Sergio “Checo” Pérez llevó este miércoles la Fórmula 1 a Paseo de la Reforma, donde condujo un monoplaza de exhibición de Cadillac ante miles de aficionados reunidos entre el Ángel de la Independencia y la Diana Cazadora. El espectáculo gratuito se realizó como parte de las actividades previas al Gran Premio de la Ciudad de México, programado del 30 de octubre al 1 de noviembre en el Autódromo Hermanos Rodríguez.
La actividad marcó la primera aparición pública de Cadillac Formula 1 Team en México durante su temporada de debut en la categoría y coincidió con la celebración de los 300 Grandes Premios de Pérez. El piloto mexicano regresó a la capital para acercarse a sus seguidores antes de la carrera del fin de semana.
Durante la exhibición, Pérez aceleró sobre el tramo cerrado de Reforma, realizó maniobras y giros que levantaron humo de los neumáticos y saludó a las personas congregadas a lo largo de la avenida. En distintos momentos volvió a detenerse para convivir con los asistentes. La jornada combinó el espectáculo automovilístico con actividades promocionales de la escudería y la presencia de invitados vinculados con el equipo.
Una exhibición que acercó la Fórmula 1 al público
El recorrido se desarrolló en uno de los corredores más emblemáticos de la Ciudad de México. A diferencia de una sesión oficial, el show run fue una demostración promocional y no una competencia: el vehículo circuló en un tramo preparado para la actividad, bajo medidas de seguridad y sin el formato de una carrera puntuable.
La convocatoria reunió a una multitud que llegó desde temprano para conseguir un lugar con vista al recorrido. La asistencia fue estimada en alrededor de 100 mil personas en reportes difundidos durante la jornada; esa cifra corresponde a una estimación y no debe interpretarse como un conteo oficial definitivo. Para muchos seguidores, el evento ofreció una oportunidad de ver de cerca un monoplaza sin comprar entradas para el Gran Premio.
La exhibición también puso el foco en la nueva etapa profesional de Pérez, quien competirá con Cadillac junto al finlandés Valtteri Bottas. El equipo estadounidense debutó en la Fórmula 1 en 2026 y eligió la capital mexicana para una de sus primeras presentaciones públicas con el piloto. Durante el evento, Cadillac anunció además una extensión contractual de Pérez hasta 2029.
Operativo vial y preparativos para el Gran Premio
La concentración de asistentes requirió un operativo de seguridad y ajustes a la circulación. Autoridades capitalinas desplegaron elementos policiales y personal de tránsito para resguardar el recorrido, ordenar los accesos y atender a peatones y automovilistas. Los cierres afectaron los carriles centrales de Reforma y algunos cruces cercanos durante las horas previas y el desarrollo del espectáculo.
Entre las alternativas recomendadas estuvieron los carriles laterales de Reforma, Circuito Interior, las avenidas Insurgentes y Chapultepec, así como los ejes 2 y 3 Poniente. El transporte público fue una opción para quienes acudieron a la zona, donde la llegada de grandes grupos podía complicar los traslados y el estacionamiento.
El evento sirvió como antesala del Gran Premio de México, cuyas prácticas comenzarán el viernes 30 de octubre, la clasificación se disputará el sábado 31 y la carrera está prevista para el domingo 1 de noviembre. La afluencia a Reforma mostró el interés que mantiene Pérez entre los aficionados mexicanos y la capacidad de la Fórmula 1 para convocar público fuera del autódromo.
El balance de la jornada dependerá también de la gestión de la movilidad, la seguridad y el retiro ordenado de los asistentes. Para la ciudad, este tipo de espectáculos representa una oportunidad de promoción deportiva, pero exige coordinación para reducir las afectaciones a quienes trabajan, estudian o circulan por el centro. Con el show run concluido, la atención se traslada ahora al fin de semana de competencia en el Autódromo Hermanos Rodríguez.



