Los mercados abren este miércoles con una lectura nuevamente defensiva: el petróleo regresa por encima de 100 dólares, los rendimientos de los bonos estadounidenses vuelven a escalar y las hipotecas a 30 años alcanzan 7.49%, su mayor nivel en casi tres años. Wall Street retrocede después de marcar nuevos récords el martes y los inversionistas esperan las minutas de la Reserva Federal para conocer hasta qué punto el alza de septiembre fue el inicio de una secuencia de endurecimiento o un movimiento que ahora puede quedar en pausa.
La contradicción financiera es cada vez más visible. Los últimos datos de empleo e inflación redujeron considerablemente la probabilidad de otra subida de la Fed en octubre, pero eso no ha impedido que el bono estadounidense a 30 años alcance 5.71%, máximo desde 2002. El mercado monetario se vuelve menos agresivo mientras el mercado de deuda de largo plazo exige una prima cada vez mayor.
Al mismo tiempo, Alemania ofrece una sorpresa favorable: la producción industrial aumentó 2.0% mensual en agosto, cuatro veces más que el consenso, impulsada por construcción, maquinaria y equipamiento. Pero esa recuperación europea convive con presión fiscal francesa, inflación todavía elevada y un euro nuevamente debilitado frente al dólar.
Cierre previo: récords bursátiles, tregua temporal en bonos
Wall Street cerró el martes nuevamente en máximos históricos, aprovechando una pausa temporal en la venta de bonos y el optimismo alrededor de las utilidades corporativas del tercer trimestre.
+0.6%
+0.45%
+0.5%
3.7%
El S&P 500 y el Nasdaq alcanzaron nuevos récords apoyados nuevamente por tecnología e inteligencia artificial. La expectativa de mercado es que las utilidades de las empresas del S&P 500 hayan aumentado alrededor de 30% anual durante el tercer trimestre, con tecnología y energía entre los principales motores.
Pero debajo de los índices principales continúa existiendo una diferencia cada vez más importante. El S&P 500 ponderado por igual permanece considerablemente más lejos de máximos y las pequeñas empresas siguen rezagadas. La subida bursátil está concentrada en compañías con elevada rentabilidad, capacidad de financiarse y exposición directa al ciclo de inteligencia artificial.
Esa diferencia importa porque tasas superiores a 5% no afectan a todas las empresas de la misma manera. Una megacapitalización con caja abundante puede seguir invirtiendo; una empresa pequeña dependiente de crédito bancario, bonos o refinanciamiento enfrenta una realidad completamente distinta.
Semáforo de apertura
-0.58%
Petróleo y rendimientos vuelven a presionar a los sectores tradicionales.
-0.32%
Toma de utilidades después de un nuevo máximo histórico.
-0.70%
Los semiconductores sienten nuevamente la presión de tasas largas elevadas.
5.71%
Nuevo máximo desde 2002 antes de las minutas de la Fed.
7.49%
Máximo en casi tres años y transmisión directa del shock de bonos a la economía real.
-4.2%
Segunda caída consecutiva ante tasas prohibitivas para compradores y refinanciamiento.
+2.0%
Cuadruplica la previsión de +0.5% y revierte la caída de julio.
+2.3%
La recuperación industrial empieza a ser visible también en la comparación anual.
-€6.1 mil M
El déficit comercial mejora desde €6.6 mil millones.
+1.50%
Salta desde 0.06% y añade presión después del rally electoral.
US$2.05 mil M
El superávit mejora desde US$1.69 mil millones con fuertes exportaciones de cobre.
≈US$101–102
Regresa arriba de 100 dólares por riesgo geopolítico y climático.
DXY ≈102.3
Recupera terreno antes de las minutas de la Fed.
≈18.02
Pierde ligeramente terreno con petróleo, dólar y rendimientos al alza.
≈US$4,120
Dólar y tasas vuelven a pesar sobre el metal.
≈US$84.3 mil
Retrocede ante mayor aversión al riesgo, dólar fuerte y rendimientos altos.
Lo que mueve la mañana: la tasa oficial y la tasa que realmente paga la economía
La discusión de esta mañana obliga a separar dos precios del dinero que muchas veces se confunden.
Uno es la tasa de la Reserva Federal, actualmente en un rango de 3.75%-4.00% después del incremento de septiembre.
