Aaron Donald anunció su retiro en marzo de 2024, pocos imaginaron que volverían a verlo disputar un partido de NFL. Después de casi dos años y medio alejado de los emparrillados, el histórico tackle defensivo puso fin a esa pausa y confirmó su regreso con Los Angeles Rams para la temporada 2026.
La franquicia hizo oficial su vuelta con un contrato por una temporada y 20 millones de dólares, cifra que puede aumentar hasta los 30 millones mediante incentivos. La decisión llegó después de varias semanas de preparación física, entrenamientos con el equipo y conversaciones con la organización, que nunca perdió la esperanza de recuperar al jugador más dominante en la historia reciente de la franquicia.
Donald vuelve con un currículum que pocas veces se ha visto en la NFL: tres premios al Jugador Defensivo del Año, diez selecciones consecutivas al Pro Bowl, ocho nombramientos al primer equipo All-Pro, un campeonato de Super Bowl y 111 capturas, la segunda mayor cantidad para un tackle defensivo desde que la estadística comenzó a registrarse oficialmente. Su legado ya estaba asegurado antes del retiro; ahora buscará escribir un último capítulo en su carrera.
¿Un equipo contendiente?

Aaron Donald no regresó a cualquier equipo. Volvió a unos Rams que, durante la pre-temporada, dejaron claro que su objetivo no era competir, sino pelear por el Super Bowl.
La llegada de Myles Garrett cambió por completo el panorama defensivo de Los Ángeles. A eso se sumaron los esquineros Trent McDuffie y Jaylen Watson, mientras que Matthew Stafford continuará al frente de una ofensiva que la temporada pasada fue una de las más explosivas de toda la NFL.
Con ese escenario, la decisión de Donald deja de sorprender. El tres veces Jugador Defensivo del Año encontró un equipo armado para ganar desde el primer día. Hoy, los Rams no solo recuperan a una leyenda; también vuelven a colocarse entre los principales candidatos para levantar el Trofeo Vince Lombardi.
Despedidas que no duran para siempre

Retirarse en la NFL rara vez significa volver. Por eso, el caso de Aaron Donald lo coloca dentro de un grupo muy reducido de jugadores que decidieron regresar después de haber anunciado el final de su carrera.
Uno de los ejemplos más exitosos es el de Rob Gronkowski. El histórico ala cerrada se retiró en 2019, pero un año más tarde volvió a los emparrillados para reunirse con Tom Brady en los Tampa Bay Buccaneers. La apuesta dio resultado: conquistó un nuevo Super Bowl y añadió otro anillo a su vitrina.
La lista también incluye nombres como Philip Rivers, Randall Cunningham, Deion Sanders, Marshawn Lynch, Eric Weddle y Jason Witten, jugadores que, por distintos motivos, decidieron interrumpir su retiro para volver a competir en la NFL. Algunos lo hicieron para ayudar a equipos contendientes, otros para cerrar su carrera de una manera diferente, pero todos demostraron que, incluso después de despedirse, todavía había un motivo suficiente para regresar.
Ahora, Aaron Donald buscará seguir ese mismo camino. Como ocurrió con Gronkowski, el histórico defensivo dejó atrás el retiro porque considera que los Rams tienen una oportunidad real de volver a pelear por el Super Bowl. El objetivo es el mismo: convertir un inesperado regreso en un nuevo campeonato y sumar un segundo anillo a una carrera que ya lo coloca entre los mejores defensivos en la historia de la NFL.
El capítulo sin fecha

Aunque el anuncio ya es oficial, el regreso de Aaron Donald todavía no está completo.
Sean McVay confirmó que el cuerpo técnico manejará su incorporación con cautela y dejó abierta la posibilidad de que el defensivo no dispute el partido inaugural de la temporada frente a los San Francisco 49ers en Australia. El entrenador explicó que la prioridad será respetar los tiempos de adaptación de un jugador que pasó más de dos años alejado de la competencia y que apenas comienza a reintegrarse a los entrenamientos colectivos.
Donald ya volvió a la NFL, dejó el retiro para volver a competir por un campeonato con el equipo donde construyó toda su carrera. Ahora, la única incógnita es cuándo volverá a pisar el emparrillado. El resto lo dirá el campo.



