La inversión fija arrancó 2026 con una nueva señal de debilidad. En enero, la formación bruta de capital fijo retrocedió 1.1% respecto a diciembre en cifras desestacionalizadas y registró una caída anual de 2.2%. El indicador, que da seguimiento a la inversión en activos fijos en el corto plazo, se ubicó en 102.3 puntos con base 2018=100.
El tropiezo mensual no vino de un solo frente. Los gastos en maquinaria y equipo bajaron 1.1%, mientras la construcción cayó 0.8%. Sin embargo, la verdadera presión siguió concentrándose en el componente de maquinaria, que también fue el más deteriorado en la comparación anual. Ahí estuvo el principal lastre del arranque de año.
La apertura por rubros muestra con claridad dónde estuvo la debilidad:
- Formación bruta de capital fijo total: -1.1% mensual y -2.2% anual
- Construcción: -0.8% mensual y 3.8% anual
- Residencial: -2.2% mensual y 7.9% anual
- No residencial: -0.6% mensual y 0.0% anual
- Maquinaria y equipo: -1.1% mensual y -8.0% anual
Dentro de maquinaria y equipo, el deterioro fue más severo en el componente nacional. La inversión en maquinaria y equipo de origen nacional cayó 1.6% mensual y 11.1% anual. En su interior, el equipo de transporte bajó 0.6% mensual y 13.3% anual, mientras maquinaria, equipo y otros bienes retrocedió 2.9% mensual y 8.7% anual. En el componente importado, la caída mensual fue más moderada, de 0.2%, aunque en la comparación anual todavía mostró una baja de 5.2%.
También en importados hubo diferencias relevantes. El equipo de transporte importado se desplomó 10.8% en el mes y cayó 3.6% anual. En contraste, maquinaria, equipo y otros bienes importados avanzó 1.7% mensual, aunque siguió abajo en términos anuales con -6.3%. La lectura es clara: hubo algunos movimientos de compensación dentro del componente externo, pero no alcanzaron para revertir la debilidad del conjunto.
Las cifras originales refuerzan el tono de enfriamiento. En esa medición, la inversión fija total cayó 3.3% anual. Por tipo de bien y origen, la construcción avanzó 3.0%, con un aumento de 6.8% en la residencial y una baja de 0.5% en la no residencial. En contraste, maquinaria y equipo se desplomó 9.8%, con retrocesos de 12.0% en el componente nacional y de 8.3% en el importado.
La apertura por comprador también deja una señal importante. La inversión privada cayó 4.5% anual, mientras la pública creció 3.8%. En construcción, la privada avanzó 2.1% y la pública 6.9%. En maquinaria y equipo, la privada retrocedió 10.8% y la pública 1.3%. Eso significa que el soporte del inicio de año vino más del lado público y, en particular, de la construcción, mientras el sector privado siguió mostrando una contracción más marcada.
La combinación de estos datos deja una fotografía incómoda para la economía. La construcción todavía ofrece algo de resistencia, sobre todo en el segmento residencial, pero la debilidad de maquinaria y equipo apunta a una menor disposición a ampliar capacidad productiva. Cuando ese componente cae con fuerza, el mensaje no solo afecta al presente inmediato, sino también al potencial de actividad hacia adelante.
Para las empresas, el dato refleja un arranque de año con menor empuje en la inversión productiva, especialmente en equipo nacional. Para la actividad económica en general, la señal es delicada: la inversión no solo perdió fuerza en el margen mensual, sino que también mantiene una trayectoria anual negativa. Enero dejó, así, un comienzo flojo para uno de los componentes más sensibles del crecimiento.



