La comparecencia de Marath Bolaños ante la Cámara de Diputados tuvo una pregunta que el secretario del Trabajo no pudo responder con una fecha: cuándo volverán a registrarse nuevos aprendices en Jóvenes Construyendo el Futuro. La duda surgió después de que la propia Secretaría del Trabajo y Previsión Social anunciara que la plataforma no abriría en octubre, pese a que días antes había informado que el nuevo periodo comenzaría el 1 de octubre.
El cambio de calendario colocó al programa en el centro del debate durante la glosa del Segundo Informe de Gobierno. Diputados de oposición cuestionaron la decisión y pidieron explicar qué ocurriría con los jóvenes que esperaban incorporarse, mientras Bolaños sostuvo ante el Pleno que el programa continúa y que quienes ya forman parte de él seguirán recibiendo atención.
La contradicción entre ambos anuncios es el punto que mantiene abierta la discusión. El 25 de septiembre, la Secretaría del Trabajo había comunicado que el 1 de octubre comenzaría un periodo de vinculaciones para nuevos aprendices, con prioridad para municipios y localidades con mayor vulnerabilidad y rezago social. Una semana después, el 2 de octubre, la dependencia informó que la plataforma no abriría durante ese mes y que posteriormente daría a conocer el siguiente periodo.
El cambio dejó sin fecha pública la siguiente incorporación.
El programa sigue, pero el calendario quedó en suspenso
Bolaños aseguró que Jóvenes Construyendo el Futuro “va a continuar” y señaló que actualmente hay alrededor de 197 mil jóvenes beneficiarios. La explicación, sin embargo, se concentró en la continuidad de quienes ya están inscritos, mientras la principal incógnita planteada por los legisladores permaneció sin una fecha concreta.
El alcance del programa ayuda a dimensionar por qué el cambio de calendario generó cuestionamientos. Desde 2019, la administración federal reporta más de 3.6 millones de jóvenes beneficiados y una inversión superior a 177 mil millones de pesos. La Secretaría del Trabajo también sostiene que siete de cada diez egresados encuentran posteriormente un empleo u ocupación productiva.
Para 2026, el programa tiene una meta de 500 mil beneficiarios y un presupuesto aprobado de 25 mil 173 millones de pesos. En agosto se había anunciado además la incorporación de 32 mil nuevos aprendices. Por eso, la suspensión de nuevas vinculaciones en octubre no es un ajuste menor de calendario: modifica el momento en que una parte de la población objetivo puede acceder a capacitación, apoyo económico y cobertura del IMSS.
La discusión terminó en los resultados laborales
La comparecencia no se limitó al programa juvenil. Bolaños defendió ante los diputados otros resultados de la política laboral y destacó que al cierre de agosto había 22 millones 798 mil 473 puestos registrados ante el IMSS. También presentó avances en la incorporación de trabajadores de plataformas digitales: 199 mil 454 personas habían superado el umbral de ingresos para contar con acceso completo a la seguridad social, mientras 1 millón 772 mil 292 tenían protección contra riesgos de trabajo.
El secretario añadió que la reducción de la jornada laboral avanzará gradualmente de 48 a 40 horas semanales hacia 2030, con el primer recorte previsto para 2027.
Los indicadores permitieron al Gobierno defender una política laboral con mayores niveles de empleo formal, protección social y derechos. Pero en San Lázaro el caso de Jóvenes Construyendo el Futuro planteó una pregunta distinta: no cuántos jóvenes han pasado por el programa, sino qué ocurrirá con quienes todavía esperan entrar.
La STPS confirmó que octubre no tendría nuevas vinculaciones y dejó pendiente anunciar el siguiente periodo. Mientras esa fecha no exista, la continuidad del programa está confirmada, pero el acceso de nuevos aprendices sigue dependiendo de un calendario que el Gobierno todavía no ha definido.