El otro es la tasa que hogares, empresas y gobiernos terminan pagando en los mercados.
Y esa segunda tasa sigue subiendo.
El bono a treinta años llegó a 5.71%, mientras el costo promedio de una hipoteca estadounidense a treinta años saltó 19 puntos base en solamente una semana, hasta 7.49%.
Esa diferencia explica por qué una pausa de la Fed en octubre no necesariamente significaría relajación monetaria para la economía.
La Fed puede mantener estable su tasa de referencia y aun así una familia puede enfrentar una hipoteca más cara, una empresa puede refinanciar bonos a tasas superiores y el Gobierno puede pagar cada vez más para colocar deuda.
Ésa puede terminar siendo la principal restricción económica del cuarto trimestre.
Estados Unidos: la vivienda empieza a pagar la factura completa
Pocos datos ilustran mejor la transmisión de tasas que el mercado hipotecario.
La tasa promedio de la hipoteca fija a 30 años subió a 7.49%, desde 7.30% la semana anterior. Es su mayor nivel desde noviembre de 2023.
La reacción de los hogares fue inmediata.
Las solicitudes hipotecarias cayeron 4.2% semanal. El índice de compras bajó de 148.2 a 145.1; el indicador general del mercado hipotecario cayó de 213.6 a 204.7; y el índice de refinanciamiento descendió de 557.8 a 515.8.
La lógica financiera es simple pero brutal.
Una tasa hipotecaria cercana a 7.5% aumenta considerablemente el pago mensual necesario para adquirir la misma vivienda. Eso obliga al comprador potencial a reducir el precio de la casa que puede pagar, aportar más enganche o abandonar temporalmente la compra.
Al mismo tiempo, prácticamente desaparece el incentivo a refinanciar hipotecas contratadas durante los años de tasas bajas.
Eso significa menor movilidad residencial, menos transacciones y menor actividad asociada con vivienda: construcción, remodelación, muebles, electrodomésticos, servicios financieros y consumo durable.
Fed: las minutas pueden revelar una división que la votación ocultó
A las 12:00 h de Ciudad de México se publicarán las minutas de la reunión de septiembre de la Reserva Federal.
La decisión de subir 25 puntos base fue unánime. El documento puede demostrar que el consenso sobre la votación no necesariamente implicó consenso sobre el camino posterior.
Desde aquella reunión, la información cambió.
La inflación PCE resultó menor de lo esperado, Estados Unidos creó apenas 29 mil empleos en septiembre, el desempleo subió a 4.2% y los salarios mostraron menor presión.
John Williams y Philip Jefferson han defendido desde entonces una aproximación más paciente. Lorie Logan, en cambio, ha planteado que podrían ser necesarias todavía al menos dos subidas adicionales de 25 puntos base para controlar la inflación.
Ése es el debate que el mercado intentará reconstruir dentro de las minutas.
Los futuros de tasas asignan actualmente una probabilidad cercana a 19%-20% a otra subida en octubre. En otras palabras, una pausa es claramente el escenario central.
Pero para diciembre la historia cambia: el mercado continúa incorporando una probabilidad superior a 80% de un nuevo incremento.
Octubre puede estar prácticamente decidido; diciembre todavía no.
Bonos: el mercado ya no está discutiendo solamente a la Fed
El rendimiento del Treasury a treinta años alcanzó esta mañana 5.7041%, un máximo de 24 años.
El diez años se mantiene alrededor de la zona de 5.3%.
Ambos movimientos están ocurriendo precisamente cuando el mercado reduce la probabilidad de una subida inmediata de la Fed.
Eso es probablemente la señal financiera más importante de las últimas semanas.
Los inversionistas están exigiendo una prima mucho mayor por prestar dinero durante diez, veinte o treinta años porque los riesgos han cambiado: inflación más persistente, deuda pública creciente, enormes necesidades de emisión soberana y una demanda privada extraordinaria de capital para inteligencia artificial, energía, infraestructura y defensa.
La prima por plazo estimada por la Reserva Federal de Nueva York se encuentra cerca de máximos de doce años.
En términos sencillos: una parte cada vez mayor del rendimiento ya no compensa solamente el riesgo de que la Fed mantenga tasas altas durante algunos meses; compensa el riesgo de prestar a largo plazo en un mundo con más inflación, más deuda y más competencia por el ahorro.
