Bitácora del Cierre | 21/02/26
El cierre de mercados de este miércoles estuvo dominado por una lectura clara: la inflación sigue siendo el eje central de las expectativas, particularmente en economías desarrolladas, y continúa condicionando el rumbo de la política monetaria global. En Reino Unido, los datos publicados confirmaron que las presiones inflacionarias permanecen firmes. La inflación general anual se ubicó en 3.4%, por encima del registro previo, mientras que la inflación subyacente se mantuvo en niveles elevados, reforzando la percepción de que el proceso de desinflación avanza de forma lenta. A esto se sumó un repunte mensual significativo en los indicadores de precios al por menor, lo que sugiere que el traspaso de costos hacia el consumidor final sigue activo.
En este contexto, el mercado interpretó que el Banco de Inglaterra tendrá poco margen para suavizar su postura en el corto plazo. Aunque algunos indicadores industriales, como el índice CBI, mostraron señales de debilidad en la actividad, el componente inflacionario sigue pesando más en la toma de decisiones. Las subastas de deuda británica reflejaron esta cautela, con rendimientos aún elevados que confirman una prima por inflación persistente.
En la eurozona, la atención se centró en las comparecencias de Christine Lagarde, quien reiteró el mensaje de prudencia del Banco Central Europeo. La ligera contracción de la masa monetaria M3 refuerza la idea de condiciones financieras restrictivas, aunque sin generar todavía señales claras de enfriamiento profundo en la economía real. El mensaje del BCE fue interpretado como continuista: decisiones dependientes de datos y sin compromisos anticipados sobre recortes de tasas.
En Estados Unidos, los datos del sector inmobiliario introdujeron un sesgo negativo. La fuerte caída en las ventas de viviendas pendientes contrastó con un repunte del gasto en construcción en octubre, mostrando una economía que avanza de forma desbalanceada. Las tasas hipotecarias se mantienen elevadas, lo que sigue afectando la demanda de vivienda, mientras que el modelo GDPNow de la Fed de Atlanta sostuvo una estimación de crecimiento robusta para el cuarto trimestre, reforzando la narrativa de una economía resiliente pero aún inflacionaria.
En mercados emergentes, México destacó con un sólido desempeño de las ventas minoristas, tanto en términos anuales como mensuales, apuntando a una demanda interna firme hacia el cierre de año. En contraste, Sudáfrica mostró inflación contenida pero con señales mixtas en consumo, mientras que Indonesia mantuvo sin cambios su tasa de referencia, en línea con lo esperado.
En conjunto, el cierre deja una lectura clara: los mercados siguen atrapados entre crecimiento resistente e inflación persistente. La expectativa de recortes rápidos en tasas continúa diluyéndose, manteniendo un entorno de cautela, volatilidad selectiva y alta dependencia de los próximos datos macroeconómicos.
El día de mañana les traeremos la apertura con los primeros datos y la reacción de los mercados globales.



