8 de octubre de 2026

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Inflación cede por dentro, petróleo aprieta

La inflación mexicana sube a 3.45%, pero la subyacente baja a 3.75%. El petróleo salta más de 4%, el Treasury vuelve a 5.34% y Wall Street retrocede antes de una subasta clave de deuda.

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Apertura | fecha del día: Jueves 8 de octubre, 2026

Los mercados abren este jueves con una lectura nuevamente dominada por inflación, petróleo y bonos: México reporta una aceleración de la inflación general a 3.45% anual, pero al mismo tiempo una moderación de la subyacente a 3.75%; el Brent vuelve a dispararse por encima de 104 dólares ante nuevos ataques a la navegación en Medio Oriente y recortes de producción en el Golfo de México; y el Treasury estadounidense a diez años regresa a aproximadamente 5.34%, cerca de máximos de 24 años.

El resultado es una apertura claramente defensiva. Los futuros del Dow Jones retroceden alrededor de 0.9%, los del S&P 500 cerca de 0.5% y los del Nasdaq 100 aproximadamente 0.7%. El mercado vuelve a enfrentarse a la combinación que más daño ha provocado durante las últimas semanas: energía cara, rendimientos elevados y una Reserva Federal que puede pausar en octubre, pero que todavía no considera terminado el ciclo de endurecimiento.

Las minutas de la Fed publicadas ayer confirmaron precisamente esa diferencia. Los funcionarios estuvieron divididos sobre la razón de la subida de septiembre, pero la mayoría todavía considera apropiado al menos otro incremento antes de terminar el año. Christopher Waller reforzó esta mañana el mensaje: existen razones para espaciar los movimientos, no necesariamente para declarar terminadas las alzas.

La lectura de la mañana
México recibe una señal favorable desde la inflación subyacente, pero petróleo, bonos y precios al productor recuerdan que el proceso de desinflación todavía puede encontrar nuevos obstáculos antes de llegar al objetivo.
México inflación
3.45%
Subyacente
3.75%
Treasury 10 años
≈5.34%
Brent
≈US$105

Cierre previo: los bonos sacaron a Wall Street de máximos

Wall Street terminó el miércoles en rojo después de varios días de récords. El repunte de los rendimientos soberanos y el regreso del Brent arriba de 100 dólares reactivaron las preocupaciones sobre inflación y costo de capital.

Dow Jones
-0.66%
S&P 500
-0.22%
Nasdaq
-0.22%
Russell 2000
-1.3%

La diferencia entre grandes y pequeñas empresas vuelve a ser relevante. El Russell 2000 fue claramente el más castigado porque las compañías de menor capitalización son también las más sensibles al crédito, al refinanciamiento bancario y al aumento de las tasas largas.

Los grandes índices siguen cerca de máximos, pero el mercado se vuelve cada vez más selectivo. La temporada de resultados comienza la próxima semana y el consenso espera un crecimiento cercano a 30.6% en las utilidades trimestrales del S&P 500. Tecnología y energía concentran buena parte de esa expectativa.

El listón está alto. Con el Treasury arriba de 5%, las valuaciones necesitan utilidades extraordinarias para justificar precios extraordinarios.

