#Columnistas ✍️ 👤 | Conoce a #JaimeTbeili Benpalti - @Jaime_Tbeili -
https://comentariodeldia.com/colaboradores/jaime-tbeili-benpalti/

El #ComentarioDelDía de @Jaime_Tbeili ✍🏻 | En el largo plazo todos estamos muertos - "Sea cierto o no, en ocasiones el largo plazo deja de ser algo abstracto y se acerca cada vez más a la realidad. Por ejemplo, le fue muy fácil a López Obrador..." https://comentariodeldia.com/2022/08/18/en-el-largo-plazo-todos-estamos-muertos/

A las 20:30 horas, @Jaime_Tbeili y @JoaquinRincon18 los esperan en El Trago Económico EN VIVO

#ComentarioDelDíaTV #ElTragoEconómico

https://flow.page/tragoeconomico

Más tuits

Compartir en:

Twitter
Facebook
LinkedIn
Telegram
Email

Libros sobre conflictos: La guerra del fútbol

Existen historias maravillosas en cuanto al fútbol se trata. Desde niños conociendo a sus ídolos, hasta un hombre narrándole a su hijo ciego las jugadas de fútbol en una cancha de cartón para que éste pudiera sentir la misma emoción al saber los movimientos de su equipo. Pero, tanta pasión, tanta emoción desbordada luego lleva a la violencia, y siempre hay casos de golpes y puñetazos tanto en la cancha como en las gradas… y hasta en una ocasión, el conflicto llevó a una guerra...
Vistas: 2269
Tiempo de lectura:3 Minutos, 17 Segundos
Conoce más sobre la autora

Cecilia González Michalak

El fútbol es apasionante. No hablo del fútbol americano, hablo del “soccer” o “balompié”. Cuando un partido es bueno, no puedes despegar los ojos de la pantalla durante los 90 minutos reglamentarios, y aún más, si se van a tiempo extra o a penales. Aquí, hasta los ateos se vuelven devotos cuando es cuestión de que gane su equipo. Y cuando hablamos del mundial, bueno. Es un honor jugar contra las mejores selecciones del mundo para poder ganar la tan anhelada copa de oro.

Este deporte crea una comunidad excepcional. He visto tifosis con el corazón destrozado llorando cuando su equipo pierde. He visto hinchas marchar por las avenidas principales de su ciudad mientras cantaban “Gracias a Iniesta, hoy me voy de fiesta” cuando ganó España el mundial de Sudáfrica 2010. He visto personas cuya selección no pasó los octavos de final pero siguieron creando ambiente, sacando a bailar a todos y apoyando a los equipos hermanos. He visto seguidores del Bremen robar pizza y ser perseguidos por el dueño del restaurante, tres meseros y dos pizzeros.

Existen historias maravillosas en cuanto al fútbol se trata. Desde niños conociendo a sus ídolos, hasta un hombre narrándole a su hijo ciego las jugadas de fútbol en una cancha de cartón para que éste pudiera sentir la misma emoción al saber los movimientos de su equipo. Pero, tanta pasión, tanta emoción desbordada luego lleva a la violencia, y siempre hay casos de golpes y puñetazos tanto en la cancha como en las gradas… y hasta en una ocasión, el conflicto llevó a una guerra.

Ryszard Kapuściński (1932-2007) fue un periodista polaco que fungió como corresponsal para Time, The New York Times, La Jornada​ y Frankfurter Allgemeine Zeitung. Viajó por países en vías de desarrollo y reportó guerras, golpes de Estado y revoluciones en Asia, Europa y las Américas, escribiendo historias increíbles con un toque humanista, narrando los hechos preocupándose más por ayudar a los desfavorecidos que por la popularidad de sus reportajes. Kapuściński escribió La guerra del fútbol, un reportaje sobre cómo la pasión desenfrenada de Honduras y El Salvador llevaron a una guerra única que duró 100 horas.

La economía de estos dos países centroamericanos, en la década de los sesenta, se basaba en la agricultura. El Salvador pasaba por una sobrepoblación y falta de trabajo agrario, por lo que varias familias migraron para trabajar tierras hondureñas, convirtiéndose así en 20% de los peones rurales del país de las cinco estrellas azules. En 1969, las cosas cambiaron, cuando Honduras empezó a tener problemas económicos y decidió expropiar las tierras a los campesinos salvadoreños y expulsarlos del país. Este hecho dio pie a una persecución por un grupo paramilitar llamado la Mancha Brava que detuvo y asesinó a una gran cantidad de migrantes.

El Salvador, al ver que Honduras no condenaba el genocidio de este grupo, decidió intervenir militarmente. Con pretexto del enfrentamiento de estas dos naciones para clasificar en el Mundial México 70, el gobierno salvadoreño anunció que sus ciudadanos residentes en Honduras fueron atacados el 15 de junio luego de la clasificación de su selección. El 23 de junio El Salvador declaró “estado de emergencia”, y tres días después, rompió relaciones diplomáticas. Con dos ataques aéreos y varios más terrestres, la guerra empezada un 14 de julio, terminó el 20 de julio con un cese al fuego de parte de Honduras. El saldo fue de entre 4 mil y 6 mil civiles muertos, y más de 15 mil heridos. 

El corresponsal polaco cuenta toda esta historia desde varios puntos, desde el frente de batalla hasta Tegucigalpa, haciendo singular hincapié en las reacciones de las personas alrededor de él. Este periodista, considerado uno de los mejores del siglo XX, combina el testimonio con el reportaje y la crónica para crear un género que te transporta inmediatamente a su lado, atestiguando los hechos de la manera más vivida.

Compartir en:

Twitter
Facebook
LinkedIn
Telegram
Email

More to explorer

En el largo plazo todos estamos muertos

Sea cierto o no, en ocasiones el largo plazo deja de ser algo abstracto y se acerca cada vez más a la realidad. Por ejemplo, le fue muy fácil a López Obrador empezar su sexenio bañando al país de promesas. Después de todo, seis años sí es bastante tiempo…

La solución a la violencia: ¿un narcoestado legal?

Cuando tienes a tu alcance finanzas de Estado; el amparo de la ley y sus instituciones; y acceso a un ejército nacional profesional, es casi un hecho que nadie —en su sano juicio— intentará arrebatarte el negocio. Por lo mismo, las drogas fueron una mina de oro para la clase en el poder durante décadas…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.