La subdirectora del Departamento de Asuntos Fiscales del Fondo Monetario Internacional (FMI), Era Dabla-Norris, advirtió que para que México logre reducir su nivel de endeudamiento público deberá avanzar hacia una consolidación fiscal más ambiciosa y equilibrada, con mayor énfasis en la generación de ingresos. La advertencia forma parte de las evaluaciones presentadas por el organismo en el marco de sus reuniones de primavera, cuyas conclusiones circularon con mayor amplitud entre el sábado 25 y el domingo 26 de abril.
Las cifras del Monitor Fiscal del FMI proyectan que la deuda pública de México representará 62.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026 y ascenderá a 63.6 por ciento para 2030. El organismo estima que, de continuar la trayectoria actual, ese nivel se mantendrá por encima del 63 por ciento al menos hasta 2031. Esta es la primera vez en más de dos décadas que las obligaciones del gobierno mexicano rebasan el 60 por ciento del PIB en términos consolidados.
El FMI también proyecta que la consolidación fiscal del país se alcanzará hasta 2027, cuando el déficit público podría bajar a 3.5 por ciento, cifra que contrasta con las estimaciones del gobierno, que anticipa una recuperación más rápida. El déficit del Gobierno Federal para 2026 fue fijado en 1 billón 779.5 miles de millones de pesos, equivalente a 4.7 por ciento del PIB, conforme a la Ley de Ingresos de la Federación aprobada por el Congreso de la Unión.
Las recomendaciones del organismo para México se ordenan en cuatro ejes:
- Incrementar los ingresos tributarios como vía principal de consolidación, sin depender únicamente del recorte al gasto.
- Proteger el gasto social y la inversión pública, considerados indispensables para el crecimiento.
- Fortalecer la situación financiera de las empresas estatales, particularmente de Petróleos Mexicanos (Pemex), que recibirá un apoyo gubernamental de aproximadamente 204 mil millones de pesos para el pago de deuda en 2026.
- Reforzar la supervisión financiera para prevenir delitos como el lavado de dinero, en referencia a señalamientos previos de Estados Unidos a tres entidades bancarias mexicanas.
En materia de crecimiento, el FMI mantuvo su proyección de 1.5 por ciento para la economía mexicana en 2026, cifra inferior a la estimación de 2.8 por ciento contemplada por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El organismo señaló que la recuperación dependerá de la reducción de la incertidumbre comercial, del clima de negocios y del resultado de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para julio de 2026. La inflación, en tanto, se espera que se estabilice en torno al objetivo del Banco de México de 3 por ciento para la segunda mitad del año.



