El precio del oro registró un retroceso este miércoles en los mercados internacionales. El metal al contado cayó 1.3% para cotizarse en 4,595.93 dólares por onza, tras tocar el martes su nivel más alto desde mediados de mayo. Al mismo tiempo, los contratos de futuros en Estados Unidos cerraron con una baja del 0.9% en 4,653.30 dólares. El movimiento obedeció a la publicación de los datos de inflación en territorio estadounidense y a la fortaleza del billete verde, que avanzó 0.3% y encareció los lingotes para inversionistas con otras monedas.
La corrección respondió a la toma de beneficios y a la lectura del Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE). La Oficina de Análisis Económico informó que el indicador creció 3.7% anual a julio, superando levemente la previsión del 3.6%. Este resultado elevó al 40% la probabilidad de que la Reserva Federal aplique un incremento en las tasas de interés durante septiembre, según la herramienta FedWatch de CME. Las tasas altas suelen reducir el atractivo de los activos que no ofrecen rendimientos fijos.
Expectativas sobre la Fed y materias primas
Los inversionistas mantienen la cautela antes del discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, previsto para esta semana. Los estrategas estiman factible que el activo supere la barrera de los 5,000 dólares este mismo año y marque nuevos récords históricos en 2027.
En el frente geopolítico, Irán y Omán avanzaron en un acuerdo sobre la gestión y los ingresos compartidos del Estrecho de Ormuz, un factor que ayudó a distender las primas de riesgo energético y financiero. El resto de los metales preciosos también cerró en rojo: la plata al contado descendió 1% hasta 67.93 dólares por onza, el platino bajó 1.4% a 1,831.67 dólares y el paladio cedió 0.1% a 1,324.63 dólares.



