La inflación del Reino Unido se ubicó en 3.5% anual en septiembre de 2026, frente al 3.1% de agosto, informó la Oficina Nacional de Estadística (ONS). El transporte y, en particular, los combustibles fueron el principal impulso del repunte.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) avanzó 0.4% mensual, mientras que en septiembre de 2025 prácticamente no cambió. La tasa anual alcanzó su mayor nivel desde octubre de 2025, según el comunicado publicado el 21 de octubre.
Combustibles presionan la inflación del Reino Unido
Los precios de los combustibles aumentaron 29.8% anual, frente al 23% de agosto. Los restaurantes y hoteles aportaron el mayor contrapeso a la aceleración del índice general, aunque compensaron solo parcialmente las presiones al alza.
El encarecimiento del transporte ya había destacado en el reporte anterior. En agosto, este rubro también fue el principal factor detrás del aumento de la inflación anual, que pasó de 2.9% en julio a 3.1%. En términos mensuales, el IPC había subido 0.5%, por encima del avance de 0.3% registrado en agosto de 2025.
La inflación subyacente, que excluye energía, alimentos, alcohol y tabaco, subió de 2.6% a 2.8% anual. En los servicios, la variación aumentó de 3.4% a 3.7%. Los alimentos y las bebidas no alcohólicas mantuvieron una inflación anual de 1.3%, sin cambios.
Para interpretar estos resultados, la ONS distingue entre sus indicadores. El IPC es la referencia utilizada para la meta de inflación del Banco de Inglaterra y permite comparaciones internacionales. El CPIH incorpora, además, los costos asociados a vivir en una vivienda propia y el impuesto municipal sobre las viviendas, conocido como Council Tax.
Ambos índices ponderan los productos según su importancia en el gasto de los hogares. Por ello, los artículos que concentran una mayor proporción del presupuesto tienen más influencia sobre el resultado agregado. La experiencia de cada familia puede variar, pues los distintos grupos de hogares enfrentan combinaciones diferentes de gastos.
El Banco de Inglaterra vigila la persistencia de los precios
El dato se conoce con la tasa de referencia del Banco de Inglaterra en 3.75%. En su decisión publicada el 17 de septiembre, el Comité de Política Monetaria votó por seis contra tres para mantenerla; los tres integrantes disidentes propusieron elevarla a 4%.
En aquella evaluación, el banco central advirtió que la prolongación del conflicto en Medio Oriente había elevado los precios del crudo y de los productos energéticos refinados. También señaló que una energía más cara y volátil incrementaba el riesgo de efectos persistentes sobre la fijación de precios y salarios.
La institución reconoció entonces que todavía había poca evidencia de efectos de segunda ronda significativos. Su decisión futura dependería de la magnitud y duración del choque, así como de su transmisión a la economía, para devolver la inflación a la meta de 2%.
Ese debate tuvo una actualización el 20 de octubre. En un discurso publicado por el banco central, Megan Greene, integrante del comité, sostuvo que el crecimiento salarial podría mantenerse cerca de 3.5% durante el próximo año, por encima de niveles que considera compatibles con la meta.
Greene explicó que los salarios pueden transmitir un choque energético hacia una inflación más duradera cuando los trabajadores buscan proteger su ingreso real y las empresas elevan precios para conservar márgenes. Aclaró que un aumento salarial acompañado de mayor productividad puede tener implicaciones limitadas para la inflación.
La funcionaria defendió actuar preventivamente frente a esos riesgos. Sus declaraciones expresan su postura individual; el documento precisa que sus opiniones no necesariamente representan al Banco de Inglaterra ni al conjunto del comité.
Para los hogares, la evolución de las tasas también importa: el Banco de Inglaterra explica que tasas más altas encarecen muchos créditos e hipotecas y hacen más atractivo ahorrar. Al moderar el gasto, pueden limitar la capacidad de las empresas para aumentar precios.
La próxima decisión monetaria está programada para el 5 de noviembre.



