La industria manufacturera arrancó febrero con un rebote claro en producción, pero todavía sin una recuperación equivalente en empleo y horas trabajadas. El sector mostró un avance de 3.4% mensual en el volumen físico de la producción y de 0.9% anual, mientras el personal ocupado retrocedió 0.3% frente a enero y 2.6% respecto al mismo mes del año pasado. La señal es clara: la producción mejoró, pero el mercado laboral manufacturero sigue debilitado.
El cuadro general del mes muestra una recuperación incompleta. Junto con el aumento en la producción, las horas trabajadas crecieron 0.2% mensual, aunque en la comparación anual cayeron 3.2%. Las remuneraciones medias reales subieron 0.1% mensual y 2.8% anual. Es decir, febrero dejó un mejor tono productivo y salarios todavía al alza, pero con una plantilla más pequeña y una utilización laboral menor que hace un año.
En el detalle del empleo, la contracción siguió bastante extendida. El personal dependiente de la razón social cayó 0.2% mensual y 2.5% anual, mientras el personal no dependiente bajó 0.3% mensual y 4.9% anual. Dentro del empleo dependiente, las y los obreros y técnicos en producción retrocedieron 0.5% mensual y 3.1% anual, y las y los empleados administrativos, contables y de dirección disminuyeron 0.2% mensual y 1.9% anual. El dato confirma que la mejora en producción no se tradujo en una recuperación inmediata del empleo.
Las horas trabajadas también dejaron una señal mixta. En el margen mensual hubo un pequeño avance, pero el balance anual siguió claramente negativo. Las horas del personal dependiente aumentaron 0.3% mensual, con alzas de 0.2% en obreros y técnicos y de 0.3% en personal administrativo. Sin embargo, frente a febrero de 2025, esas mismas horas cayeron 3.1%, con bajas de 3.3% en obreros y técnicos y de 2.2% en administrativos. La manufactura produjo más en febrero, pero todavía con menos trabajo acumulado que un año atrás.
Del lado salarial, el comportamiento fue más favorable. Las remuneraciones pagadas al personal dependiente crecieron 0.2% mensual y 2.9% anual. Los salarios de obreros y técnicos avanzaron 0.3% mensual y 3.1% anual; las prestaciones sociales, contribuciones y utilidades aumentaron 0.5% mensual y 3.8% anual; y los sueldos del personal administrativo cayeron 0.1% en el mes, aunque subieron 1.2% en el año. En contraste, las remuneraciones del personal no dependiente bajaron 0.5% mensual y 0.2% anual.
La apertura por subsectores ayuda a entender mejor dónde estuvo el rebote productivo y dónde persiste la fragilidad. Entre los mayores avances anuales en producción destacaron:
- Fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón: 26.5%
- Equipo de computación, comunicación y componentes electrónicos: 6.6%
- Otras industrias manufactureras: 4.7%
- Fabricación de maquinaria y equipo: 3.2%
En contraste, las mayores caídas se registraron en:
- Fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación eléctrica: -10.9%
- Fabricación de prendas de vestir: -9.5%
- Industria de la madera: -8.5%
- Industria del papel: -8.2%
- Fabricación de insumos textiles y acabado de textiles: -6.7%
La heterogeneidad también se reflejó en el empleo. El subsector de equipo de computación, comunicación y componentes electrónicos fue uno de los pocos con alza en personal ocupado, con 3.3% anual, mientras la fabricación de equipo de transporte siguió débil, con una caída de 5.9% en empleo y de 6.1% en horas trabajadas. En maquinaria y equipo, la producción creció 3.2%, pero el personal ocupado cayó 6.0% y las horas 6.2%, una combinación que sugiere un repunte productivo sin mejora laboral.
El balance de febrero deja una industria manufacturera con mejor pulso en producción, pero todavía con un ajuste laboral en marcha. Para las empresas, eso significa que la recuperación no se está apoyando en una ampliación de plantilla, sino en una mayor producción con menos personal y con una masa salarial que sigue creciendo de manera selectiva. Para la economía en general, la señal es relevante: la manufactura mejoró, sí, pero todavía no logra convertir ese repunte en una recuperación sólida del empleo.