Treasury: hoy el mercado tiene que demostrar cuánto apetito existe realmente
A las 11:00 h llegará una prueba especialmente relevante: la subasta estadounidense de deuda a diez años.
La referencia previa fue de 4.834%, pero desde entonces la estructura completa de rendimientos se desplazó al alza.
La subasta de tres años del martes tuvo una demanda suficientemente sólida para ofrecer cierto alivio temporal, aunque se colocó con rendimientos muy altos.
El tramo de diez años es mucho más importante.
Funciona como referencia para hipotecas, deuda corporativa, financiamiento de proyectos, valuaciones bursátiles y prácticamente todo el costo global de capital.
Una subasta débil podría provocar otro salto inmediato en rendimientos y ampliar la presión sobre tecnología, vivienda y divisas emergentes.
Una subasta fuerte demostraría que arriba de 5% empiezan finalmente a aparecer compradores suficientes para poner un techo al movimiento.
Wall Street: los récords ahora necesitan utilidades
Los futuros estadounidenses corrigen después de los récords del martes.
El Dow retrocede alrededor de 0.58%, el S&P 500 cerca de 0.32% y el Nasdaq 100 aproximadamente 0.70%.
Semiconductores concentran una parte importante de la presión. Micron cae más de 3% en la referencia previa a la apertura, mientras AMD, Broadcom y Marvell registran descensos de entre aproximadamente 1% y 2%.
No significa que haya terminado la narrativa de inteligencia artificial.
Significa que después de los récords el mercado empieza a exigir pruebas.
Las estimaciones agregadas anticipan crecimiento de utilidades del S&P 500 de alrededor de 30.6% anual durante el tercer trimestre. Tecnología podría crecer más de 60% y energía más de 100%, beneficiada por el shock petrolero.
Son cifras suficientemente fuertes para justificar parte del rally.
También establecen una vara extraordinariamente alta.
Cuando los precios de las acciones descuentan crecimiento excepcional, resultados simplemente buenos pueden terminar siendo insuficientes.
México en foco: el peso regresa a 18 mientras vuelve la presión externa
México no tiene esta mañana un indicador doméstico de primera línea, por lo que la lectura financiera vuelve a depender principalmente del entorno internacional.
El peso se mueve alrededor de 18.02 unidades por dólar en las referencias disponibles para el corte, después de haber cerrado el martes nuevamente por debajo de 18.
La moneda había recuperado terreno durante tres sesiones consecutivas gracias al retroceso del dólar y a la menor probabilidad de otra subida inmediata de la Fed.
Este miércoles aparecen nuevamente las fuerzas contrarias.
El índice dólar recupera terreno, el petróleo vuelve arriba de 100 dólares, los rendimientos estadounidenses suben y aumenta la aversión al riesgo antes de las minutas del FOMC.
El movimiento sigue siendo moderado, pero confirma que la zona de 18 pesos se ha convertido otra vez en una frontera financiera relevante.
Banxico: una pausa de la Fed ayuda, un Treasury de 5.3% no
Para Banco de México, la aparente pausa de octubre de la Fed es favorable.
Evita, por ahora, que el diferencial entre la tasa mexicana de 6.50% y la estadounidense se reduzca todavía más.
Pero sería un error limitar el análisis únicamente a las tasas oficiales.
El Treasury a diez años alrededor de 5.3% ofrece a inversionistas internacionales un rendimiento extraordinariamente alto en dólares. Eso disminuye la compensación adicional que recibe un portafolio por asumir riesgo cambiario en pesos.
Al mismo tiempo, petróleo arriba de 100 dólares vuelve a introducir presión potencial sobre inflación mexicana a través de combustibles, transporte, insumos y tipo de cambio.
Es precisamente la combinación que favorece cautela monetaria.
Banxico puede tener más espacio gracias a la Fed, pero todavía tiene pocas razones para utilizarlo rápidamente.
Alemania: la recuperación industrial vuelve a sorprender
Alemania entrega esta mañana uno de los mejores datos económicos de Europa.
La producción industrial aumentó 2.0% mensual en agosto, muy por encima del 0.5% esperado y suficiente para compensar completamente la caída revisada de 1.2% registrada en julio.
En comparación anual, la producción avanzó aproximadamente 2.3%.
El detalle es todavía más interesante.
