El mercado financiero mexicano muestra señales de estabilidad operacional en sus políticas de financiamiento para el segundo semestre de 2026. La banca comercial reportó un incremento en la demanda de crédito durante el periodo de abril a junio en los segmentos de grandes corporativos no financieros, préstamos personales y financiamiento hipotecario. El comportamiento operativo refleja un dinamismo diferenciado entre las instituciones financieras de mayor tamaño y aquellas con una participación de mercado secundaria.
Las instituciones de mayor escala percibieron mayor tracción de solicitudes por parte de grandes empresas y usuarios de crédito al consumo y vivienda. Por su parte, los bancos con menor cuota de mercado registraron aumentos de solicitudes en financiamiento corporativo, tarjetas de crédito, préstamos personales y de nómina. Los segmentos de pequeñas y medianas empresas (PyMEs) e intermediarios financieros no bancarios mantuvieron niveles de solicitud estables sin variaciones de consideración durante el trimestre.
Estándares de aprobación y oferta crediticia
Las condiciones generales de acceso al financiamiento mostraron flexibilidad en productos dirigidos a familias, a la par de un ajuste restrictivo en financiamiento corporativo y de nómina:
- Relajamiento en los estándares para tarjetas de crédito, préstamos personales e hipotecas por parte de los grandes bancos.
- Restricción y estrechamiento de condiciones en créditos de nómina por los principales operadores del sistema.
- Condiciones de aprobación más estrictas impuestas por bancos menores a grandes empresas e intermediarios no bancarios.
- Mantenimiento de estándares sin cambios para el segmento de pequeñas y medianas empresas.
- Reducción generalizada en los costos de captación para la totalidad de las instituciones bancarias.
- Aumento en el nivel de capitalización y posición de liquidez en moneda nacional y extranjera para la gran banca.
El relajamiento en las condiciones para vivienda y tarjetas responde a una búsqueda por colocar recursos en activos con garantías sólidas o rendimientos ajustados por riesgo. La contención en los créditos de nómina refleja cautela ante la capacidad de pago de los trabajadores en sectores específicos.
Expectativas para el cierre del año y calidad de cartera
Para el periodo de julio a septiembre de 2026, las entidades financieras anticipan que la demanda de crédito se mantendrá al alza en los rubros de empresas grandes, tarjetas de crédito e hipotecas. Los bancos de menor tamaño prevén un repunte adicional en las solicitudes de financiamiento provenientes de las PyMEs, mientras que la gran banca espera un incremento en el otorgamiento de líneas para intermediarios financieros no bancarios.
En materia de flexibilización, la gran banca proyecta aplicar un relajamiento adicional en los estándares de aprobación para los créditos hipotecarios durante el tercer trimestre. En contraparte, las instituciones de menor tamaño estiman aplicar mayores filtros y un estrechamiento en las condiciones de financiamiento para las entidades financieras no bancarias.
Respecto al comportamiento del riesgo, la mayoría de los directivos responsables del otorgamiento de crédito anticipa que la calidad de la cartera permanecerá sin cambios durante el resto del ejercicio 2026. En el segmento de grandes empresas, el 100% de los bancos de mayor participación proyecta que la calidad crediticia se mantendrá estable. Para las carteras de consumo y PyMEs, aproximadamente dos terceras partes de la gran banca prevén un saldo de morosidad sin variaciones, mientras que un tercio considera que podría registrarse un deterioro moderado si el entorno económico evoluciona según los pronósticos vigentes.



