La confianza del consumidor en México mostró en abril una mejora marginal, pero todavía sin una señal clara de recuperación. El indicador se ubicó en 44.4 puntos, con un avance mensual de 0.2 puntos, aunque en comparación con abril de 2025 todavía registró una caída de 1.1 puntos. La lectura de fondo sigue siendo la de un consumidor cauteloso: los hogares mejoran algo su expectativa personal hacia adelante, pero mantienen una visión más débil sobre la situación general del país.
El movimiento de abril fue pequeño, pero no homogéneo. La percepción sobre la situación económica actual del hogar se mantuvo en 51.0 puntos, sin cambio frente a marzo, y con una baja anual de 0.3 puntos. En contraste, la situación económica esperada del hogar dentro de 12 meses subió a 57.8 puntos, un avance mensual de 0.9 puntos y una mejora anual de 0.8 puntos. Esa diferencia importa porque muestra que, dentro de casa, el ánimo hacia adelante aguanta mejor que la percepción del presente.
El problema vuelve a aparecer cuando la evaluación se desplaza hacia la economía nacional. La percepción sobre la situación económica actual del país cayó a 38.5 puntos, con una baja mensual de 0.3 puntos y un deterioro anual de 3.1 puntos. A su vez, la expectativa sobre la situación económica del país dentro de 12 meses apenas subió a 45.3 puntos, pero todavía quedó 2.4 puntos por debajo del nivel de un año antes. Es decir, los consumidores ven una ligera mejora en el margen, pero no una recuperación suficiente en el panorama nacional.
Esa fragilidad también se nota en la disposición para realizar compras de mayor tamaño. El componente que mide las posibilidades actuales para adquirir bienes duraderos, como muebles o electrodomésticos, se colocó en 29.6 puntos, con un incremento mensual de 0.4 puntos, aunque todavía por debajo del registro de hace un año. El dato sigue siendo bajo y confirma que, aunque el ánimo no se desploma, tampoco hay una sensación extendida de holgura para gastar en bienes de largo uso.
Los indicadores complementarios refuerzan esa misma lectura. La situación económica personal actual se ubicó en 49.3 puntos, mientras la personal esperada dentro de 12 meses llegó a 56.2 puntos. Pero otros rubros ligados al gasto cotidiano y al bienestar inmediato mostraron retrocesos: las posibilidades actuales de comprar ropa, zapatos y alimentos bajaron a 41.5 puntos; las posibilidades de salir de vacaciones descendieron a 37.4; y las posibilidades actuales de ahorrar retrocedieron a 39.4 puntos. En otras palabras, el consumidor no se siente en colapso, pero sí más apretado en decisiones concretas de consumo y ahorro.
La percepción sobre el empleo y los precios tampoco ayudó demasiado. La expectativa sobre la situación del empleo en el país en los próximos 12 meses cayó a 46.4 puntos, con una baja mensual de 1.1 puntos y una reducción anual de 1.5 puntos. Además, el indicador que mide cómo creen los hogares que se comportarán los precios en el país en los siguientes 12 meses bajó a 15.2 puntos. Dado que un aumento en ese componente implica que los consumidores creen que los precios subirán menos o incluso disminuirán, su caída refleja una percepción menos favorable sobre la inflación futura.
También hubo señales mixtas en decisiones patrimoniales. La planeación para comprar un automóvil en los próximos dos años subió ligeramente a 15.5 puntos, mientras la intención de comprar, construir o remodelar una casa bajó a 20.1 puntos. Ninguno de esos niveles sugiere un impulso fuerte de gasto, pero sí deja ver que las decisiones de mayor compromiso económico siguen siendo tomadas con cautela.
El dato de abril deja así una conclusión bastante clara. La confianza del consumidor mejoró apenas en el margen, sostenida más por una expectativa personal algo menos negativa que por una visión sólida del entorno económico. El hogar aguanta un poco mejor en el ánimo que el país, pero el consumo duradero, el ahorro, las vacaciones y la percepción del empleo siguen mostrando debilidad. Más que una recuperación, abril retrata a un consumidor que todavía avanza con freno puesto, después de todo mejoró, pero, aún se encuentra en terreno de desconfianza por estar abajo de los 50 puntos.



