de la liquidez habitual en Asia.

India reportó una caída importante de sus reservas internacionales, hasta 747.56 mil millones de dólares, desde 765.90 mil millones.

La cifra sigue representando un colchón externo considerable, pero la reducción cobra importancia en un entorno donde las economías importadoras de petróleo enfrentan simultáneamente un dólar fuerte, costos energéticos altos y rendimientos estadounidenses elevados.

La fortaleza manufacturera asiática ligada al ciclo de inteligencia artificial continúa siendo uno de los principales apoyos regionales, pero energía y tasas siguen limitando la expansión.

Qué vigilar durante la sesión

Ahora
Empleo EUA: el mercado empieza a procesar nóminas de apenas 29 mil, desempleo de 4.2% y salarios de 0.1% mensual.
Bonos
Treasury: comprobar si el reporte laboral consolida el descenso desde los máximos de 24 años o si la presión estructural mantiene al diez años sobre 5%.
Peso
USD/MXN: observar si menores apuestas de alza de la Fed permiten una recuperación desde la zona de 18.2.
8:00 h
Estados Unidos: órdenes de fábrica; consenso de +0.1% después del +0.9% anterior.
8:00 h
Fed: intervención de Lorie Logan; el mercado buscará una primera lectura de política monetaria tras las nóminas.
11:00 h
Energía: Baker Hughes publica plataformas petroleras y número total de yacimientos activos.
13:30 h
CFTC: posiciones especulativas en peso mexicano, petróleo, oro, Nasdaq, S&P 500 y principales monedas.
Lectura de apertura

La apertura deja una conclusión distinta a la que dominó prácticamente todo septiembre: por primera vez en semanas, la Reserva Federal recibe una señal suficientemente importante del mercado laboral como para justificar claramente una pausa.

Veintinueve mil empleos frente a 89 mil esperados, desempleo de 4.2% y salarios mensuales de apenas 0.1% cambian la ecuación. No porque Estados Unidos esté entrando necesariamente en recesión, sino porque el mercado laboral empieza finalmente a responder al costo del dinero.

La participación laboral sube y la U6 baja, por lo que todavía no estamos ante una fotografía de deterioro generalizado. Pero la contratación privada pierde velocidad y las presiones salariales disminuyen.

Eso llega después de un PCE más favorable y convierte una nueva subida inmediata de la Fed en una decisión mucho más difícil de defender.

El problema es que el resto del mundo no ofrece el mismo alivio. La inflación de la eurozona salta a 3.8%, Brasil combina industria débil con mayores precios y el petróleo continúa condicionado por un conflicto que todavía puede revertir rápidamente el descenso de esta mañana.

Para México, el escenario es potencialmente favorable en el margen. Menos presión sobre la Fed puede significar menores rendimientos estadounidenses y algo de recuperación para un peso que ha pasado de la zona de 17 a más de 18.2 por dólar en cuestión de semanas.

Además, la manufactura mexicana volvió marginalmente a expansión, aunque exportaciones y empleo industrial siguen recordando que la recuperación doméstica no está completa.

La paradoja con la que termina la semana es entonces diferente a la de días anteriores: las tasas pueden comenzar a recibir alivio precisamente porque la economía real está empezando a perder fuerza.

La Fed finalmente tiene una razón para esperar. Ahora los mercados tendrán que decidir si celebran tasas potencialmente más bajas o empiezan a preocuparse por qué fue necesario esperarlas.

Fuentes

Bureau of Labor Statistics / calendario económico — Empleo, desempleo, participación laboral, salarios y horas trabajadas de Estados Unidos, septiembre de 2026.

Reuters — Wall Street, Treasury, petróleo y expectativas de política monetaria, 2 de octubre de 2026.

Reuters / Eurostat — Inflación de la eurozona, septiembre de 2026.

Reuters / Bureau of Economic Analysis — PCE, consumo y PIB de Estados Unidos.

S&P Global — PMI manufacturero de México, septiembre de 2026.

Banco de México — Mercado cambiario y referencias interbancarias.

Calendarios económicos internacionales — Italia, España, Brasil e India.

Fecha de corte: 2 de octubre de 2026, 6:34 h, Ciudad de México.

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