Semáforo de apertura

🟡 México inflación general
3.45%
Acelera desde 3.26%, aunque queda ligeramente debajo del 3.47% esperado.
🟢 México subyacente
3.75%
Baja desde 3.88% y mejora frente al 3.79% previsto.
🟢 Subyacente mensual
+0.20%
Menor al 0.24% esperado; refuerza la señal de desinflación interna.
🔴 Precios corporativos México
+4.10% anual
Aceleran desde 2.9%; la lectura mensual salta 1.4%.
🔴 Dow futuros
≈-0.9%
Petróleo y tasas vuelven a castigar el apetito por riesgo.
🔴 S&P 500 futuros
≈-0.5%
Los inversionistas vuelven a revisar valuaciones bajo un Treasury de 5.3%.
🔴 Nasdaq 100 futuros
≈-0.7%
Megacaps y semiconductores vuelven a sentir el costo del capital.
🔴 Treasury 10 años
≈5.34%
Otra vez cerca de máximos desde 2002.
🔴 Brent
≈US$104.75
Salta más de 4% por ataques marítimos y menor producción estadounidense.
🔴 WTI
≈US$92.28
El riesgo de suministro vuelve a dominar la sesión energética.
🔴 Dólar
DXY ≈102.4
Se aproxima nuevamente a máximos de 18 meses.
🔴 Euro
≈US$1.117
Mínimos de 17 meses por tasas, inflación y riesgo fiscal europeo.
🟡 EUA empleo semanal
197 mil
Menos nuevas solicitudes de las esperadas, pero las continuas suben a 1.716 millones.
🔴 Alemania exportaciones
-0.8%
Caen inesperadamente; los envíos a EUA se desploman 6.3% mensual.
🔴 Sudáfrica manufactura
-3.1%
La producción mensual revierte con fuerza el crecimiento de julio.
🟢 Chile inflación
+0.4%
Por debajo del 0.5% esperado y del 0.6% previo.

México en foco: la inflación sube, pero su núcleo mejora

La inflación mexicana ofrece esta mañana una lectura bastante más matizada de lo que sugiere el dato general.

El INPC aumentó 0.42% durante septiembre, prácticamente en línea con el 0.43% esperado, y la inflación anual pasó de 3.26% a 3.45%. Es una aceleración clara, aunque ligeramente menor al 3.47% previsto por el mercado.

Si ésa fuera toda la información, la lectura sería inequívocamente negativa.

Pero el componente subyacente cuenta una historia diferente.

Los precios subyacentes aumentaron solamente 0.20% mensual, por debajo del 0.24% esperado, y la tasa anual bajó de 3.88% a 3.75%. También quedó debajo de la previsión de 3.79%.

Esa diferencia importa porque la inflación subyacente excluye los componentes más volátiles y ofrece una señal mucho más útil sobre la trayectoria interna de precios.

En otras palabras: la inflación general volvió a subir, pero las presiones más persistentes dentro de la economía continuaron moderándose.

La señal mexicana
Septiembre no rompe el proceso de desinflación, pero demuestra que llegar desde niveles cercanos a 4% hasta el objetivo de 3% será considerablemente más difícil que la primera parte del descenso inflacionario.

General contra subyacente: por qué Banxico mirará más allá del 3.45%

La aceleración de la inflación general no debe minimizarse. Un aumento desde 3.26% hasta 3.45% en un solo mes significa que algunos precios fuera del componente subyacente volvieron a ejercer presión.

Pero para la política monetaria importa distinguir entre un choque que puede revertirse y una inflación que empieza a incorporarse de manera persistente a servicios, mercancías, salarios y decisiones de precios empresariales.

El descenso de la subyacente hacia 3.75% sugiere que esa segunda dinámica continúa mejorando.

Además, el aumento mensual de apenas 0.20% resulta especialmente favorable porque es menor tanto al consenso como a la lectura de agosto.

El problema es que los riesgos externos vuelven a aumentar justo cuando México parecía conseguir una trayectoria más limpia.

El petróleo nuevamente arriba de 100 dólares afecta costos de transporte y producción. Un dólar fuerte puede presionar al peso y encarecer importaciones. Y el conflicto energético internacional continúa alterando combustibles, fletes, seguros y cadenas logísticas.

La inflación mexicana mejora internamente mientras el ambiente internacional vuelve a deteriorarse externamente.

Una señal menos cómoda: los precios corporativos aceleran

Hay además un dato dentro del calendario mexicano que no conviene perder de vista.

El indicador de precios de bienes corporativos aumentó 1.40% mensual en septiembre, después de caer 0.10% anteriormente. En comparación anual pasó de aproximadamente 2.9% a 4.1%.

