La economía informal volvió a ganar peso productivo: creció 4% anual, elevó puestos de trabajo y mostró presiones salariales relevantes para hogares y empresas.
México y Canadá notificaron formalmente a Estados Unidos su intención de extender el T-MEC por 16 años. La decisión se acerca el 1 de julio y el futuro del comercio regional depende de Washington.
La economía mexicana no logra despegar: industria y servicios siguieron en contracción en mayo, mientras el PIB y las expectativas confirman bajo dinamismo.
La confianza empresarial en México acumula 15 meses por debajo del umbral de optimismo. Manufactura, construcción y comercio retroceden en mayo de 2026.
Las finanzas públicas superaron las metas del primer cuatrimestre: el balance primario registró superávit y el IVA creció 12.5% real en abril. Esto es lo que implica para la deuda y el gasto social.
La revisión del T-MEC ya comenzó y el mensaje es claro: viene una negociación dura sobre autos, acero, aranceles y el lugar que México tendrá en la nueva estrategia comercial de Norteamérica.
México sumó ocupados en abril y mantuvo bajo el desempleo, pero el dato incómodo sigue ahí: crecen la informalidad y las condiciones precarias del empleo.
El ingreso laboral mejoró y la pobreza laboral bajó en México, pero el dato de fondo sigue siendo duro: millones aún no pueden comprar la canasta alimentaria con su salario.