Apple presentó este martes 25 de agosto sus nuevos chips M6 y M5 Ultra, con los que busca aumentar el rendimiento de sus computadoras de escritorio y, especialmente, su capacidad para ejecutar tareas de inteligencia artificial. El M6 debuta en el nuevo Mac mini, mientras que el M5 Ultra llega al Mac Studio como el procesador más potente de la compañía hasta ahora.
El cambio más importante del M6 está en su proceso de fabricación de 2 nanómetros, una tecnología que permite colocar una mayor cantidad de transistores en un espacio reducido. El chip incorpora una CPU de 12 núcleos, una GPU de 12 núcleos y dos motores neuronales de 16 núcleos cada uno. Apple señala que esta arquitectura puede alcanzar hasta el doble de rendimiento de cálculo para inteligencia artificial frente a la generación anterior.
El nuevo procesador también incrementa el rendimiento general del Mac mini. Apple reporta hasta 40% más rendimiento de CPU frente al M4 y una mejora de hasta 30% en el rendimiento máximo de cálculo de IA de su GPU respecto al M5. La memoria unificada alcanza una velocidad de hasta 170 GB/s y puede configurarse con hasta 32 GB, permitiendo ejecutar aplicaciones exigentes y determinados modelos de lenguaje directamente en el equipo.
La apuesta por la inteligencia artificial es particularmente importante porque Apple está impulsando el procesamiento local. Esto significa que determinadas tareas pueden ejecutarse directamente en la computadora, sin depender completamente de servidores externos. Además de reducir la necesidad de enviar información a la nube, este enfoque puede resultar útil para desarrolladores que necesitan trabajar con modelos de IA y mantener determinados procesos dentro del dispositivo.
El M5 Ultra lleva esta estrategia a un nivel profesional. Apple lo presentó como su chip más potente y utiliza por primera vez una arquitectura de cuatro chips dentro de un mismo sistema. Puede incorporar hasta 36 núcleos de CPU y 80 de GPU, además de alcanzar hasta 1.2 TB/s de ancho de banda de memoria unificada. Frente al M3 Ultra, Apple afirma que este ancho de banda aumenta 50%.
El procesador está dirigido principalmente a tareas que requieren grandes cantidades de procesamiento, como renderizado tridimensional, efectos visuales, investigación científica y ejecución local de modelos de inteligencia artificial de gran tamaño. El Mac Studio con M5 Ultra puede configurarse con hasta 512 GB de memoria unificada, una capacidad pensada para profesionales que trabajan con grandes volúmenes de información y modelos avanzados.
En el caso del Mac mini, Apple mantiene su formato compacto y ofrece configuraciones con M6 y M5 Pro. El modelo con M6 parte de 899 dólares en Estados Unidos, mientras que el Mac Studio con M5 Ultra tiene un precio inicial de 5,499 dólares. Los nuevos equipos comenzaron su periodo de pedidos este martes y estarán disponibles a partir del 22 de septiembre.
La diferencia de precios refleja también los públicos a los que están dirigidos. El Mac mini busca atender desde usuarios generales hasta estudiantes, desarrolladores y aficionados a la inteligencia artificial, mientras que el Mac Studio está orientado a profesionales que necesitan mayor capacidad de procesamiento y memoria.
El lanzamiento ocurre mientras aumenta la demanda por equipos capaces de ejecutar IA directamente. Para Apple, el objetivo no consiste únicamente en aumentar la potencia de sus computadoras, sino en convertir sus procesadores en una plataforma capaz de ejecutar modelos y herramientas de inteligencia artificial con mayor autonomía.
Con el M6 y el M5 Ultra, Apple está trasladando una parte creciente de las capacidades de IA desde los centros de datos hacia los equipos personales. El resultado será especialmente relevante para desarrolladores y profesionales que necesitan ejecutar modelos localmente, aunque las ventajas dependerán del tipo de aplicación y del tamaño de los modelos utilizados.