El indicador no tiene el mismo peso que el INPC y no debe utilizarse mecánicamente para proyectar inflación al consumidor.

Pero sí funciona como advertencia.

Si los costos que enfrentan las empresas empiezan a crecer con mayor rapidez, eventualmente existe la posibilidad de que una parte de esa presión termine trasladándose a precios finales.

Mucho dependerá del margen de las empresas y de la fortaleza de la demanda.

Una compañía puede absorber temporalmente costos más altos sacrificando rentabilidad. Si el incremento persiste, la capacidad de hacerlo disminuye.

El dato a vigilar: la inflación subyacente está bajando, pero los costos empresariales muestran una aceleración que podría convertirse en un nuevo canal de presión si petróleo, dólar y logística permanecen elevados.

Banxico: las minutas llegan con más argumentos para esperar

A las 9:00 h se conocerán las minutas de la última reunión de política monetaria de Banco de México.

La tasa se mantiene en 6.50% y el dato inflacionario de esta mañana fortalece la lógica de cautela.

Hay argumentos para ambos lados.

Por un lado, la inflación subyacente baja, la confianza del consumidor se deterioró recientemente y la Fed parece encaminada a una pausa en octubre. Esos elementos reducen parte de la presión para mantener una postura todavía más restrictiva.

Por otro, la inflación general vuelve a subir, los costos empresariales aceleran, el petróleo está nuevamente cerca de 105 dólares y el peso enfrenta un dólar globalmente fuerte.

Además, los datos de actividad mexicanos han sido mejores de lo previsto: inversión fija, IGAE, demanda agregada y comercio han mostrado una economía mucho más resistente que la anticipada.

Eso significa que Banxico no enfrenta una necesidad urgente de utilizar menores tasas para rescatar actividad.

Las minutas serán importantes para saber hasta qué punto la Junta considera que la mejora subyacente ya abre la puerta a una eventual flexibilización o si el deterioro del escenario externo obliga a mantener la tasa sin cambios durante un periodo más prolongado.

Peso: la inflación ayuda, el mundo estorba

El dato inflacionario mexicano, por sí solo, debería resultar relativamente favorable para activos locales.

Una subyacente debajo de lo esperado reduce el riesgo de que Banxico tenga que endurecer nuevamente.

Pero la moneda enfrenta un contexto externo mucho menos favorable.

El índice dólar se mueve alrededor de 102.4 puntos, cerca de su mayor nivel en 18 meses, mientras el euro cae hacia 1.117 dólares.

El peso cerró el miércoles alrededor de 18.06 unidades por dólar, todavía considerablemente más débil que los niveles observados durante agosto.

El principal problema sigue siendo el rendimiento relativo.

Un Treasury estadounidense de 5.34% proporciona a los inversionistas un retorno extraordinariamente elevado en dólares. México mantiene una tasa superior, pero la prima adicional que compensa el riesgo cambiario se ha reducido.

A eso se añade petróleo alrededor de 105 dólares, que puede deteriorar expectativas de inflación y balanza energética.

La buena inflación subyacente doméstica ayuda al peso; el entorno internacional continúa trabajando en sentido contrario.

Fed: octubre puede ser pausa, diciembre sigue abierto

Las minutas de la Reserva Federal publicadas ayer confirmaron que la decisión unánime de elevar la tasa en septiembre ocultaba un desacuerdo bastante más profundo.

Algunos participantes entendieron la subida como una medida principalmente preventiva frente al choque de energía y otras disrupciones de oferta.

Otros consideraron que la inflación empezaba a adquirir un componente más amplio de demanda y que, por tanto, era necesario aplicar una restricción monetaria más intensa.

Esa diferencia es fundamental.

Si el problema es principalmente energético, subir tasas demasiado rápido puede castigar actividad sin producir más petróleo ni desbloquear rutas marítimas.

