Durante los primeros siete meses del ejercicio fiscal 2026, los retiros por desempleo de Afores registraron una cifra sin precedentes en México. Entre los meses de enero y julio, un millón 249,776 trabajadores extrajeron un total de 27,202 millones de pesos de sus cuentas individuales. Esta salida de capital marca un máximo histórico para un periodo similar, de acuerdo con los datos publicados por la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar).
El volumen de recursos retirados en este lapso representa un crecimiento nominal del 28 por ciento en su comparación con el mismo ciclo de 2025. Al analizar exclusivamente el comportamiento de julio, las cifras oficiales revelan que 207,348 personas concretaron el trámite de retiro. Estos ciudadanos sustrajeron en conjunto 4,633 millones de pesos de las cuentas administradas, estableciendo un récord absoluto para un solo mes.
El flujo de capital saliente se concentró en cinco instituciones financieras principales. Afore Coppel encabezó los retiros mensuales entregando 1,043 millones de pesos a sus cuentahabientes. La segunda posición fue ocupada por Afore Azteca con salidas por 736 millones de pesos. El listado de disposiciones continuó con XXI Banorte registrando 688 millones, Banamex reportando 658 millones y la administradora Sura despachando 553 millones de pesos durante julio.
Gestores irregulares y el mercado laboral
La autoridad reguladora del sistema detectó un esquema fraudulento que distorsiona sustancialmente el volumen de los fondos extraídos. Julio César Cervantes, presidente de la Consar, determinó que el incremento sostenido del capital retirado no obedece de forma exclusiva al comportamiento real del mercado laboral. El funcionario atribuyó este crecimiento atípico a la proliferación de gestores no autorizados. Estos intermediarios estructuran operaciones sistemáticas para inflar los salarios de cotización de manera artificial.
El mecanismo detectado consiste en afiliar a personas desempleadas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) por un periodo transitorio de escasos días. Durante esta breve inscripción, los asesores registran ingresos irreales que alcanzan el tope máximo legal fijado en diez Unidades de Medida y Actualización (UMA). Esta cuota salarial topada equivale a 35,662 pesos mensuales. Posteriormente, ejecutan el trámite utilizando el sueldo alterado para retirar la mayor cantidad de dinero posible y cobrar altas comisiones.
La dependencia comprobó esta tendencia al verificar que la proporción de liquidaciones exigidas mediante el tope máximo sobrepasa estadísticamente la distribución de los salarios elevados en el país. A la par de estas extracciones irregulares, el entorno del trabajo formal en México enfrentó contracciones directas. El IMSS reportó una pérdida oficial de 19,550 empleos formales en julio. La baja se justificó por la estacionalidad asociada al término del ciclo escolar y la desaceleración del sector agrícola.
Atonía económica y recuperación de semanas
A pesar del retroceso presentado en el séptimo mes, la creación de empleo de enero a julio mantiene un balance positivo acumulando 243,078 nuevas plazas. Sin embargo, la dinámica de los retiros por desempleo de Afores refleja las dificultades estructurales presentes en la demanda interna. Un informe emitido por BBVA Research puntualizó que la debilidad en el reclutamiento formal deriva de una clara atonía en la inversión privada. El reporte subraya la persistencia de desconfianza empresarial para expandir sus plantillas laborales.
Por el contrario, David Razú, director general de Afore XXI Banorte, minimizó las implicaciones sistémicas asegurando que las salidas de capital responden a dinámicas laborales temporales. El ejecutivo enfatizó que la resiliencia del Sistema de Ahorro para el Retiro permanece intacta frente a las fluctuaciones en la tasa de desocupación. Las reglas operativas vigentes establecen que, para acceder a este derecho, el afiliado debe comprobar 46 días naturales continuos sin cotizar.
El estatuto financiero restringe la ejecución de este trámite a una sola exhibición cada cinco años. Ejecutar el retiro genera como consecuencia inmediata un descuento proporcional sobre las semanas de cotización del trabajador. Esta penalización técnica reducirá severamente el monto de la pensión vitalicia, a menos que el titular reintegre los fondos financieros en el futuro para recuperar su historial laboral completo.



