23 de octubre de 2026

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La inteligencia artificial encarece la memoria de celulares y laptops

El auge de la inteligencia artificial está elevando la demanda de chips de memoria y presionando los costos de smartphones, laptops y otros dispositivos. Fabricantes ya enfrentan un mercado más ajustado.

La expansión de la inteligencia artificial está provocando un efecto que comienza a sentirse fuera de los centros de datos: el aumento de la demanda de memoria está presionando los costos de componentes utilizados en celulares, laptops, tabletas y otros dispositivos electrónicos. El fenómeno, conocido como “chipflation”, ocurre mientras las empresas tecnológicas destinan cada vez más capacidad de fabricación a los sistemas necesarios para ejecutar servicios de inteligencia artificial.

El problema se concentra principalmente en dos tipos de memoria: DRAM y NAND. La primera se utiliza para que los dispositivos puedan ejecutar aplicaciones y procesar información temporalmente, mientras que la segunda se emplea principalmente para almacenar datos. Ambas tecnologías también son indispensables en los centros de datos que sostienen los modelos de inteligencia artificial.

El crecimiento de estos centros de datos está modificando las prioridades de los fabricantes. Las empresas que desarrollan sistemas de IA necesitan grandes cantidades de memoria de alto rendimiento para entrenar modelos y, cada vez más, para responder consultas en tiempo real. Samsung, SK hynix y Micron se encuentran entre los principales fabricantes que están destinando recursos a atender esta demanda, mientras los compradores de tecnología convencional compiten por una capacidad de producción más limitada.

La presión ya comienza a trasladarse a los productos de consumo. El Foro Económico Mundial señaló que el incremento de los precios de los chips de memoria representa un riesgo para el costo de laptops y tabletas, debido a que los fabricantes pueden terminar trasladando una parte del aumento a los consumidores. El organismo denomina este fenómeno “chipflation”, en referencia a la inflación asociada con los componentes electrónicos.

Las previsiones de mercado muestran hasta qué punto podría llegar el impacto. Morgan Stanley estima que los precios de computadoras personales y smartphones podrían aumentar hasta 15 puntos porcentuales como consecuencia de la presión sobre los componentes de memoria. La magnitud final dependerá de cuánto tiempo permanezca limitada la oferta y de cuánto del incremento decidan absorber los fabricantes para proteger sus márgenes.

La situación también está modificando las decisiones de las empresas. Lenovo, por ejemplo, reportó que sus ingresos del primer trimestre fiscal de 2026 aumentaron 43% interanual, hasta 26,940 millones de dólares, impulsados en buena medida por su negocio de infraestructura para inteligencia artificial. Sin embargo, la compañía también señaló que los problemas de suministro de memoria están afectando al mercado tecnológico y que ha incrementado precios de computadoras para proteger su rentabilidad.

Apple también está tomando medidas ante la escasez. La compañía está probando chips de memoria DRAM fabricados por la empresa china ChangXin Memory Technologies, conocida como CXMT, para utilizarlos potencialmente en iPhones y MacBooks, particularmente en productos destinados al mercado chino. La estrategia busca reducir la presión provocada por el encarecimiento y la disponibilidad limitada de memoria.

El impacto no se limita a la memoria instalada dentro de celulares y computadoras. La demanda de almacenamiento empresarial también está creciendo rápidamente. En el segundo trimestre de 2026, los SSD destinados a empresas representaron 48% de todos los bits NAND enviados, frente a 26% un año antes, de acuerdo con datos de Counterpoint Research citados por Tom’s Hardware. El incremento está relacionado con la expansión de servidores utilizados para inteligencia artificial.

Para los consumidores, esto significa que la inteligencia artificial puede terminar influyendo en el precio de dispositivos que aparentemente no tienen relación directa con esta tecnología. Un celular, una laptop o incluso una tarjeta de memoria compiten indirectamente por componentes cuya demanda está creciendo debido a los centros de datos. La presión podría mantenerse mientras los fabricantes amplían su capacidad de producción y las empresas de IA continúan asegurando suministros a largo plazo.

Por ahora, no todos los dispositivos subirán de precio al mismo tiempo ni en la misma proporción. El efecto dependerá de los contratos de cada fabricante, sus inventarios, la cantidad de memoria utilizada por producto y su capacidad para absorber mayores costos. Sin embargo, el mercado de memoria ya muestra un cambio respecto a los años anteriores, cuando los avances tecnológicos y el aumento de producción contribuían a reducir progresivamente el costo de estos componentes.

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