Si el problema ya es demanda excesiva, entonces la Fed necesita enfriar gasto, inversión y crédito.

La información conocida después de la reunión de septiembre favoreció inicialmente a los miembros más pacientes: inflación PCE más moderada, sólo 29 mil nuevos empleos y salarios desacelerándose.

Pero petróleo, servicios y tasas largas mantienen vivo el argumento contrario.

Los mercados asignan una probabilidad cercana a 20%-22% a otra subida en octubre, pero alrededor de 85% a un nuevo incremento hacia diciembre.

El mensaje es bastante claro: la pausa no equivale al fin del ciclo.

Waller: flexibilidad en el ritmo, no en el objetivo

Christopher Waller reforzó esa interpretación esta mañana.

El gobernador de la Fed señaló que probablemente serán necesarias más subidas para llevar la inflación nuevamente al objetivo de 2%, pero insistió en que existe flexibilidad sobre la velocidad de esos movimientos.

Traducido a mercado: la Fed no necesita subir en todas las reuniones.

Puede hacer una pausa en octubre, recibir nuevos datos de inflación, empleo y actividad, y volver a actuar en diciembre si las presiones persisten.

Eso ayuda a explicar por qué los futuros de tasas están cómodos con una pausa inmediata al mismo tiempo que los bonos largos siguen vendiéndose.

El mercado entiende que el endurecimiento puede ser más lento, no necesariamente más corto.

Estados Unidos: el empleo semanal todavía no muestra ruptura

Las solicitudes iniciales de desempleo se ubicaron en 197 mil, ligeramente debajo de las 200 mil esperadas y también debajo de las 199 mil de la semana anterior.

La lectura ofrece una importante corrección a la interpretación extremadamente negativa de las nóminas de septiembre.

Las empresas están contratando mucho menos, pero todavía no parecen estar despidiendo masivamente.

Ésa es una diferencia importante.

Una economía puede pasar de fuerte creación de empleo a estabilidad laboral sin entrar inmediatamente en recesión.

Las solicitudes continuas sí aumentaron a 1.716 millones, desde 1.699 millones, señalando que quienes pierden un puesto pueden estar tardando algo más en encontrar otro.

La fotografía conjunta coincide con el reporte mensual: menor dinamismo en contratación, pero todavía sin una ola generalizada de despidos.

Para la Fed, ése es casi el escenario ideal para poder esperar: un mercado laboral que deja de generar presión salarial sin colapsar.

Bonos: el diez años vuelve a 5.34%

El Treasury estadounidense a diez años se mantiene alrededor de 5.34%, nuevamente cerca de su máximo desde 2002.

El comportamiento resulta todavía más relevante después de las minutas.

Los inversionistas saben que la Fed probablemente no subirá en octubre y, aun así, continúan exigiendo rendimientos extremadamente elevados para mantener deuda de largo plazo.

Parte de la explicación es la prima por plazo: la compensación adicional que exige un inversionista por inmovilizar capital durante muchos años en un entorno incierto.

Esa prima ha alcanzado niveles no vistos en aproximadamente doce años.

Déficits fiscales, inflación energética, riesgo político, gigantescas emisiones soberanas y ahora una ola de financiamiento corporativo para inteligencia artificial están compitiendo por el mismo ahorro.

Las empresas tecnológicas necesitan decenas de miles de millones de dólares para centros de datos, chips y energía; el Gobierno estadounidense necesita financiar déficits enormes; y otros gobiernos desarrollados también están ampliando sus necesidades de deuda.

El resultado es un costo global del capital mucho mayor.

Treasury a 30 años: la última gran prueba de la semana

A las 11:00 h Estados Unidos colocará deuda a treinta años.

La subasta anterior se adjudicó con rendimiento de 5.308%, pero desde entonces las condiciones financieras se han deteriorado de forma significativa.

El tramo largo de la curva es probablemente el más sensible a las preocupaciones estructurales sobre deuda e inflación.