La construcción aumentó 9.3%, mientras maquinaria y equipo avanzaron 5.3%. La industria automotriz fue la principal excepción, con una caída de 5.4%, explicada parcialmente por cierres estacionales de plantas.
El dato confirma que la recuperación alemana ya no descansa únicamente en encuestas.
Durante agosto y septiembre mejoraron confianza empresarial, expectativas exportadoras y PMIs. Ahora producción física empieza también a responder.
Hay además dos motores estructurales detrás del cambio: mayor gasto europeo en defensa y una ola de inversión asociada con digitalización, centros de datos e inteligencia artificial.
La economía alemana pasó buena parte de los últimos años siendo el principal lastre de Europa. Si consigue mantener expansión industrial, podría convertirse nuevamente en uno de sus motores.
Alemania: producción fuerte después de órdenes débiles
Sin embargo, el dato de hoy también obliga a reconciliar una aparente contradicción.
Ayer conocimos un desplome mensual de más de 10% en las órdenes de fábrica alemanas. Hoy sabemos que la producción aumentó 2%.
Ambos datos pueden ser ciertos simultáneamente.
La producción refleja pedidos acumulados y decisiones anteriores. Las órdenes muestran una parte de la demanda futura.
Por eso la lectura correcta no es que Alemania ya haya dejado atrás todos sus problemas industriales.
La industria está produciendo más hoy, pero necesita reconstruir suficientemente su cartera de pedidos para que esa expansión pueda continuar durante 2027.
Ésa será una de las variables europeas más importantes de los próximos meses.
Francia: mejora externa, presión fiscal intacta
Francia registra una mejoría moderada en sus cuentas externas.
El déficit comercial se redujo a 6.1 mil millones de euros en agosto, desde 6.6 mil millones, y la cuenta corriente mejoró a un déficit de 1.5 mil millones, desde 3.9 mil millones.
El dato es favorable, pero no es suficiente para cambiar la narrativa dominante alrededor de Francia.
El mercado continúa concentrado en sus finanzas públicas.
El spread entre los bonos franceses y alemanes vuelve a ampliarse hacia aproximadamente 140 puntos base, después de haber rozado 160 la semana pasada.
Francia enfrenta un déficit elevado, deuda creciente y una elección presidencial en 2027. El mercado está empezando a diferenciar con mucha mayor severidad entre gobiernos europeos según su credibilidad fiscal.
Alemania, Países Bajos, Suiza y Suecia aparecen cada vez más como refugios relativos; Francia e Italia tienen que pagar una prima mucho mayor.
Ese proceso de diferenciación es importante porque puede fragmentar nuevamente el mercado de deuda europeo, algo que el BCE pasó años tratando de evitar.
Reino Unido: vivienda estancada bajo el peso de las tasas
El índice Halifax muestra que los precios de vivienda británicos permanecieron sin cambios durante septiembre tanto en términos mensuales como anuales.
Es una mejora respecto de la caída mensual de 0.3% anterior, pero también confirma que el mercado inmobiliario británico carece de impulso.
La tasa hipotecaria de referencia permanece en 6.58%.
El patrón es similar al estadounidense, aunque con menor intensidad: tasas elevadas reducen transacciones, encarecen financiamiento y limitan la capacidad de los precios para avanzar.
Vivienda se está convirtiendo así en uno de los mecanismos más visibles mediante los cuales el endurecimiento financiero global llega directamente a los hogares.
Petróleo: el alivio dura poco
Después de retroceder por debajo de 100 dólares, el Brent vuelve a situarse alrededor de 101–102 dólares por barril y el WTI cerca de 90 dólares.
Dos factores están detrás del repunte.
El primero es geopolítico. Los hutíes intensificaron ataques contra objetivos vinculados con Arabia Saudita y aumentaron nuevamente la percepción de riesgo sobre infraestructura y rutas regionales.
El segundo es climático. Una tormenta en el Golfo de México amenaza con convertirse en el primer huracán de la temporada atlántica de 2026 y podría afectar instalaciones estadounidenses de producción y refinación.
Eso demuestra nuevamente la fragilidad del equilibrio energético.
El aumento de exportaciones desde Medio Oriente permitió bajar precios durante algunos días, pero inventarios internacionales siguen reducidos y la capacidad de refinación permanece limitada.
La Administración de Información Energética de Estados Unidos elevó además sus previsiones de precios: espera que Brent promedie alrededor de 105 dólares durante el cuarto trimestre.
