Aryna Sabalenka volvió a despedirse antes de tiempo de un torneo importante. La número uno del mundo cayó 7-6(7) y 6-4 frente a la checa Sara Bejlek en los octavos de final del WTA 1000 de Cincinnati, resultado que no solo significó una inesperada eliminación, sino que también comprometió seriamente su liderato en el ranking mundial a unos días del inicio del US Open.
La derrota representa un nuevo golpe para la bielorrusa en una temporada que ha estado lejos del dominio mostrado durante los últimos dos años. Después de quedarse fuera en los octavos de final de Wimbledon, Canadá y Cincinnati, la bicampeona defensora del último Grand Slam del año llegará a Nueva York sin haber conquistado ningún título en los últimos cinco meses y con más interrogantes que certezas sobre su tenis.
Cincinnati

Aunque el marcador reflejó una victoria en dos para Sara Bejlek, el partido estuvo marcado por las oportunidades que Sabalenka dejó escapar. La bielorrusa comenzó imponiendo condiciones y tomó ventaja de 2-0 en el primer set, pero la joven checa recuperó inmediatamente el quiebre para llevar el encuentro hasta el tie-break. El primer golpe llegó en esa instancia. Sabalenka parecía tener el parcial en sus manos tras ponerse 5-1 arriba, pero Bejlek nunca dejó de creer. La checa remontó el marcador y terminó llevándose el tie-break por 9-7.
La historia volvió a repetirse en el segundo set. Sabalenka parecía encaminada a extender el partido tras ponerse 4-1 arriba, recuperando la agresividad que la ha caracterizado durante gran parte de su carrera. Sin embargo, la número uno del mundo volvió a quedarse sin respuestas y permitió que Bejlek ganara cuatro games consecutivos para sellar la mayor victoria de su carrera.
Las estadísticas reflejaron una versión poco habitual de la bielorrusa. Terminó el encuentro sin un solo ace, cometió cuatro dobles faltas y acumuló 43 errores no forzados, cifras ajenas de una jugadora que ha construido buena parte de su dominio a partir de la potencia de su servicio y la agresividad desde el fondo de la pista.
Una noche mágica para Bejlek

Mientras Sabalenka abandonaba Cincinnati llena de dudas, Sara Bejlek vivía la mejor noche de su carrera. La checa de 20 años, número 35 del mundo, rompió una racha de tres derrotas consecutivas frente a rivales del Top 10 al derrotar por primera vez a la número uno del ranking. También aseguró su presencia en los primeros cuartos de final de un WTA 1000 de su carrera.
El triunfo no fue producto de la casualidad. Antes de enfrentar a Sabalenka, Bejlek ya había eliminado a Barbora Krejcikova, Karolina Pliskova y Ekaterina Alexandrova, confirmando el gran momento que atraviesa sobre la gira norteamericana. Frente a la máxima favorita volvió a demostrar la personalidad que la llevó hasta esta instancia: remontó en dos ocasiones, cerró el partido sin ceder un solo punto con su servicio y nunca dejó de creer, incluso cuando Sabalenka parecía recuperar el control del encuentro.
La diferencia también apareció desde el saque. Mientras Sabalenka terminó con cero aces y cuatro dobles faltas, Bejlek conectó tres aces, no cometió una sola doble falta y colocó el 67 por ciento de sus primeros servicios, una consistencia que terminó inclinando el partido a su favor.

¿Preocupación por el US Open?
Durante buena parte de las últimas dos temporadas, Aryna Sabalenka acostumbró al circuito a dominar los torneos más importantes, sobre todo en superficie dura. Sin embargo, el panorama ha cambiado de manera considerable en 2026.
Aunque la bielorrusa conquistó tres títulos durante la temporada, el más reciente llegó en marzo con el Miami Open. Desde entonces no ha vuelto a levantar un trofeo. Una realidad que contrasta con el nivel que la llevó a convertirse en la mejor jugadora del mundo.
Las derrotas consecutivas en los octavos de final de Wimbledon, Canadá y Cincinnati terminan de alimentar esas dudas. Más allá de los resultados, preocupa la forma en la que llegaron ambas eliminaciones. Frente a Bejlek dejó escapar un tie-break que parecía tener controlado, desperdició una ventaja de 4-1 en el segundo set y terminó acumulando 43 errores no forzados, una versión muy distinta a la que dominó el circuito femenino durante los últimos años.
El escenario cobra todavía mayor relevancia por la cercanía del US Open. Sabalenka defenderá el bicampeonato conseguido en 2024 y 2025, pero aterrizará en Nueva York sin haber ganado un Grand Slam en toda la temporada y con un tenis que, por primera vez en mucho tiempo, parece haber perdido parte de la solidez que la convirtió en la número uno.
El trono en juego
La derrota en Cincinnati también abrió un escenario inesperado en la cima del ranking. Después de mantenerse como número uno durante 96 semanas consecutivas, Sabalenka podría perder el liderato justo antes del último Grand Slam de la temporada.

Al quedar eliminada en los octavos de final, la bielorrusa dejó escapar los puntos que defendía del año pasado y se quedó con 8,575 unidades. Del otro lado aparece Elena Rybakina, segunda del ranking con 8,141 puntos, quien todavía continúa con vida en Cincinnati y mantiene intacta la posibilidad de quedarse con el primer lugar. El escenario es tan cerrado como llamativo. Si la kazaja consigue avanzar hasta la final del torneo, alcanzará 8,576 puntos, apenas uno más que Sabalenka, suficiente para poner fin al reinado que comenzó en octubre de 2024.
Sin embargo, el ranking representa únicamente una parte del problema. La verdadera prueba comenzará en Nueva York. Hace un año, Aryna Sabalenka tampoco había conquistado un Grand Slam antes del US Open, pero llegaba respaldada por un tenis mucho más sólido. En 2026, la historia ha sido diferente: quedó eliminada en los octavos de final de Wimbledon, Montreal y Cincinnati, los tres torneos más importantes de la gira previa al Abierto de Estados Unidos. Ahora defenderá el bicampeonato con la oportunidad de demostrar por qué llegó a convertirse en la mejor jugadora del mundo, incluso en medio de las dudas que dejó su gira previa al torneo.