Una demanda sólida demostraría que los rendimientos actuales empiezan a resultar suficientemente atractivos para fondos de pensiones, aseguradoras e inversionistas internacionales.

Una subasta débil reforzaría exactamente la preocupación contraria: que el mercado necesita todavía una prima mayor para absorber la creciente oferta de bonos.

El resultado puede tener efectos directos sobre hipotecas, deuda empresarial, valuaciones tecnológicas y monedas emergentes.

Wall Street: la inteligencia artificial empieza a competir consigo misma por capital

El Nasdaq vuelve a ser uno de los índices más presionados esta mañana.

Nvidia, Amazon y Tesla retroceden alrededor de 1% en operaciones previas, mientras AMD, Intel y Marvell registran pérdidas aún mayores.

La causa inmediata son nuevamente tasas y petróleo.

Pero debajo de la superficie aparece un riesgo nuevo.

El extraordinario ciclo de inversión en inteligencia artificial está empezando a requerir cantidades cada vez mayores de deuda.

Broadcom estaría estructurando alrededor de 50 mil millones de dólares de financiamiento ligado a OpenAI, mientras Oracle y otras compañías buscan recursos adicionales para infraestructura computacional.

Eso significa que la inteligencia artificial no solamente compite por chips, ingenieros y electricidad.

Empieza a competir también por capital.

Cuanto mayor sea la cantidad de deuda emitida por compañías tecnológicas, mayor será la presión potencial sobre los rendimientos corporativos y sobre el mercado global de crédito.

La paradoja de la IA: el sector que sostiene las valuaciones bursátiles puede convertirse simultáneamente en una de las fuerzas que elevan el costo del capital necesario para sostener esas mismas valuaciones.

Samsung proyectó un aumento extraordinario de utilidades y TSMC reportó ventas récord, confirmando que la demanda física de chips sigue siendo muy fuerte.

Pero las acciones no reaccionan únicamente a crecimiento. También reaccionan al precio que hay que pagar para financiarlo.

Alemania: la industria mejora, las exportaciones vuelven a fallar

Alemania ofrece nuevamente una combinación contradictoria.

Ayer conocimos una producción industrial creciendo 2% mensual, muy por encima de lo previsto. Hoy las exportaciones caen 0.8% mensual, cuando el mercado esperaba crecimiento.

Las importaciones aumentaron 0.9% y el superávit comercial se redujo desde 21.6 mil millones hasta 19.5 mil millones de euros.

El detalle explica buena parte del deterioro.

Las exportaciones alemanas hacia Estados Unidos cayeron 6.3% mensual. Hacia otros países de la Unión Europea retrocedieron 0.6% y hacia mercados extracomunitarios 1.1%.

China ofrece una señal diferente: las exportaciones alemanas hacia ese mercado aumentaron 4.7%, pero las importaciones provenientes de China crecieron todavía más, alrededor de 11%.

Eso demuestra que la recuperación alemana no está completamente consolidada.

La producción industrial puede crecer gracias a pedidos acumulados, inversión pública, defensa, construcción y maquinaria. Pero si la demanda externa pierde fuerza, el ciclo futuro queda limitado.

El Gobierno alemán elevó hoy sus previsiones de crecimiento a aproximadamente 1.3% para 2026 y 1.1% para 2027, apoyado en inversión pública e infraestructura.

Es una mejora importante frente a estimaciones anteriores.

También significa que Alemania dependerá más del impulso interno justamente cuando su modelo tradicional de exportación enfrenta mayores barreras comerciales y geopolíticas.

BCE: octubre puede ser pausa; diciembre vuelve a ganar fuerza

Europa enfrenta una versión todavía más incómoda del dilema estadounidense.

La inflación alcanzó 3.8% en septiembre, prácticamente el doble del objetivo del BCE. El crecimiento de servicios ha sorprendido al alza y el petróleo vuelve a superar 100 dólares.