Mientras ese escenario siga vigente, energía continuará siendo una de las principales razones por las cuales los bancos centrales no pueden declarar victoria sobre inflación.
Reservas estratégicas: el G7 busca atacar el problema del diésel
La Agencia Internacional de Energía celebrará hoy una reunión informal para discutir la propuesta del G7 de liberar 100 millones de barriles de petróleo y diésel desde inventarios de emergencia.
El detalle importa.
El problema más urgente ya no está exclusivamente en el petróleo crudo. Los precios del diésel se encuentran en niveles récord y afectan directamente transporte de mercancías, agricultura, construcción e industria.
Una liberación estratégica puede proporcionar alivio temporal y reducir inventarios comerciales necesarios.
No crea nueva capacidad de refinación ni elimina los riesgos sobre las rutas marítimas.
Por eso el efecto puede ser importante sobre precios de corto plazo sin resolver la escasez estructural de productos refinados.
Inventarios: otra prueba para el barril
A las 8:30 h se conocerán los inventarios oficiales estadounidenses.
El consenso espera un aumento de aproximadamente 1.9 millones de barriles de crudo, después de un incremento previo cercano a 0.9 millones.
Más que el dato agregado, convendrá observar Cushing, gasolina, destilados y utilización de refinerías.
Los destilados son especialmente relevantes porque el mercado internacional de diésel es actualmente una de las partes más tensas de la cadena energética.
Una nueva reducción de inventarios de destilados podría contrarrestar rápidamente cualquier acumulación de crudo.
Brasil: la euforia política se encuentra con inflación
Brasil abrió la semana con uno de los mayores rallies financieros de su historia reciente después de que Flávio Bolsonaro encabezara la primera vuelta presidencial.
Pero la macroeconomía recuerda esta mañana que ninguna elección elimina automáticamente los problemas de inflación.
El índice IGP-DI aumentó 1.50% mensual en septiembre, frente a apenas 0.06% anteriormente.
Es una aceleración considerable.
Brasil ya venía enfrentando inflación elevada, deterioro fiscal y una política monetaria que no tiene espacio suficiente para relajarse con rapidez.
El resultado electoral puede cambiar expectativas sobre disciplina fiscal y reformas, pero el banco central tendrá que decidir con los datos que existen hoy, no con las promesas del próximo gobierno.
Durante las próximas semanas Brasil tendrá así dos mercados operando simultáneamente: el mercado electoral, que puede impulsar activos por expectativas, y el mercado macroeconómico, que seguirá exigiendo evidencia concreta de menor inflación y mejor disciplina fiscal.
Chile: cobre fortalece el sector externo
Chile entrega una señal externa favorable.
Las exportaciones totales aumentaron a 10.58 mil millones de dólares en septiembre, mientras las exportaciones de cobre alcanzaron aproximadamente 5.97 mil millones.
El superávit comercial se amplió a 2.05 mil millones de dólares, desde 1.69 mil millones.
El cobre explica más de la mitad de las exportaciones del periodo y continúa siendo uno de los principales canales mediante los cuales el ciclo de inversión global —electrificación, centros de datos, redes y defensa— beneficia a economías productoras de materias primas.
La lectura es especialmente interesante porque el crecimiento físico de la producción minera había mostrado debilidad recientemente.
Mejores precios y demanda externa pueden compensar parcialmente menores volúmenes.
Divisas: el dólar vuelve a aprovechar la incertidumbre
El índice dólar recupera terreno hacia aproximadamente 102.3 puntos.
El euro retrocede hacia la zona de 1.12 dólares y permanece cerca de mínimos de 17 meses.
Nuevamente aparece una paradoja.
Menores expectativas de una subida de la Fed deberían debilitar al dólar.
Pero el resto del mundo ofrece pocas alternativas claramente más atractivas.
Europa enfrenta tensiones fiscales, Japón mantiene un yen débil, petróleo vuelve a presionar a los importadores y el riesgo geopolítico incrementa la demanda de activos estadounidenses.
El dólar puede mantenerse fuerte aun con una Fed más paciente si los riesgos relativos fuera de Estados Unidos siguen siendo mayores.
Oro: refugio sí, pero con competencia de 5.7%
El oro retrocede hacia aproximadamente 4,120 dólares por onza.
