Bitácora del Cierre | 15/02/26
La jornada del jueves dejó un cierre con lecturas relevantes en prácticamente todos los frentes macroeconómicos, reflejando una economía global que avanza, pero con ritmos y tensiones claramente diferenciadas por región. En Asia, el foco estuvo en India, donde la jornada electoral mantuvo cautela en los mercados locales, mientras que en China los agregados monetarios mostraron una señal clara de apoyo al crecimiento. El crecimiento de la masa monetaria M2 y el repunte de los nuevos préstamos confirmaron que las autoridades chinas continúan utilizando el crédito como herramienta para sostener la actividad, aunque la financiación social total moderó su expansión frente al mes previo, lo que sugiere una postura todavía selectiva.
Europa concentró una parte importante de la atención. En el Reino Unido, el bloque de cifras de noviembre evidenció una economía que logra crecer, pero con bases frágiles. El PIB mensual sorprendió al alza y tanto la producción manufacturera como la actividad industrial mostraron avances sólidos, aunque el sector construcción siguió siendo un lastre. A ello se sumó una balanza comercial aún profundamente deficitaria, lo que refuerza la narrativa de un crecimiento impulsado más por demanda interna que por el sector externo, en un entorno que sigue bajo la lupa del Bank of England.
En la zona euro, los datos de inflación confirmaron un proceso de desinflación gradual pero heterogéneo. Francia y España mantuvieron variaciones anuales contenidas, mientras que la inflación subyacente de la región se sostuvo, reforzando la idea de que las presiones internas tardarán más en disiparse. Al mismo tiempo, la actividad industrial sorprendió positivamente tanto en Italia como en el agregado de la zona euro, aunque la balanza comercial del bloque se redujo de forma notable. Las minutas y comentarios del Banco Central Europeo reforzaron un tono prudente, dejando claro que las decisiones futuras dependerán estrictamente de la evolución de precios y crecimiento.
En América, Estados Unidos ofreció uno de los cierres más sólidos del día. Las solicitudes de subsidio por desempleo se mantuvieron contenidas y los indicadores manufactureros regionales, particularmente los de Nueva York y Filadelfia, mostraron una clara mejora en órdenes, inversión y condiciones de negocio. A esto se sumó un fuerte flujo de capitales hacia activos estadounidenses, reflejando confianza internacional en el mercado de deuda y en la estabilidad financiera, bajo la supervisión de la Reserva Federal. En contraste, Canadá registró caídas en ventas manufactureras y mayoristas, señalando un entorno más débil en el corto plazo.
En Latinoamérica, México presentó un dato mixto de inversión fija bruta, con crecimiento mensual pero una caída anual todavía profunda, mientras que Brasil destacó por el dinamismo de sus ventas minoristas pese a la fuerte contracción en la producción automotriz. Perú, por su parte, mostró una desaceleración más marcada del crecimiento.
En conjunto, el cierre del día dibuja un escenario global de transición: crecimiento que resiste en algunas economías, inflación que continúa moderándose sin desaparecer del todo y flujos de capital que siguen premiando la estabilidad. Los mercados terminan la sesión atentos a la señal que puedan enviar los bancos centrales en las próximas semanas, en un contexto donde cualquier sorpresa macro puede reconfigurar rápidamente las expectativas para 2026.
El día de mañana les traeremos la apertura con los primeros datos y la reacción de los mercados globales.