Al mismo tiempo, las tasas largas europeas se encuentran en máximos de décadas y los países con mayor deuda empiezan a pagar una prima cada vez más elevada.

Un sondeo de Reuters publicado esta mañana muestra que la mayoría de los economistas espera que el BCE mantenga su tasa de depósito en 2.50% durante octubre, pero la aumente 25 puntos base en diciembre.

Más de 87% de los participantes espera un incremento hacia finales de año.

La lógica se parece a la estadounidense: pausa inmediata, endurecimiento posterior.

Pero Europa tiene un problema adicional: energía.

Los bajos inventarios de gas, petróleo caro, alimentos y riesgos climáticos mantienen la distribución de riesgos de inflación claramente inclinada al alza.

La buena noticia es que la inflación subyacente todavía no muestra una transmisión generalizada del shock energético hacia salarios y precios internos.

Mientras eso continúe, el BCE puede permitirse actuar gradualmente.

Francia: Europa exige presupuesto antes de hablar de rescate

Francia sigue siendo el principal foco fiscal de la eurozona.

El rendimiento del bono francés a diez años ha aumentado cerca de 80 puntos base desde comienzos de septiembre y se encuentra cerca de 5%, máximos de aproximadamente 25 años.

Los ministros de Finanzas de la eurozona y el BCE discutirán hoy la situación francesa.

El mensaje preliminar es contundente: Francia necesita aprobar un presupuesto de 2027 creíble antes de esperar que las instituciones europeas intervengan para estabilizar sus bonos.

Funcionarios europeos consideran que la situación actual no justifica todavía compras extraordinarias de bonos por parte del BCE.

Es una distinción importante.

El banco central puede intervenir cuando considera que los movimientos de mercado impiden la transmisión correcta de la política monetaria. No está diseñado para financiar una política fiscal que los inversionistas consideran insostenible.

Francia tendrá que resolver primero su problema político y presupuestario.

Mientras no lo haga, el mercado probablemente seguirá diferenciando cada vez más entre deuda alemana y deuda de países con balances fiscales más débiles.

Reino Unido: bancos centrales vuelven a hablar de inflación

Reino Unido también entra a la jornada con un tono monetario más restrictivo.

El economista jefe del Banco de Inglaterra, Huw Pill, insistió esta mañana en que los bancos centrales deben mantener el foco en controlar la inflación, incluso cuando los mercados de bonos muestran una fuerte presión.

Tres integrantes del comité monetario británico votaron ya en septiembre por subir tasas, aunque la mayoría prefirió esperar para evaluar mejor los efectos del shock energético.

El gobernador Andrew Bailey hablará también esta mañana.

El dilema británico es familiar: inflación alta, vivienda sensible a tasas, rendimientos soberanos en máximos de décadas y una economía que todavía no ofrece una señal suficientemente clara de desaceleración como para permitir relajación.

Petróleo: el alivio de ayer desaparece en horas

El mercado energético vuelve a ser el principal problema de la mañana.

El Brent sube más de 4% hacia 104.75 dólares por barril, mientras el WTI avanza una proporción similar hacia 92.28 dólares.

El movimiento tiene dos motores simultáneos.

El primero vuelve a ser Medio Oriente. Los ataques contra buques en el Golfo y el Estrecho de Ormuz aumentaron durante los últimos días y alcanzaron su mayor frecuencia desde el comienzo del conflicto.

Antes de la guerra, alrededor de una quinta parte del petróleo y combustibles comercializados mundialmente atravesaba ese corredor.

El segundo problema aparece ahora en Estados Unidos.

La tormenta tropical Isaias obligó a empresas como Shell y Chevron a cerrar temporalmente instalaciones del Golfo de México. Más de una cuarta parte de la producción petrolera offshore estadounidense y aproximadamente 16% de la producción de gas de la región fueron detenidas.

A eso se añade un mercado de inventarios mucho menos holgado.

