El presidente de Francia, Emmanuel Macron, acusó este miércoles 21 de octubre a Donald Trump y a otros dirigentes extranjeros de utilizar los disturbios registrados en territorio francés para impulsar sus propias agendas electorales. Durante una comparecencia en Doha, Catar, el mandatario denunció la difusión de información manipulada e imágenes generadas con inteligencia artificial (IA) que, aseguró, mostraban escenas que nunca ocurrieron en el país.
Macron respondió a preguntas sobre una posible injerencia extranjera tras los episodios de violencia del sábado 17 de octubre. Su declaración distinguió entre la participación extranjera en los disturbios y la circulación posterior de información engañosa. “Para mí, no hay injerencia extranjera visible en los acontecimientos que se produjeron”, afirmó. Sin embargo, añadió que sí hubo manipulación informativa posterior que provocó comentarios “inaceptables” y “estúpidos”, incluso por parte de dirigentes extranjeros.
Al ser preguntado directamente si se refería al presidente estadounidense, Macron respondió: “Entre otros, pero él forma parte de ellos”. También criticó a responsables políticos que, en plena campaña electoral, reproducen contenidos generados mediante IA o difunden versiones engañosas sobre lo sucedido en Francia. “Hay gente que hace campaña a costa de Francia”, sostuvo durante el encuentro con periodistas.
El mandatario cuestionó específicamente las afirmaciones que describían a Francia como un país invadido por grandes grupos de migrantes e islamistas. Según Macron, esas versiones son falsas y contribuyen a distorsionar la comprensión de los acontecimientos. También señaló que habían circulado imágenes generadas artificialmente que representaban escenas que no ocurrieron. No identificó en la comparecencia todas las imágenes a las que se refería ni detalló quiénes las habían creado.
La reacción francesa se produjo después de que Trump utilizara los disturbios para cuestionar la política migratoria del país europeo. El presidente estadounidense vinculó la violencia con la inmigración y pidió a Macron endurecer el control de las fronteras. Sus declaraciones se producen mientras Estados Unidos se prepara para las elecciones legislativas de medio mandato, previstas para noviembre, un contexto que Macron mencionó al criticar a dirigentes que, según él, aprovechan la situación francesa para sus campañas.
Los disturbios ocurrieron el 17 de octubre, durante una jornada de movilizaciones en distintas ciudades francesas. Macron calificó los episodios de violencia y los daños registrados como inaceptables y aseguró que su Gobierno trabaja para impedir que se repitan. Entre las medidas mencionadas figuran toques de queda en algunas localidades, restricciones a reuniones y concentraciones, así como instrucciones para reforzar la prevención y la seguridad en los centros urbanos afectados.
El presidente anunció que el jueves 22 de octubre se reuniría con los servicios de inteligencia, el primer ministro y los ministros competentes para recibir un informe detallado sobre los acontecimientos. Explicó que el Gobierno también mantendría conversaciones con organizaciones sindicales y fuerzas políticas para abordar las preocupaciones sociales que acompañan a las protestas. Macron insistió en que ninguna forma de violencia está justificada en una democracia, ni contra las personas ni contra los bienes.
Asimismo, descartó que las medidas adoptadas requirieran por el momento declarar el estado de emergencia. Según explicó, la legislación vigente permite a las autoridades locales imponer restricciones y adoptar medidas de seguridad de acuerdo con las circunstancias de cada lugar. Añadió que la prioridad es recuperar la tranquilidad mediante la aplicación de la ley y el diálogo sobre las demandas sociales.
Macron realizó estas declaraciones al término de una gira por Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Catar, desarrollada entre el 19 y el 21 de octubre. El viaje tuvo como objetivos fortalecer las relaciones estratégicas con los países del Golfo y asegurar suministros energéticos para Francia en medio de la crisis regional.
La siguiente actuación anunciada por el presidente será la reunión de seguridad del 22 de octubre. Además, las autoridades francesas preparan medidas para las movilizaciones previstas el sábado 24, una semana después de los disturbios. Macron sostuvo que el Gobierno impedirá nuevos episodios de violencia y que continuará atendiendo las demandas sociales por vías institucionales.



