México dio un nuevo paso para normalizar su relación con Perú al enviar al Senado la propuesta de nombrar a Lydia Antonio de la Garza como embajadora extraordinaria y plenipotenciaria en Lima. La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó del nombramiento, que busca recuperar la representación diplomática plena después de casi nueve meses de ruptura formal.
La designación todavía no se traduce en la llegada de una embajadora a la sede diplomática. El Senado debe analizar y ratificar la propuesta, y el Gobierno peruano debe otorgar el beneplácito correspondiente. Hasta que concluyan esos procedimientos, Antonio de la Garza no puede considerarse formalmente instalada en el cargo.
El nombramiento se produce poco más de dos meses después de que ambos países acordaran restablecer sus relaciones diplomáticas, el 7 de agosto de 2026. La ruptura había interrumpido los vínculos formales y dejado la relación en un nivel reducido, tras años de diferencias políticas que se agravaron por el asilo concedido por México a Betssy Chávez, ex primera ministra peruana.
Una diplomática de carrera para reactivar la relación
Antonio de la Garza forma parte del Servicio Exterior Mexicano y actualmente se desempeña como directora ejecutiva B del Instituto de Mexicanas y Mexicanos en el Exterior. Es licenciada en Relaciones Internacionales por la Universidad Iberoamericana y tiene una maestría en Estudios Diplomáticos por el Instituto Matías Romero.
La Cancillería señala que cuenta con más de 25 años de trayectoria en el servicio público, con responsabilidades relacionadas con la promoción de los intereses de México y la protección de los derechos de los connacionales. También ha trabajado en la Secretaría de Economía, donde supervisó la operación de acuerdos comerciales con más de 50 países y participó en tareas vinculadas con la agenda comercial mexicana.
Su perfil combina experiencia diplomática y económica, relevante para recomponer la interlocución con Lima. Las prioridades de la embajada dependerán de la SRE y de los acuerdos que ambos gobiernos desarrollen.
La embajada es una pieza práctica de la normalización: permite mantener comunicación permanente entre cancillerías, atender asuntos consulares y dar seguimiento a temas políticos, comerciales, culturales y de cooperación. La designación también puede facilitar la atención consular y recuperar canales debilitados durante la ruptura.
La crisis que llevó a la ruptura diplomática
El deterioro se profundizó tras la destitución y detención del expresidente peruano Pedro Castillo en diciembre de 2022. México mantuvo una postura crítica frente a las autoridades que lo sucedieron y concedió asilo a integrantes de su entorno. La tensión escaló cuando México otorgó asilo a Betssy Chávez, quien había sido primera ministra durante el gobierno de Castillo.
Las autoridades peruanas acusaron a los gobiernos de Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum de injerencia en asuntos internos. El Congreso peruano declaró persona non grata a López Obrador en 2023 y a Sheinbaum en noviembre de 2025. En medio de esa crisis, los dos países rompieron formalmente sus relaciones diplomáticas a finales de 2025.
El acercamiento se retomó con el cambio de gobierno en Perú y culminó en el comunicado conjunto del 7 de agosto de 2026, en el que ambas cancillerías anunciaron la reanudación de los vínculos. Posteriormente, el canciller mexicano Roberto Velasco se reunió con su homólogo peruano, Carlos Espá, durante la Asamblea General de Naciones Unidas. El encuentro fue presentado como parte de los esfuerzos para reconstruir la comunicación bilateral.
La propuesta de Antonio de la Garza representa ahora un paso administrativo concreto, pero no garantiza por sí sola que desaparezcan las diferencias políticas. La normalización dependerá de que ambos gobiernos sostengan el diálogo, restablezcan plenamente sus representaciones y acuerden una agenda de trabajo. La ratificación del Senado y el beneplácito peruano son los siguientes requisitos; después, la actividad de la embajada permitirá medir hasta dónde avanza el acercamiento.



