Miles de manifestantes se reunieron el sábado en Washington, D.C., y en otras ciudades de Estados Unidos, como Nueva York, Los Ángeles, Houston, Florida y Colorado, en una serie de protestas masivas contra las políticas del presidente Donald Trump y su aliado multimillonario Elon Musk. Estas manifestaciones fueron parte de un movimiento nacional que abarcó más de 1,200 eventos en todo el país, y se prevé que sea el día de protestas más grande contra Trump desde que lanzó su iniciativa para revisar el gobierno y ampliar la autoridad presidencial.
Las protestas fueron impulsadas por el rechazo a una variedad de políticas impulsadas por Trump, incluidas las reformas en el gobierno, los recortes de personal en agencias federales, los aranceles comerciales y lo que los manifestantes consideran una erosión de las libertades civiles. Una pancarta prominente en Washington D.C. rezaba: «¡QUITA TUS MANOS!», mientras que otros carteles criticaban al presidente con lemas como «¡No es mi presidente!», «Ha llegado el fascismo», «Detengan el mal» y «Quita tus manos de nuestra Seguridad Social».
Entre los manifestantes se encontraba Terry Klein, una científica biomédica jubilada de Princeton, Nueva Jersey, quien explicó que participaba en las protestas debido a las políticas de Trump, que afectan áreas como la inmigración, los aranceles, la educación y más. Klein expresó su preocupación por el ataque a las instituciones estadounidenses: «Quiero decir, todo nuestro país está siendo atacado, todas nuestras instituciones, todas las cosas que hacen de Estados Unidos lo que es», declaró.
Las manifestaciones también abordaron la polémica iniciativa del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), dirigido por Elon Musk, que ha llevado a la eliminación de más de 200,000 puestos de trabajo en el gobierno federal, con un impacto notable en agencias como el Servicio de Impuestos Internos (IRS), que este viernes comenzó a despedir a más de 20,000 trabajadores.
El descontento no solo se sintió en Estados Unidos. Protestas similares se llevaron a cabo en Francia, el Reino Unido y Australia, como muestra del alcance internacional del malestar contra las políticas de Trump.
La jornada de protestas refleja el creciente descontento con el rumbo del gobierno estadounidense bajo la administración de Trump, especialmente en un contexto donde las decisiones del presidente continúan teniendo un impacto significativo tanto en las políticas internas como en las relaciones internacionales.



