El regulador de competencia del Reino Unido ha ordenado a Ticketmaster realizar ajustes en la manera en que etiqueta y muestra los precios de los boletos para eventos en vivo. Esta decisión surge tras una investigación iniciada en septiembre sobre la venta de entradas para los conciertos de Oasis, donde se detectaron posibles irregularidades en la información proporcionada a los compradores.
Las autoridades buscan mayor transparencia en los costos de los boletos, evitando cargos ocultos y asegurando que los fanáticos conozcan el precio final desde el inicio del proceso de compra. Esta medida responde a quejas recurrentes de consumidores que han señalado discrepancias entre el precio anunciado y el total pagado.
El organismo regulador considera que estas modificaciones ayudarán a combatir la confusión y la frustración entre los usuarios, además de fomentar una competencia más justa en la venta de boletos. Aunque Ticketmaster aún no ha emitido una declaración oficial sobre las nuevas regulaciones, se espera que implemente los cambios en los próximos meses.
Este ajuste podría generar un impacto significativo en la industria del entretenimiento en vivo, estableciendo un precedente para otros mercados donde la transparencia en la venta de boletos ha sido un tema polémico. Con esta decisión, el Reino Unido se suma a un movimiento global que exige mayor claridad en los precios y mejores prácticas para los consumidores.