Geopolítica, deuda pública y riesgo fiscal deberían favorecer al metal.
Sin embargo, el Treasury a treinta años ofrece cerca de 5.7% y el dólar vuelve a fortalecerse.
Esa combinación representa una competencia considerable.
Un inversionista que busca refugio puede comprar oro, que no genera flujo, o deuda soberana estadounidense con rendimientos que hace apenas algunos años parecían impensables.
El oro seguirá beneficiándose de incertidumbre y demanda de bancos centrales, pero para recuperar impulso necesita que los rendimientos reales dejen de subir.
Cripto: Bitcoin vuelve a comportarse como activo de riesgo
Bitcoin cae hacia aproximadamente 84 mil dólares y Ether registra una pérdida todavía mayor.
La reacción refuerza una conclusión que se ha repetido durante este ciclo: frente a shocks simultáneos de petróleo, tasas y dólar, Bitcoin se comporta mucho más como un activo tecnológico de riesgo que como un refugio macroeconómico.
El aumento de rendimientos eleva el costo de oportunidad de mantener criptoactivos y un dólar más fuerte reduce liquidez global.
Además, la volatilidad amplifica liquidaciones de posiciones apalancadas.
El nivel de 83 mil–84 mil dólares vuelve a convertirse en una zona técnica importante después de varios intentos fallidos de superar sostenidamente 87 mil.
Qué vigilar durante la sesión
La apertura deja probablemente una de las fotografías más claras del nuevo régimen financiero.
La Reserva Federal puede estar cerca de pausar. Los datos de empleo se debilitaron, la inflación reciente resultó menos agresiva de lo esperado y el mercado asigna apenas alrededor de 20% de probabilidad a otra subida en octubre.
Y, sin embargo, una familia estadounidense enfrenta una hipoteca de 7.49%, el bono a treinta años paga 5.71% y el diez años continúa alrededor de 5.3%.
Es decir, el endurecimiento financiero ya adquirió vida propia.
La Fed determina una parte del precio del dinero. Déficits públicos, inflación energética, emisión de deuda y competencia global por capital están determinando otra.
Alemania ofrece una señal alentadora: producción industrial creciendo 2%, construcción acelerando y maquinaria recuperándose. Pero incluso esa mejoría está vinculada con una enorme necesidad de capital para defensa, digitalización e inteligencia artificial.
México recibe un entorno mixto. Una Fed más paciente reduce presión sobre el diferencial monetario, pero un dólar firme, petróleo arriba de 100 dólares y rendimientos estadounidenses superiores a 5% impiden que el peso recupere con facilidad el terreno perdido durante septiembre.
Europa sigue enfrentando otro problema: algunos países mejoran en actividad mientras los inversionistas empiezan a castigar con mucha mayor severidad la indisciplina fiscal. Francia se ha convertido en el ejemplo más evidente.
El petróleo confirma además que la normalización energética sigue siendo frágil. Bastaron nuevas amenazas geopolíticas y climáticas para devolver al Brent por encima de 100 dólares apenas un día después del alivio.
Por eso las minutas de hoy importan, pero quizá no sean la variable más importante.
El verdadero examen ocurrirá una hora antes, en la subasta del Treasury a diez años: allí sabremos cuánto rendimiento exige el mercado para seguir financiando a Estados Unidos.
La Fed puede decidir esperar; los hogares, las empresas y los gobiernos todavía no han recibido esa pausa.
Reuters — Mercados globales, futuros de Wall Street, Treasury y expectativas de la Reserva Federal, 7 de octubre de 2026.
Reuters / Mortgage Bankers Association — Mercado hipotecario de Estados Unidos.
Reuters / Destatis — Producción industrial de Alemania, agosto de 2026.
Reuters — Minutas del FOMC y perspectivas de política monetaria de Estados Unidos.
Reuters / AIE / EIA — Mercado petrolero, reservas estratégicas, inventarios y perspectivas energéticas.
Reuters — Mercado de deuda soberana europea y presión fiscal francesa.
Bloomberg Línea — Referencias intradía del USD/MXN.
Reuters — Oro, dólar y mercado de activos digitales.
Calendario económico internacional — Francia, Brasil, Chile, Reino Unido, Colombia, Perú y Japón.
Fecha de corte: 7 de octubre de 2026, 6:30 h, Ciudad de México.



