La tensión entre Rusia y Estados Unidos se intensifica en torno a la posible confiscación de activos rusos congelados por parte del gobierno estadounidense. Dmitri Medvédev, vicepresidente del Consejo de Seguridad ruso, ha advertido que Rusia podría tomar medidas recíprocas confiscando propiedades y activos de ciudadanos y empresas estadounidenses en Rusia. Esta escalada en las represalias responde a una reciente decisión de la Cámara de Representantes de EE. UU., que aprobó un proyecto de ley permitiendo la transferencia de activos rusos confiscados a Ucrania.
El contexto de esta disputa se ubica en las sanciones impuestas por Estados Unidos y sus aliados como respuesta a la invasión rusa de Ucrania, que incluyen el bloqueo de transacciones significativas con instituciones financieras rusas y la congelación de aproximadamente 300,000 millones de dólares de activos rusos. Aunque gran parte de estos activos se encuentra en bancos europeos, la ley estadounidense ampliaría el alcance de las incautaciones a activos dentro de su jurisdicción.
Medvédev ha destacado que Rusia no posee suficientes bienes estatales estadounidenses en su territorio para una respuesta directamente proporcional, sugiriendo que las represalias podrían ser asimétricas pero igualmente severas. Esta situación subraya la complejidad y el potencial para una escalada adicional en las tensiones entre ambas potencias, con implicaciones significativas para la estabilidad internacional y la seguridad económica global.
Con información de El Economista | Nota original



