NOTICIAS

Empleo crece en febrero, pero suben informalidad y subocupación

La ocupación y empleo en febrero dejó más personas trabajando, pero también un avance de la informalidad, la subocupación y las condiciones críticas.

El mercado laboral mexicano mostró en febrero de 2026 una expansión en el número de personas activas y ocupadas, pero con señales de deterioro en la calidad del empleo. La población económicamente activa llegó a 61.9 millones de personas, un aumento anual de 1.2 millones, mientras que la población ocupada se ubicó en 60.3 millones, con un incremento de 1.1 millones frente a febrero de 2025. El dato confirma que hay más personas dentro del mercado de trabajo, pero también que una parte relevante de ese crecimiento se está dando en condiciones menos favorables.

La tasa de participación económica se colocó en 59.0 %, por arriba del 58.7 % observado un año antes. Entre las mujeres fue de 45.3 % y entre los hombres de 74.5 %. Esa diferencia sigue mostrando una brecha importante en la incorporación al mercado laboral, aunque ambas tasas avanzaron respecto al año previo. Al mismo tiempo, la población no económicamente activa fue de 43.0 millones de personas, de las cuales 5.0 millones se declararon disponibles para trabajar, aun cuando no realizaron acciones concretas para hacerlo.

La mejora en ocupación no eliminó la presión en otros indicadores. La población desocupada llegó a 1.6 millones de personas, un alza anual de 76 mil, y la tasa de desocupación subió de 2.5 % a 2.6 %. Entre las mujeres aumentó de 2.6 % a 2.8 %, mientras que en los hombres se mantuvo en 2.5 %. La desocupación sigue en niveles relativamente bajos, pero ya no muestra la misma estabilidad que en meses anteriores.

El mayor problema aparece en la calidad de la inserción laboral. La población subocupada fue de 4.2 millones de personas, es decir, 505 mil más que un año antes. La tasa de subocupación subió de 6.3 % a 7.0 %. Esto implica que más personas tienen trabajo, pero necesitan laborar más horas para alcanzar un ingreso o una jornada suficiente.

Los principales indicadores de febrero fueron estos:

  • Población económicamente activa: 61.9 millones
  • Tasa de participación económica: 59.0 %
  • Población ocupada: 60.3 millones
  • Tasa de desocupación: 2.6 %
  • Tasa de subocupación: 7.0 %
  • Tasa de informalidad laboral: 54.8 %

La estructura del empleo también ayuda a entender el tipo de crecimiento observado. Del total de personas ocupadas, 41.4 millones trabajaron como subordinadas y remuneradas, 13.8 millones lo hicieron por cuenta propia, 3.2 millones fueron empleadoras y 1.9 millones se desempeñaron sin remuneración. El aumento más fuerte se observó entre quienes trabajan por cuenta propia, con 680 mil personas más en un año. Esto implica que una parte importante del incremento ocupacional no vino del empleo asalariado formal, sino de ocupaciones más precarias o más expuestas a ingresos inestables.

Por sectores, los servicios concentraron 26.9 millones de personas, el comercio 11.8 millones, la industria manufacturera 9.8 millones, las actividades agropecuarias 6.1 millones y la construcción 4.8 millones. Los mayores aumentos anuales se dieron en gobierno y organismos internacionales con 288 mil personas más, en transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento con 268 mil, y en manufacturas con 236 mil. En contraste, se redujo la ocupación en actividades agropecuarias, en otras actividades económicas y en restaurantes y servicios de alojamiento.

Otro ángulo relevante está en los ingresos. La mayor parte de la población ocupada sigue concentrada en niveles bajos: 28.3 millones de personas ganaron hasta un salario mínimo equivalente y 18.4 millones más de uno y hasta dos salarios mínimos. Además, la tasa de condiciones críticas de ocupación subió de 38.9 % a 39.3 %. Esto implica que, además de la informalidad y la subocupación, sigue creciendo la proporción de personas que trabajan en condiciones insuficientes por tiempo, ingreso o una combinación de ambos factores.

La informalidad laboral también avanzó. En febrero, 33.0 millones de personas trabajaron en esa condición y la tasa correspondiente pasó de 54.5 % a 54.8 %. A la par, la ocupación en el sector informal fue de 17.9 millones de personas, equivalente a 29.7 % de la población ocupada. El aumento es pequeño en términos porcentuales, pero confirma que el mercado laboral sigue absorbiendo una parte considerable de la fuerza de trabajo fuera de esquemas plenamente formales.

En términos desestacionalizados, la señal tampoco fue enteramente favorable. La tasa de participación económica nacional quedó en 59.3 %, la tasa de desocupación en 2.7 % y la tasa de subocupación en 7.3 %. Aunque la informalidad laboral se mantuvo en 54.8 %, la combinación de estos indicadores sugiere que el mercado laboral sigue creciendo con una base amplia, pero sin una mejora equivalente en estabilidad o calidad del empleo.

El balance de febrero deja una lectura clara: hay más personas trabajando y participando en la economía, pero el avance viene acompañado de más subocupación, más informalidad y más presión en las condiciones laborales. El empleo crece, sí, pero no necesariamente en mejores condiciones.

Recibe contenido exclusivo directo en tu celular. Suscríbete: WhatsApp | Telegram

PUBLICIDAD

Nuestro contenido noticioso es elaborado con información proveniente de fuentes públicas y verificables. Parte del texto puede haber sido procesado con herramientas digitales con fines de redacción, sin que ello sustituya la responsabilidad editorial de El Comentario del Día. No se reproduce de forma literal obra protegida por derechos de autor.

Si considera que este contenido pudiera afectar derechos de autor o requiere aclaraciones, puede escribir a: contacto@comentariodeldia.com