Los datos publicados ayer mostraron una caída de 3.2 millones de barriles en los inventarios estadounidenses de crudo, cuando el mercado esperaba un aumento. Las exportaciones de crudo se dispararon y las reservas de destilados permanecieron extremadamente bajas.

Es una combinación explosiva para precios: conflicto en la principal ruta mundial de suministro, menor producción estadounidense y pocas reservas de combustibles refinados.

La fragilidad energética: el mercado necesitó apenas unas horas para pasar de celebrar más barriles y reservas estratégicas a volver a pagar una prima de guerra superior a 100 dólares.

Chile: una señal inflacionaria más favorable

Chile ofrece uno de los pocos datos inflacionarios claramente favorables de la jornada.

El IPC aumentó 0.4% mensual en septiembre, debajo del 0.5% esperado y del 0.6% registrado previamente.

La inflación subyacente aumentó solamente 0.1%, frente a 0.4% el mes anterior.

La lectura proporciona algo más de espacio al Banco Central de Chile, especialmente después de que el sector externo mostrara también un superávit comercial considerable.

Sin embargo, el nuevo salto petrolero limita cualquier conclusión demasiado optimista para una economía importadora de combustibles.

Sudáfrica: la manufactura se desploma

Sudáfrica entrega probablemente el peor dato de economía real de la jornada.

La producción manufacturera cayó 3.1% mensual en agosto, después de crecer 2.2% anteriormente.

En comparación anual, la caída alcanza 4.3%, frente a un crecimiento previo de 1.1%.

El dato confirma la señal negativa que ya había anticipado el PMI, que regresó recientemente a territorio de contracción.

Sudáfrica es un ejemplo de cómo tasas globales elevadas, demanda irregular y costos energéticos pueden empezar a golpear con mayor rapidez a economías emergentes con menor margen fiscal.

Oro: geopolítica ayuda, bonos siguen estorbando

El oro recupera ligeramente terreno hacia aproximadamente 4,122 dólares por onza, después de tocar mínimos de dos meses.

El conflicto energético y la aversión al riesgo vuelven a generar demanda defensiva.

Pero el metal sigue enfrentando dos obstáculos extraordinariamente fuertes: un dólar cercano a máximos de 18 meses y rendimientos soberanos estadounidenses superiores a 5%.

Esa competencia explica por qué el oro no responde con mayor fuerza a un entorno geopolítico que, en otras circunstancias, sería claramente favorable.

El mercado continúa asignando alrededor de 85% de probabilidad a una nueva subida de la Fed en diciembre.

Mientras esa expectativa y los rendimientos reales permanezcan elevados, cualquier recuperación del oro encontrará resistencia.

Cripto: Bitcoin pierde otra vez la zona de 83 mil

Bitcoin se mueve alrededor de 82.8 mil dólares, después de caer durante buena parte de la jornada previa.

El comportamiento vuelve a confirmar su sensibilidad a las condiciones de liquidez.

Petróleo al alza, dólar fuerte y rendimientos elevados reducen el apetito por activos de riesgo y aumentan el costo de oportunidad de mantener posiciones especulativas.

La criptomoneda había intentado nuevamente consolidarse arriba de 85 mil dólares durante los primeros días de la semana, pero no consiguió sostener el avance.

Mientras el Treasury permanezca cerca de máximos de décadas, el mercado cripto tendrá dificultades para recuperar una narrativa puramente expansiva.

