El Gobierno federal anunció veinte parques industriales vinculados al Plan México, con una inversión de 763 millones de dólares de la Asociación Mexicana de Parques Industriales Privados (AMPIP) y una previsión de 32 mil 127 empleos. Los proyectos se distribuirán en ocho entidades, abarcarán 4.6 millones de metros cuadrados y contemplan espacio para 175 empresas, de acuerdo con el comunicado de Presidencia del 22 de octubre.
Los desarrollos se ubicarán en Coahuila, Nuevo León, Ciudad de México, Estado de México, Aguascalientes, Guanajuato, Querétaro y Baja California. El anuncio eleva a cuarenta los parques incorporados al avance de la meta de cien prevista en el Plan México, aunque el número de instalaciones consideradas no significa que todas las empresas proyectadas ya estén operando ni que los empleos anunciados se hayan creado.
La distribución se concentra en regiones con actividad manufacturera y conexiones logísticas relevantes para las cadenas de suministro de América del Norte. El impacto económico, sin embargo, dependerá de que los proyectos avancen, atraigan empresas y desarrollen vínculos con proveedores del país.
La frontera norte concentrará la mayoría de los empleos previstos
Diez parques se ubicarán en Coahuila y Nuevo León, dentro del corredor de la frontera norte. En conjunto, abarcarán 3.16 millones de metros cuadrados, contemplan 75 empresas y prevén 26 mil 800 empleos. Esa cifra representa la mayor parte de los puestos anunciados para los veinte proyectos.
El Bajío contará con tres desarrollos en Aguascalientes, Guanajuato y Querétaro, con 915 mil metros cuadrados, 54 empresas previstas y alrededor de mil 500 empleos. En Baja California se construirán dos parques que sumarán 309 mil metros cuadrados, con veinte empresas y una estimación de 2 mil 100 puestos de trabajo.
Otros cinco parques se ubicarán en municipios de la Ciudad de México y el Estado de México vinculados con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. El comunicado contempla 166 mil metros cuadrados de naves industriales, 26 empresas y mil 727 empleos.
Las cifras regionales suman la previsión total de 32 mil 127 puestos de trabajo. No obstante, se trata de estimaciones asociadas a los desarrollos, no de contrataciones verificadas. Para valorar el resultado será necesario conocer el calendario de obras, cuándo comenzarán a operar las instalaciones y qué empresas ocuparán cada parque.
El desafío es generar valor dentro de México
La AMPIP señaló que sus asociados invertirán también en sectores como autopartes, dispositivos médicos, industria aeroespacial, maquinaria y equipos electrónicos. La asociación agrupa parques industriales que alojan miles de empresas; esta infraestructura puede facilitar la instalación de nuevas operaciones, pero el efecto sobre la economía depende de la energía disponible, el agua, el transporte, la seguridad y la formación de trabajadores.
Durante la presentación, la subsecretaria de Industria y Comercio, Ximena Escobedo Juárez, precisó que las empresas previstas todavía no están todas instaladas. Explicó que la atracción de compañías y el fortalecimiento de la proveeduría nacional forman parte del trabajo pendiente. El objetivo planteado por el Gobierno es que los parques no solo reciban inversión, sino que impulsen innovación, transferencia tecnológica y sustitución de importaciones.
Esa meta requiere medir cuánto compran las empresas a proveedores mexicanos, qué proporción de los empleos es permanente y cuáles son las remuneraciones. También importa determinar si las pequeñas y medianas empresas locales pueden incorporarse a las cadenas productivas y si la actividad se extiende más allá de los principales corredores industriales.
La inversión anunciada constituye un compromiso relevante para ampliar la infraestructura productiva, pero el monto por sí solo no permite evaluar sus beneficios. El seguimiento deberá distinguir entre recursos anunciados y ejercidos, parques terminados y en operación, empresas instaladas y empleos efectivamente creados. Esos indicadores permitirán medir si los veinte proyectos fortalecen la capacidad industrial del país y generan oportunidades duraderas en las regiones donde se desarrollan.



