La actividad económica disminuyó durante el primer trimestre de 2026 en las cuatro regiones del país, en línea con la contracción trimestral de 0.6% registrada por la economía nacional, estimó el Banco de México.
Los retrocesos más pronunciados se presentaron en el norte y el sur, donde la actividad cayó 1.0% frente al trimestre anterior. El centro norte disminuyó 0.6%, mientras que el centro mostró una reducción de 0.4%, con cifras ajustadas por estacionalidad.
El resultado significó una reversión del crecimiento observado al cierre de 2025. Durante el cuarto trimestre, la actividad había aumentado 0.7% en el norte, 0.1% en el centro norte y 1.4% tanto en el centro como en el sur.
En el norte y el centro norte, la pérdida de dinamismo estuvo relacionada con la caída de las manufacturas y la construcción, además de la debilidad de algunas actividades de servicios. La producción manufacturera disminuyó 1.5% en el norte y 1.3% en el centro norte, mientras que la construcción se contrajo 7.0 y 3.5%, respectivamente.
Las empresas identificaron como limitantes la inseguridad en carreteras, los retrasos aduanales, los mayores costos de transporte y la incertidumbre en torno a la política comercial de Estados Unidos. Los aranceles aplicados al acero, aluminio y algunos vehículos también afectaron a empresas vinculadas con la exportación.
La región centro registró el retroceso menos pronunciado, apoyada por un crecimiento de 0.9% en las manufacturas y de 14.4% en la construcción. Este último avance estuvo impulsado principalmente por inversión pública, obras de transporte, vivienda social y proyectos vinculados con la Copa Mundial de Fútbol.
En el sur, la caída regional reflejó una contracción de 2.1% en las manufacturas y de 3.9% en la actividad agropecuaria. La menor producción en refinerías, la debilidad de algunos proyectos turísticos y las condiciones climáticas adversas limitaron el desempeño productivo. La construcción aumentó 2.4% y el turismo avanzó 0.9%, pero estos resultados no compensaron la debilidad de otros sectores.
El comercio fue la principal actividad que permaneció en expansión en las cuatro regiones, aunque con un ritmo moderado. Sus avances trimestrales se ubicaron entre 0.6 y 0.9%, apoyados por promociones, plataformas digitales y cierta estabilidad del crédito al consumo.
Para las empresas, la contracción regional implica menores ventas potenciales y mayor cautela para iniciar proyectos productivos. También muestra que las oportunidades asociadas con la integración comercial y la relocalización de inversiones todavía enfrentan obstáculos de seguridad, infraestructura y certidumbre regulatoria.
La recuperación regional dependerá de una mejora de las manufacturas, una mayor inversión pública y privada, y del fortalecimiento de actividades como el turismo, el comercio y la construcción durante los siguientes trimestres.