Qué vigilar durante la sesión

México
Inflación: general de 3.45% frente a subyacente de 3.75%; observar la reacción de tasas locales y peso.
9:00 h
Banxico: minutas de política monetaria; atención al balance entre desinflación subyacente, actividad resistente, peso y petróleo.
8:00 h
Estados Unidos: inventarios mayoristas; consenso de +0.7% después del +1.3% anterior.
8:30 h
Gas natural: reservas estadounidenses; consenso de 79 Bcf frente a 64 Bcf.
9:30 h
GDPNow: Fed de Atlanta; previsión de crecimiento del tercer trimestre cercana a 3.7%.
11:00 h
Treasury: subasta de deuda a 30 años; referencia anterior de 5.308% y prueba clave para el mercado global de tasas.
Europa
Eurogrupo y BCE: presión fiscal francesa, inflación de 3.8% y discusión sobre nuevas subidas antes de terminar el año.
Noche
Japón: gasto de los hogares; consenso de -3.5% anual y +0.5% mensual.
Lectura de apertura

La apertura deja una conclusión especialmente relevante para México: el dato de inflación es mejor de lo que parece a primera vista, pero el contexto internacional es peor de lo que parecía apenas ayer.

La inflación general aumenta de 3.26% a 3.45%, pero queda ligeramente debajo de previsiones. Más importante aún, la subyacente baja a 3.75% y su incremento mensual se queda en 0.20%.

Eso significa que las presiones persistentes dentro de la economía mexicana continúan moderándose.

El problema aparece fuera.

El Brent vuelve a acercarse a 105 dólares, el dólar se encuentra cerca de máximos de 18 meses y el Treasury estadounidense a diez años regresa a 5.34%.

Esas tres variables pueden terminar entrando nuevamente a México por inflación importada, tipo de cambio y costo financiero.

Las minutas de Banxico llegan, por tanto, en un momento particularmente interesante. La Junta recibe evidencia doméstica para ser más optimista sobre la desinflación, pero prácticamente ninguna señal externa que justifique apresurar un recorte.

Estados Unidos ofrece una fotografía parecida. Las nuevas solicitudes de desempleo siguen debajo de 200 mil y no muestran una ola de despidos. La Fed puede esperar en octubre sin temer una recesión inmediata.

Pero las minutas dejan claro que diciembre sigue abierto y Waller confirma que todavía pueden ser necesarias más subidas.

El mercado de bonos parece haber entendido esa combinación antes que nadie: la pausa puede ocurrir, pero el dinero seguirá siendo caro.

Europa completa el problema. Alemania produce más pero exporta menos; Francia paga una prima cada vez mayor por su indisciplina fiscal; y el BCE vuelve a discutir nuevas subidas mientras la inflación se acerca al doble de su objetivo.

Y la inteligencia artificial añade una última paradoja: sigue siendo el principal motor de utilidades y bolsas, pero las cantidades gigantescas de deuda necesarias para financiar centros de datos, chips y energía empiezan también a competir con gobiernos por el capital mundial.

México está ganando la batalla contra la inflación interna; petróleo, deuda y dólar recuerdan que todavía puede perder terreno desde afuera.

Fuentes

INEGI / calendario económico — Índice Nacional de Precios al Consumidor de México, septiembre de 2026.

Banco de México — Política monetaria, expectativas de inflación y minutas programadas para el 8 de octubre de 2026.

Reuters — Mercados globales, futuros de Wall Street, Treasury y mercado cambiario, 8 de octubre de 2026.

Reuters / Reserva Federal — Minutas de la reunión del FOMC de septiembre y declaraciones de Christopher Waller.

Reuters / Departamento de Trabajo de EUA — Solicitudes semanales de desempleo.

Reuters / Destatis — Comercio exterior de Alemania, agosto de 2026.

Reuters — Perspectivas económicas del Gobierno alemán.

Reuters / BCE — Perspectivas de política monetaria e inflación en la eurozona.

Reuters — Mercado de deuda francesa y reunión del Eurogrupo.

Reuters / EIA — Petróleo, inventarios estadounidenses, transporte marítimo y disrupciones de producción en el Golfo de México.

Reuters — Oro, dólar y mercados europeos.

Calendario económico internacional — Chile, Sudáfrica, Reino Unido y Japón.

Fecha de corte: 8 de octubre de 2026, 6:43 h, Ciudad de México.

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