El Partido del Trabajo (PT) frenó las negociaciones con Morena para definir candidaturas conjuntas a las gubernaturas que se disputarán en 2027. Su dirigente nacional, Alberto Anaya, confirmó que las conversaciones permanecerán pausadas mientras el partido guinda resuelve los desacuerdos surgidos durante sus procesos internos. La decisión mantiene abierta la posibilidad de que los petistas compitan por separado en algunas entidades, aunque no representa una ruptura definitiva de la alianza.
Anaya explicó que antes de avanzar en la distribución de candidaturas es necesario resolver las inconformidades de los aspirantes y completar la segunda encuesta acordada entre ambas organizaciones. El dirigente planteó que los resultados de los procesos internos deben aclararse antes de formalizar los acuerdos de coalición, tanto para las gubernaturas como para la renovación de la Cámara de Diputados.
Michoacán destaca entre los estados donde el PT podría presentar una candidatura propia. Anaya reiteró su respaldo al senador con licencia Raúl Morón, quien aspiraba a encabezar el movimiento de la Cuarta Transformación en esa entidad. Sin embargo, el dirigente no anunció una postulación independiente ni estableció una fecha para reanudar las negociaciones.
Las encuestas y las disputas internas frenan la alianza
En declaraciones recogidas por La Jornada, Anaya señaló que Morena debe resolver primero sus diferencias antes de retomar los acuerdos electorales. Entre los conflictos mencionó las tensiones en Nuevo León y la cantidad de aspirantes registrados en los procesos internos. En Guerrero se inscribieron 22 personas y en Querétaro, 26, cifras que reflejan la cantidad de intereses que las dirigencias deben conciliar antes de definir candidaturas.
La segunda encuesta constituye uno de los puntos centrales del desacuerdo. El PT sostiene que debe cumplirse el mecanismo pactado para definir a los perfiles que competirán en coalición. La disputa no se limita a elegir nombres: también involucra la metodología de selección, la transparencia de los resultados y la aceptación de quienes no obtuvieron la posición que buscaban.
Cuando los resultados internos dejan inconformes a aspirantes con presencia política en sus estados, las dirigencias deben decidir si mantienen la candidatura acordada, revisan el procedimiento o permiten que otra fuerza impulse una opción distinta. La pausa del PT retrasa esas definiciones y deja pendiente la negociación sobre qué partido respaldará a cada perfil.
En Michoacán, Anaya afirmó que su partido apoya a Morón y sostuvo que este ganó la encuesta para la coordinación territorial de la transformación. Morena, sin embargo, designó a Carlos Torres Piña para encabezar esa coordinación. El desacuerdo mantiene abierta la discusión sobre el respaldo petista, pero todavía no existe un anuncio formal de candidatura separada.
Michoacán y San Luis Potosí, entre los pendientes
La negociación también tiene implicaciones para los acuerdos federales de 2027. Anaya señaló que su partido esperará a que Morena resuelva sus diferencias antes de avanzar en la distribución de candidaturas para renovar la Cámara de Diputados. Por ahora, el dirigente no precisó en qué otras entidades el PT estaría dispuesto a respaldar a aspirantes inconformes o competir con candidatos propios.
En San Luis Potosí, el líder petista expresó respaldo al empresario Gerardo Sánchez, quien aspira a la gubernatura. Anaya afirmó que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) congeló sus cuentas bancarias para obligarlo a renunciar y lo calificó como perseguido político. Esa acusación corresponde al dirigente; sin información oficial que acredite el motivo de la medida, no puede presentarse como un hecho comprobado.
La pausa evidencia que la alianza entre Morena y el PT requiere acuerdos específicos sobre candidaturas, procedimientos y distribución de posiciones. La coincidencia política entre ambos partidos no elimina sus intereses propios ni garantiza que respalden a los mismos aspirantes en todos los estados.
Los próximos pasos serán conocer si Morena completa la segunda encuesta, cómo atiende las inconformidades y cuándo se reanudan las mesas de negociación. Hasta entonces, el PT mantiene en suspenso los acuerdos, con Michoacán como uno de los principales puntos de desacuerdo.



