El gobierno de China advirtió este jueves que la nueva escalada arancelaria de Donald Trump no solo afecta sus exportaciones, sino que también amenaza el crecimiento económico global.
“Nos oponemos firmemente a estas medidas. No cumplen con las reglas del comercio internacional y dañan los derechos legítimos de los actores relevantes”, señaló el Ministerio de Comercio chino en un comunicado.
Los nuevos aranceles de Trump a China
El presidente de EE.UU. impuso un 34% de aranceles a las importaciones chinas, que se suman al 20% anunciado en febrero. En total, algunos productos enfrentarán un impuesto del 54%, lo que complica la competitividad de las empresas chinas en el mercado estadounidense.
China exigió que EE.UU. cancele «de inmediato» estas medidas, argumentando que afectan a la cadena global de suministros y perjudican también a los propios consumidores y empresas estadounidenses.
«En una guerra comercial no hay ganadores», enfatizó Pekín.
Contramedidas chinas y presión internacional
Ante la escalada de tensiones, China anunció represalias para «proteger sus derechos e intereses», aunque no detalló en qué consistirán.
Además, Pekín pidió a Washington que resuelva las diferencias con sus socios comerciales mediante un diálogo igualitario, en lugar de imponer sanciones unilaterales.
¿Qué significa esto para la economía global?
Expertos advierten que una nueva guerra comercial entre EE.UU. y China podría:
🔴 Disruptir las cadenas de suministro, encareciendo productos tecnológicos, electrónicos y de consumo.
🔴 Afectar mercados emergentes, especialmente en Asia y América Latina, que dependen del comercio con ambas potencias.
🔴 Impactar la inflación mundial, ya que los costos de importación aumentarían en EE.UU. y otros países.
Por ahora, el mundo observa cómo responderá Trump y si esta tensión comercial escalará a un conflicto mayor.