Los hutíes de Yemen negaron el 21 de octubre haber lanzado drones contra Medina o realizado operaciones militares contra Arabia Saudita, después de que la coalición liderada por Riad anunciara la interceptación de aeronaves no tripuladas. La controversia coincidió con la visita sorpresa del presidente francés, Emmanuel Macron, a Riad, donde se reunió con el príncipe heredero Mohammed bin Salman para abordar la seguridad regional y reforzar la cooperación energética y defensiva.
El portavoz militar hutí, Yahya Saree, rechazó las afirmaciones sobre operaciones contra territorio saudí. La coalición, por su parte, informó que había interceptado y destruido cuatro drones dirigidos hacia Arabia Saudita. En un comunicado separado, anunció la interceptación de otra aeronave no tripulada que se dirigía hacia la Provincia Oriental. Los comunicados saudíes no identificaron públicamente a los responsables de los lanzamientos.
La discrepancia impide atribuir de manera independiente los drones a los hutíes. Los anuncios oficiales tampoco confirman que alguna aeronave alcanzara Medina ni que se produjeran daños en la ciudad. La negativa del movimiento yemení contradice la información de la coalición, pero ninguna de las dos versiones permite establecer por sí sola todos los detalles del incidente.
La disputa ocurre después de que los hutíes advirtieran a las compañías aéreas sobre los riesgos de utilizar el espacio aéreo saudí, con excepciones para las zonas de La Meca y Medina. La advertencia se produjo durante un repunte de los enfrentamientos transfronterizos que puso fin a la relativa calma de la tregua negociada por Naciones Unidas en 2022. El conflicto yemení comenzó en 2014, cuando los hutíes tomaron Saná y desplazaron al Gobierno reconocido internacionalmente, lo que precedió a la intervención militar saudí en 2015.
La visita de Macron adquirió especial relevancia en este contexto. El presidente francés llegó a Riad el miércoles 21 de octubre, según confirmó la agencia oficial saudí SPA. La escala no había sido anunciada públicamente con antelación. En el palacio de Al Yamamah, Mohammed bin Salman recibió al mandatario y ambos revisaron las relaciones estratégicas entre Francia y Arabia Saudita, además de intercambiar puntos de vista sobre los acontecimientos regionales e internacionales y la coordinación para reforzar la seguridad y la estabilidad.
El desplazamiento también respondió a una preocupación económica concreta: asegurar el abastecimiento energético francés ante las interrupciones y los riesgos asociados a la crisis regional. Según el Elíseo, Francia obtuvo compromisos para garantizar volúmenes de hidrocarburos durante los próximos meses, especialmente diésel y gas natural licuado. El Gobierno francés busca diversificar sus proveedores y reducir su dependencia de rutas expuestas a la inestabilidad del golfo Pérsico.
Entre los resultados energéticos figura el compromiso saudí de prolongar el suministro adicional de diésel a Francia durante el tiempo que sea necesario, según la información comunicada por la Presidencia francesa. El acuerdo busca reducir el riesgo de escasez y proteger a los consumidores y a la economía francesa de nuevas interrupciones. Macron también explicó que Francia había desplegado personal y capacidades defensivas en Arabia Saudita para contribuir a rehabilitar y proteger el oleoducto que conecta el golfo Pérsico con el mar Rojo y desemboca en Yanbu.
La infraestructura permite transportar petróleo sin depender exclusivamente del estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético internacional. Macron describió la participación francesa como defensiva y señaló la importancia de reducir las tensiones y reanudar las conversaciones con los hutíes.
La reunión de Riad confirmó la continuidad del diálogo bilateral sobre seguridad y cooperación estratégica, pero la información oficial no anunció un nuevo acuerdo ofensivo contra el movimiento yemení. Mientras Arabia Saudita mantiene su versión sobre los drones interceptados y los hutíes niegan su responsabilidad, la autoría de las aeronaves sigue sin establecerse de forma independiente.



